Un debut público en 2026 también enfrentaría directamente a Sam Altman con Elon Musk en un plano diferente al de la fallida demanda contra OpenAI y su CEO.
Los fondos indexados deberán reducir sus posiciones actuales para hacer sitio a las nuevas incorporaciones, explica el fundador de Research Affiliates.
Mira Murati, ahora CEO de Thinking Machines Lab, ofreció su versión más clara hasta la fecha de una de las batallas más dramáticas en las salas de juntas de Silicon Valley.
La startup china de inteligencia artificial negocia una captación de fondos liderada por Tencent, CATL y un fondo estatal, con una valoración cercana a US$49.000 millones.
“Sam Altman y ChatGPT han elegido la carrera de la inteligencia artificial por encima de la seguridad de los niños”, declaró el fiscal general de Florida, James Uthmeier.
La mayor feria tecnológica de Asia reúne a líderes como Jensen Huang, de Nvidia, en medio del auge de la inteligencia artificial, el avance de nuevos competidores, los cuellos de botella en el suministro y las crecientes tensiones con China.
El estratega Michael Hartnett considera que la euforia por la IA y las futuras mega OPI están alimentando uno de los rallies bursátiles más estrechos de las últimas décadas.
El creador de ChatGPT está trabajando con Goldman Sachs y Morgan Stanley para hacer una presentación confidencial de salida a bolsa tan pronto como el viernes.
Bradesco BBI estima que las futuras OPI de SpaceX, OpenAI y Anthropic captarían hasta US$165.000 millones, con impacto potencial sobre ETF, índices globales y flujos de capital hacia mercados emergentes.
El veredicto, dictado este lunes, pone fin a un juicio de dos semanas sobre la disputa entre los empresarios que trabajaron juntos para fundar la startup en 2015.
Los miembros del jurado planean iniciar las deliberaciones el lunes, pero las conclusiones del panel no serán vinculantes para la jueza de distrito Yvonne González Rogers.
Esa cifra incluye las inversiones originales de Microsoft en OpenAI, así como los costos de construcción de infraestructuras y alojamiento de la informática de OpenAI.
El director ejecutivo de OpenAI afirmó ante el jurado que Musk buscaba un control dominante sobre la organización desde 2017, lo que generó tensiones entre los cofundadores.
El jurado escuchó que Musk carecía de la competencia técnica necesaria para supervisar el desarrollo de la inteligencia artificial, y que, además, tenía un carácter irascible.
El juicio es la culminación de años de animosidad y disputas públicas sobre la startup que Musk cofundó con Altman, Greg Brockman y otros en 2015, antes de que su relación se agriara y se convirtieran en rivales.