Bloomberg — Las personas más ricas de Hungría podrían enfrentar un gravamen sobre sus activos superior al 1% que ya se ha planteado como parte de un impuesto sobre el patrimonio que el gobierno quiere poner en vigor para enero, afirmó el primer ministro Peter Magyar.
El gobierno de Magyar se encuentra bajo presión para reducir el déficit presupuestario para 2030, de un posible 7,5 % del producto interno bruto este año al nivel del 3 % necesario para ingresar a la zona del euro, al tiempo que promete mantener muchas prestaciones sociales introducidas como medidas preelectorales por el gobierno anterior.
El partido de Magyar ha anunciado planes para un impuesto del 1% sobre las fortunas superiores a mil millones de forints (3.1 millones de dólares), y es posible que los más ricos tengan que pagar más, dijo el primer ministro el sábado.
“Es posible que, por encima de los 500 mil millones de forints, el impuesto a pagar no sea del 1%; podría ser mayor”, declaró Magyar en un mitin en la ciudad de Szolnok.
Muy pocos de los 10 millones de habitantes de Hungría cuentan con una riqueza de esta magnitud. De quienes sí la tienen, se dice que algunos la obtuvieron gracias a su cercanía con el predecesor de Magyar, el ex primer ministro Viktor Orbán, a quien se acusó de enriquecer a sus socios durante sus 16 años en el poder —una acusación que él niega—.
Blikk publicó lo que, según el diario, eran detalles del impuesto sobre el patrimonio previsto, el cual, según afirmó, se aplicaría a cuentas bancarias, valores, participaciones en empresas y bienes inmuebles tanto en Hungría como en el extranjero. Los ciudadanos extranjeros no pagarían impuestos sobre sus activos en el extranjero, informó el periódico.
Los votantes que le dieron a Magyar una victoria electoral aplastante en abril se dejaron convencer, en parte, por su promesa de tomar medidas enérgicas contra la corrupción y recuperar el dinero público que había ido a parar a manos de personas con buenas conexiones políticas bajo el mandato de Orbán.
Magyar destituyó a los nombrados por Orbán de los altos cargos de los tribunales y de la Fiscalía General. También creó una agencia con el mandato de procesar los robos y recuperar el dinero público sustraído. Desde entonces, los fiscales han presentado cargos contra dos exministros acusados de enriquecimiento ilícito y contra un empresario vinculado a la familia de Orbán.
Lea más en Bloomberg.com













