Bloomberg Línea — Los resultados de las elecciones legislativas y de las consultas interpartidistas del 8 de marzo llevaron a Morgan Stanley (MS) a revisar su lectura sobre los riesgos para los activos colombianos. El banco concluye que el escenario posterior a la jornada electoral reduce la probabilidad de desenlaces extremos para la deuda soberana y otros instrumentos vinculados al país.
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El análisis del banco examina tanto la composición del Congreso como el resultado de las consultas presidenciales, dos variables que los inversionistas siguen para evaluar el rumbo fiscal y político de Colombia. En el Senado, los primeros conteos indican que el Pacto Histórico se mantiene como la mayor bancada, mientras el mapa legislativo conserva un alto nivel de fragmentación.
En paralelo, la movilización electoral en las consultas mostró una ventaja clara para el bloque de centroderecha. La Gran Consulta por Colombia reunió alrededor de 5,4 millones de votos y fue ganada por Paloma Valencia con cerca de 3,0 millones, muy por delante de otros aspirantes en la contienda.
“La votación arrojó una señal mixta, pero relevante para el mercado, tanto en las elecciones legislativas como en las consultas interpartidistas”, dice el análisis. Además, resalta que el resultado se acerca al escenario base que maneja el banco con la posibilidad de una política ortodoxa con capital político limitado, con +2 puntos porcentuales del PIB de mejora fiscal.
“Esperamos que el crédito soberano tome estos resultados positivamente, descartando el escenario ultra bajista”, agrega.

Lectura política y escenarios macroeconómicos
El informe del banco plantea que la señal política entregada por la jornada electoral no apunta hacia un cambio radical en la orientación económica, aunque tampoco elimina las restricciones que impone un Congreso fragmentado.
La lectura del banco es que la movilización del bloque de centroderecha mejora las probabilidades de un desenlace electoral que preserve un marco de política económica compatible con ajustes fiscales. Al mismo tiempo, la persistencia de una izquierda con presencia relevante en el Legislativo implica que cualquier administración enfrentará límites para avanzar en reformas de gran alcance. “La movilización de la centroderecha mejora las probabilidades de una administración ortodoxa”, aseguran los analistas.
Esa combinación de fuerzas políticas mantiene abierto un rango de trayectorias macroeconómicas. Morgan Stanley considera que el caso base contempla una política económica ortodoxa con capacidad limitada para impulsar reformas, mientras que el escenario más optimista requeriría un mandato electoral más amplio y mayor tracción legislativa.
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“El panorama general sigue estando muy fragmentado, manteniendo la gobernabilidad como una limitación en lugar de un shock de cola”, dicen los analistas del banco. El informe también señala que la fragmentación del Congreso mantiene vigente un escenario adverso, “no porque sea probable que las instituciones se quiebren, sino porque la fragmentación aún puede bloquear una reparación fiscal duradera, lo que implica primas más altas y un régimen de tipos neutrales más alto si la consolidación se estanca”.
Implicaciones para bonos y crédito soberano
En el frente de mercados, Morgan Stanley considera que la reacción inicial de los activos locales puede incluir episodios de volatilidad en la deuda pública, especialmente en los títulos del Tesoro colombiano.
El banco indica que la configuración legislativa podría provocar un movimiento temporal en los rendimientos de los TES, aunque el impacto podría moderarse si los inversionistas interpretan que la elección presidencial aún ofrece la posibilidad de un resultado compatible con una trayectoria fiscal menos negativa.

“Las elecciones al Congreso sugieren un apoyo considerable a la actual administración, ya que el Pacto Histórico obtuvo escaños adicionales y no se puede descartar cierto impacto de los recientes titulares sobre el salario mínimo (que deberían disiparse para mayo)”, dicen los analistas.
En el mercado de crédito soberano, la evaluación del banco apunta a una reducción del riesgo asociado a escenarios extremos. La composición del Congreso y el nivel de participación en la consulta de la oposición modifican la distribución de probabilidades que los inversionistas asignan al desenlace político.
Morgan Stanley afirma que “vemos estos resultados como positivos debido a que la composición del Congreso descarta nuestro escenario ultra bajista”. Para los analistas, es probable que los inversores perciban un buen desempeño de Paloma Valencia en las primarias “como un indicador más claro del apoyo general a un resultado de las elecciones presidenciales más compatible con la consolidación fiscal y la estabilidad institucional”.
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El informe también observa que, pese a esa mejora relativa en la lectura de riesgos, el mercado aún incorpora un nivel elevado de incertidumbre política. Las encuestas siguen mostrando una contienda presidencial competitiva, con una probabilidad cercana al 50% entre candidatos de oposición y aspirantes que representan continuidad de políticas.

Bajo ese escenario, Morgan Stanley considera que los diferenciales de los bonos colombianos tienen espacio para ajustarse. El banco recomienda comprar el bono COLOM con vencimiento en 2035 frente al bono de El Salvador con el mismo año de vencimiento, al considerar que la relación de spreads favorece a la deuda colombiana en el corto plazo.
La evaluación también toma en cuenta el entorno externo. El banco señala que Colombia puede beneficiarse del contexto de precios elevados del petróleo, dado que es uno de los exportadores de crudo en América Latina, lo que introduce un elemento adicional en la valoración de los activos del país.













