Los miembros del jurado planean iniciar las deliberaciones el lunes, pero las conclusiones del panel no serán vinculantes para la jueza de distrito Yvonne González Rogers.
Esa cifra incluye las inversiones originales de Microsoft en OpenAI, así como los costos de construcción de infraestructuras y alojamiento de la informática de OpenAI.
El director ejecutivo de OpenAI afirmó ante el jurado que Musk buscaba un control dominante sobre la organización desde 2017, lo que generó tensiones entre los cofundadores.
El jurado escuchó que Musk carecía de la competencia técnica necesaria para supervisar el desarrollo de la inteligencia artificial, y que, además, tenía un carácter irascible.
El juicio es la culminación de años de animosidad y disputas públicas sobre la startup que Musk cofundó con Altman, Greg Brockman y otros en 2015, antes de que su relación se agriara y se convirtieran en rivales.
Rogo, una startup de IA valorada en US$2.000 millones, busca automatizar tareas clave en banca de inversión y redefinir el trabajo de los analistas junior.