Bloomberg Línea — El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este martes que “ama a Venezuela” y se refirió a la líder opositora María Corina Machado como “una mujer muy agradable”, al sugerir que su Gobierno mantiene conversaciones con ella y que podría “involucrarla de alguna manera” en el proceso político del país sudamericano.
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Las declaraciones se produjeron durante una comparecencia ante la prensa en la Casa Blanca, con la que Trump marcó el primer año de su segundo mandato, en una intervención caracterizada por un discurso errático en el que abordó desde política migratoria hasta asuntos de política exterior.
“Ahora estoy amando a Venezuela. Han estado trabajando con nosotros de una manera excelente. Ha sido muy agradable”, afirmó el mandatario, quien añadió que Machado es “una mujer increíblemente agradable” y que “tal vez podamos involucrarla de alguna manera en el proceso de Venezuela. Me encantaría poder hacer eso”.
Trump reveló que su Administración está en contacto con la ganadora del Nobel de la Paz, con quien se reunió la semana pasada en la Casa Blanca, en un encuentro que marcó un giro en el tono del presidente hacia Machado tras semanas de mensajes ambiguos sobre su papel en el escenario venezolano.
Las palabras del mandatario se producen en un contexto especialmente sensible, tras la reciente captura del líder chavista Nicolás Maduro y su esposa Cilia Flores por fuerzas estadounidenses y mientras Washington explora un nuevo esquema de transición en Venezuela, aún bajo el control interno de figuras del oficialismo, con la presidenta encargada, Delcy Rodríguez al frente.
El acercamiento público hacia Machado coincide con una estrategia más pragmática de la líder opositora, quien en los últimos días ha moderado su discurso y ha planteado la necesidad de una transición gradual y de nuevas elecciones, en lugar de exigir el reconocimiento inmediato de los resultados de los comicios de 2024.
Trump, que celebró el aniversario de su investidura con un balance de su gestión, volvió a utilizar la tribuna para atacar a su antecesor, Joe Biden, defender su política migratoria y reiterar posiciones controvertidas en otros frentes internacionales, como su insistencia en tomar el control de Groenlandia.
Además, aprovechó la rueda de prensa para reiterar que considera que debió haber ganado el Premio Nobel de la Paz, una queja recurrente en sus intervenciones recientes.
“Debería haber recibido el Nobel por cada guerra”, afirmó, al atribuirse el fin de ocho conflictos, pese a que esa versión ha sido cuestionada por varios países. El mandatario insistió además, sin pruebas, en que Noruega influye directamente en la decisión del galardón, que es otorgado por un comité independiente.
En ese contexto, Trump volvió a mencionar a Machado y el reciente gesto en el que la política venezolana le entregó su propio la medalla del Nobel de la Paz.
“Por eso tengo tanto respeto por María por lo que hizo”, señaló. “Ella dijo: ‘Yo no merezco el Premio Nobel. Él sí’”, aseguró el mandatario estadounidense.













