Bloomberg Línea — El terremoto que golpeó a Colombia añade presión a unas cuentas públicas que ya exigían un fuerte ajuste y complica los primeros esfuerzos del gobierno de Abelardo De la Espriella para reducir el déficit, según Bloomberg Economics.
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Aunque todavía es pronto para medir el impacto económico total del sismo, Felipe Hernández, economista de Bloomberg Economics, estima que será relativamente limitado porque los tres principales centros urbanos y la infraestructura clave no resultaron afectados.
Sin embargo, Hernández advierte que “los esfuerzos de recuperación podrían presionar el gasto público en el corto plazo, complicando los primeros esfuerzos para enderezar el rumbo fiscal”. El desafío llega cuando el déficit del gobierno central se encamina a superar el 7% del PIB este año.
Un terremoto frente a un ajuste de hasta 5% del PIB
Antes del sismo, el margen fiscal ya era estrecho. Bloomberg Economics prevé que el déficit se amplíe aún más en 2027 y calcula que Colombia necesita un ajuste equivalente a entre 4% y 5% del PIB para regresar al techo establecido por el marco de responsabilidad fiscal.
“Un ajuste excepcionalmente grande de este tipo sería difícil de implementar”, sostiene Hernández. La consolidación fiscal podría pesar sobre la actividad económica durante los próximos trimestres y generar costos políticos y sociales significativos, factores que dificultarían mantenerla.
El gobierno necesita combinar mayores ingresos con menores gastos. De la Espriella ha prometido reducir las tasas del impuesto sobre la renta y eliminar los gravámenes al patrimonio neto y a las transacciones financieras, mientras busca ampliar la base tributaria y fortalecer la administración fiscal.
Por el lado del gasto, la administración espera obtener ahorros mediante una reducción de 40% en el tamaño del Estado, la recuperación de recursos perdidos por corrupción y una mayor eficiencia. También anunció que congelará parte del presupuesto de este año y pretende reformular el proyecto para 2027.
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El margen inmediato, sin embargo, es limitado. Una parte importante del presupuesto está comprometida con el servicio de la deuda, las pensiones, las transferencias establecidas por ley y otras obligaciones contractuales. Salud, seguridad y transferencias a gobiernos locales añaden presión.
Crecimiento e inversión, el otro lado del desafío
El ajuste fiscal también tendrá consecuencias sobre la actividad. Bloomberg Economics anticipa un lastre significativo para el crecimiento durante la segunda mitad de 2026 y el próximo año, aunque políticas económicas más favorables al mercado podrían abrir espacio posteriormente para la inversión privada.
La inversión cayó por debajo del 17% del PIB durante el gobierno de Gustavo Petro, su menor participación desde comienzos de siglo. El crecimiento promedio de esos cuatro años fue cercano al 2%, el más bajo desde la administración de Andrés Pastrana, entre 1998 y 2002.
De la Espriella busca revertir esa tendencia mediante disciplina fiscal, menores cargas tributarias y regulatorias para las empresas, mayor seguridad e incentivos a la inversión en energía y recursos naturales. Para Hernández, el resultado dependerá menos de los anuncios que de su implementación.
El Gobierno ya empezó a mover recursos para atender el impacto del terremoto. El ministro de Hacienda, Miguel Gómez Martínez, anunció que pondrá a disposición la totalidad del presupuesto del Fondo Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres y activó un crédito de hasta US$450 millones con el Banco Mundial.
Hacienda también priorizará partidas del Presupuesto General de la Nación y aplazará durante un mes el pago del impuesto de renta de las personas naturales. Gómez Martínez descartó elevar impuestos y afirmó que el Ejecutivo buscará primero recortar y reasignar gasto público para financiar la respuesta al desastre.
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Más allá de las medidas inmediatas tras el sismo, el sector energético forma parte de la estrategia económica de mayor plazo. El presidente pretende impulsar nueva exploración de petróleo y gas, acelerar proyectos de infraestructura y ofrecer un marco regulatorio más predecible. Eliminar los subsidios a los combustibles también aportaría al ajuste fiscal.
Bloomberg Economics calcula que esos subsidios costarán cerca de 0,4% del PIB este año. La combinación entre consolidación fiscal y políticas más favorables a la inversión también podría contribuir a reducir la inflación y las tasas de interés, con efectos sobre el crecimiento hacia 2028.
El sismo también pone a prueba el capital político
El terremoto abre además un desafío político para una administración recién posesionada. Jimena Zúñiga, analista de Bloomberg Economics, recuerda que crisis ocurridas al comienzo de otros gobiernos latinoamericanos han tenido efectos distintos sobre la aprobación presidencial.
De la Espriella ha optado hasta ahora por una respuesta visible y directa y su administración pretende declarar una emergencia económica para reforzar la atención del desastre. Para Zúñiga, “si esto se traduce en un impulso duradero a su popularidad dependerá de cómo los colombianos juzguen los esfuerzos de ayuda y reconstrucción”.
Ese capital político puede resultar relevante para un gobierno con presencia limitada en el Congreso, donde las principales reformas necesitarán respaldo de partidos conservadores, de derecha y de centro. Los grandes recortes de gasto, además, podrían enfrentar mayor resistencia.
La respuesta al terremoto se cruza así con las primeras decisiones fiscales de De la Espriella. El alcance del gasto de reconstrucción, la capacidad de sostener el ajuste y la construcción de apoyo legislativo serán variables para observar durante los próximos meses.