Quienes por años han sido antagonistas políticos, Petro y Uribe, unieron fuerzas por un momento para enviar un mensaje al presidente De la Espriella. Ganaron, pero seguirán lejos de ser aliados en el legislativo
El país vivirá un cambio de mando marcado por el choque entre los presidentes entrante y saliente. Ese día, el abogado de derecha, Abelardo De la Espriella, tomará posesión como el presidente número 43 de Colombia.
Desde Acemi (Asociación Colombiana de Empresas de Medicina Integral) señalan que el Gobierno Petro dejó la mitad de las EPS intervenidas, el desfinanciamiento del sistema y una crisis de atención.
Las ventas de vivienda completaron el primer semestre con una caída de 9,9% anual, mientras las iniciaciones retrocedieron 19,6% y los lanzamientos disminuyeron 15,8%.
El presidente electo aseguró que los colombianos no deben asumir el costo del deterioro de las finanzas públicas y afirmó que su administración priorizará la disciplina fiscal, la eficiencia del gasto y el crecimiento económico.
Analistas consultados por Bloomberg Línea señalan que tanto el petrismo como el uribismo evidenciaron que están dispuestos a aliarse con quien sea necesario con tal de “mostrarle los dientes” al presidente electo.
El colombiano Abelardo de la Espriella y la peruana Keiko Fujimori han actuado con rapidez para disipar las preocupaciones de inversores en torno a su capacidad para gobernar y superar los retos fiscales.
Camilo Sánchez, presidente de Andesco, dijo que es un cambio extremo frente al gabinete del presidente saliente, Gustavo Petro. “El de Abelardo De la Espriella tiene gente absolutamente capacitada, con conocimiento de los sectores”.
Autora de la Ley del Carriel como Patrimonio Cultural Nacional, lideró el proceso de ampliación del Museo Maja, de Antropología de Jericó; gestionó el apoyo del gobierno de Taiwán para crear en ese municipio el primer Centro de Artes y Oficios donde ahora construyen guitarras.