Según el banco estadounidense, el país podría sorprender a inversores de renta fija al no emitir bonos externos en el corto plazo, lo que constituiría “un factor técnico positivo y reforzaría el caso alcista”.
El alivio por la tregua entre Estados Unidos e Irán impulsó a las acciones globales, mientras el desplome del petróleo redujo los temores inflacionarios y presionó al dólar.
La firma considera que la caída del S&P 500 refleja cada vez más los riesgos de guerra y energía, pero advierte que los aumentos de tasas de la Fed siguen siendo una amenaza para el mercado.
Los estrategas del lado vendedor han estado impulsando sus perspectivas de beneficios, desafiando la preocupación por la escalada de los precios del petróleo y un posible golpe a la demanda de los consumidores.
El banco estadounidense considera que mantener posiciones largas en franco suizo se presenta como la cobertura más atractiva ante un escenario de precios de la energía elevados por un período prolongado.
Las aplicaciones de citas reorientan su estrategia hacia la interacción, la frecuencia de uso y la monetización, en un mercado amplio pero aún con baja penetración global.
El crudo Brent ha cotizado más cerca del escenario adverso del banco de US$120 a US$130 por barril, según escribieron en una nota estrategas como Jonathan Garner.
La subida de los precios del petróleo, la preocupación por el costo de la vida y unas perspectivas inciertas sobre las tasas de interés de la Reserva Federal han contribuido a impulsar la peor racha de dos semanas del S&P 500 desde la agitación arancelaria del pasado abril.
El escenario base prevé dos recortes de tasas por parte de la Reserva Federal en 2026 (junio y septiembre), bajo el supuesto de que el banco central “pase por alto” los shocks en el precio del petróleo al evaluar la inflación general.