OpenAI cerró una ronda récord de US$110.000 millones. La inversión, liderada por Amazon, SoftBank y Nvidia, apunta a reforzar su capacidad de cómputo, chips y talento en plena carrera por el liderazgo en inteligencia artificial.
En los ataques se sustrajeron 150 gigabytes de datos del gobierno mexicano, según una investigación de la startup israelí de ciberseguridad Gambit Security.
El S&P 500 retrocedió en una jornada de mayor aversión al riesgo, con el crudo repuntando por encima de los US$70. Las preocupaciones por el crédito privado también golpeó a las acciones.
Mientras el fabricante de ChatGPT se prepara para invertir billones en infraestructuras, la valoración global de la empresa, incluida la eventual financiación, podría superar los US$850.000 millones.
El rey de la IA ha sido rebasado por sus rivales, o al menos esa es la percepción pública. Sin embargo, Wall Street no se rinde con el fabricante de ChatGPT.
OpenAI dijo que DeepSeek había utilizado las llamadas técnicas de destilación como parte de “los esfuerzos en curso para aprovecharse de las capacidades desarrolladas por OpenAI y otros laboratorios de vanguardia de EE.UU.”.
Al igual que otras empresas emergentes de IA, xAI ha estado gastando mucho dinero (casi US$1.000 millones al mes) en centros de datos, chips y otras inversiones para construir modelos de inteligencia artificial.