El alivio de Bessent pierde fuerza y BofA señala los niveles claves para seguir en los bonos

Los rendimientos de los bonos del Tesoro retomaron las alzas y borraron gran parte del alivio tras el anuncio de mayores recompras. BofA sostiene que la tendencia de las tasas largas sigue apuntando al alza.

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Bloomberg Línea — Los rendimientos de los bonos del Tesoro de Estados Unidos volvieron a subir este jueves y borraron casi todo el alivio que siguió al anuncio del aumento de las recompras de deuda de largo plazo. El movimiento refuerza las dudas sobre la capacidad de la medida para contener una presión que Bank of America (BAC) considera parte de una tendencia más amplia.

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El rendimiento del bono a 30 años subió más de siete puntos básicos hasta 5,27%, cerca del nivel previo al anuncio del Tesoro. El de 10 años alcanzó 4,71%, próximo a su máximo desde comienzos de 2025, en medio de las preocupaciones por el déficit fiscal, la inflación y la creciente oferta de deuda.

BofA considera que el retroceso que hubo ayer en los rendimientos puede extenderse en el corto plazo, pero no representa un cambio estructural. Su análisis técnico mantiene una perspectiva bajista para los bonos y, por tanto, de mayores rendimientos, con objetivos que incluyen 5,7% y 6%.

“Vemos una caída de este tipo como una corrección, en lugar de un cambio de tendencia”, señaló BofA en un informe publicado el miércoles. El banco considera que una caída del rendimiento del Tesoro a 30 años hacia la zona de 5,1%-5% ofrecería una oportunidad para retomar posiciones que apuestan por mayores tasas.

El nivel que BofA vigila

El banco identifica 5,34% como la primera resistencia relevante para el rendimiento a 30 años, nivel que coincide con el máximo reciente. Por encima aparecen 5,44%, 5,6%, 5,75%, 5,87% y 6%. La entidad incluso contempla objetivos de largo plazo entre 6,25% y 6,45%.

La tesis parte de la ruptura registrada en julio, cuando el rendimiento cerró el mes en 5,27%, tras superar los máximos de 5,15%-5,18% que habían limitado el avance desde 2023. Para BofA, ese movimiento confirmó la reanudación del mercado bajista estructural de los bonos iniciado en 2020.

“La tendencia primaria sigue siendo al alza”, señaló BofA. El banco considera que un retroceso hacia 5,1%-5% sería consistente con una corrección dentro de esa trayectoria y no con el comienzo de un ciclo sostenido de menores rendimientos.

La principal referencia para determinar si esa lectura continúa vigente está en 4,94%, mínimo de julio. Una caída por debajo de ese nivel durante agosto reduciría la convicción de BofA en su escenario. Un descenso posterior por debajo de aproximadamente 4,8% supondría una señal más relevante contra la tendencia alcista.

El comportamiento del mercado este jueves vuelve a poner esa tesis bajo escrutinio. El repunte de los rendimientos coincidió con un avance de más de 3% en el petróleo, mientras persisten las dudas sobre el déficit presupuestario estadounidense, cercano a US$2 billones, y el volumen de deuda que necesita absorber el mercado.

La reacción también muestra los límites que algunos inversionistas atribuyen a las recompras anunciadas por el secretario del Tesoro, Scott Bessent. El programa busca apoyar la liquidez en vencimientos de 10 a 30 años, pero no elimina las fuerzas fiscales que han impulsado los costos de financiación.

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Para BofA, el próximo riesgo está en Jackson Hole. Una reacción suficientemente fuerte a los mensajes de política monetaria podría revertir por completo la ruptura de julio. Mientras eso no ocurra y el rendimiento permanezca sobre 4,94%, el banco mantiene su escenario de tasas largas más altas.