Bloomberg — La jefa del equipo de robótica de OpenAI renunció el sábado y señaló como motivo el acuerdo de la empresa para desplegar sus modelos de inteligencia artificial (IA) dentro de la red clasificada del Pentágono.
“Esta no fue una decisión fácil”, escribió Caitlin Kalinowski en una publicación en X. “La IA tiene un papel importante en la seguridad nacional. Pero la vigilancia de estadounidenses sin supervisión judicial y la autonomía letal sin autorización humana son líneas que merecían más deliberación de la que tuvieron”.
OpenAI confirmó la salida de Kalinowski en un comunicado enviado por correo electrónico y dijo que considera que el acuerdo con el US Department of Defense “crea un camino viable para usos responsables de la IA en seguridad nacional, al tiempo que deja claras nuestras líneas rojas: nada de vigilancia doméstica y nada de armas autónomas”.
“Reconocemos que hay opiniones firmes sobre estos temas y seguiremos dialogando con empleados, el gobierno, la sociedad civil y comunidades de todo el mundo”, señaló la empresa.
El medio TechCrunch informó previamente sobre la renuncia de Kalinowski.
Kalinowski se incorporó a OpenAI en noviembre de 2024 como integrante del equipo técnico de robótica, después de liderar el desarrollo de gafas de realidad aumentada para Meta, según su perfil de LinkedIn.
OpenAI alcanzó su acuerdo con el Pentágono a fines de febrero, después de que fracasaran las negociaciones entre el gobierno de Donald Trump y Anthropic, que había exigido garantías de que su tecnología no se utilizaría para la vigilancia masiva de estadounidenses ni para armas completamente autónomas. OpenAI no ha dicho si sus servicios para el Pentágono reemplazarán el trabajo que anteriormente realizaba Anthropic.
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Trump ordenó a todos los departamentos del gobierno dejar de trabajar con Anthropic, y el Pentágono declaró que la empresa y sus productos representan un riesgo para la cadena de suministro. Anthropic, por su parte, ha señalado que impugnará esa designación —que anteriormente se reservaba para entidades de países adversarios como Huawei Technologies, de China— ante la justicia.
El director ejecutivo de OpenAI, Sam Altman, admitió a comienzos de este mes que la prisa de la empresa por cerrar un acuerdo con el Departamento de Defensa parecía “oportunista y descuidada”. OpenAI también expresó públicamente su desacuerdo con la inclusión de Anthropic en la lista negra.
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