Las inminentes salidas a la bolsa de gigantes tecnológicos como SpaceX, Anthropic y OpenAI tienen en vilo al mercado y, en ese contexto de expectativa y ansiedad por las futuras Ofertas Públicas Iniciales (IPO), la firma de análisis financiero Carson elaboró un documento en el que repasa las estadísticas de debuts bursátiles desde 1980 hasta 2025.
El informe menciona que durante gran parte de las últimas dos décadas, las empresas redujeron la cantidad de acciones en circulación mediante recompras, lo que ayudó a impulsar las valuaciones bursátiles.
“Esa tendencia podría estar revirtiéndose. El fuerte gasto en inteligencia artificial está reduciendo recursos destinados a recompras, mientras una cantidad récord de nuevas acciones llega al mercado”, sostiene Carson.
Los autores del estudio mencionan que algunos analistas de mercado creen que los años con grandes volúmenes de IPO han coincidido en ocasiones con techos de mercado, en parte porque los accionistas internos suelen vender cuando consideran que las valuaciones son atractivas. “No obstante, se trata de una observación histórica y no de una regla infalible”, aclaran.
A modo de conclusión, Carson reseña: “Nada de esto implica que las IPO deban evitarse. Lo que sugieren los datos es la conveniencia de ser selectivo y no dejarse llevar por la euforia del primer día. Históricamente, las compañías que han recompensado mejor a los inversores de largo plazo tienden a ser más grandes, rentables y razonablemente valuadas”.
IPO, inicialmente subvaluadas
El repaso de 1980 a 2025 que hace Carson se basa en una recopilación de datos elaborada por el profesor Jay Ritter, de la universidad de Florida: la muestra de Ritter incluye 9.343 IPO.
El rendimiento promedio del primer día de las IPO fue de 19%, con cifras mucho más elevadas en años de fuerte actividad como 1999, 2000, 2020 y 2021. En tanto, la mediana fue de 7%.
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La recaudación agregada alcanzó US$1,2 billones, pero además hubo otros US$250.000 millones de lo que Ritter denomina “dinero dejado sobre la mesa”. ¿Qué significa esto? Se calcula como la diferencia entre el precio de cierre del primer día y el precio de colocación, multiplicada por la cantidad de acciones ofrecidas.
En términos simples, representa el dinero adicional que la empresa y sus accionistas vendedores podrían haber obtenido si la IPO hubiera sido fijada al precio de cierre del primer día en lugar del precio de oferta.
Un ejemplo: una empresa vende 10 millones de acciones a US$20 y recauda US$200 millones. Si al cierre del primer día los inversores están dispuestos a pagar US$30, esas mismas acciones valen US$300 millones. La diferencia de US$100 millones es el dinero dejado sobre la mesa. Los beneficiados son los inversores que recibieron acciones al precio de colocación, no la empresa, que ya vendió a un precio más bajo.
Solo en 2025, las 90 IPO analizadas dejaron sobre la mesa US$13.100 millones, equivalentes a aproximadamente el 33% de los fondos obtenidos.
Durante la burbuja tecnológica de 1999-2000, el rendimiento promedio del primer día alcanzó un extraordinario 64,6%.
Sin embargo, incluso fuera de ese período, las ganancias iniciales siguen siendo significativas. Desde 2001, el promedio se ubica en 19,1%
Las IPO corresponden cada vez más a empresas no rentables
Otra de las conclusiones del estudio es que el 43% de las IPO analizas correspondió a compañías con ganancias negativas en los últimos doce meses.
La proporción fue aumentando con el tiempo:
- 19% en la década de 1980.
- 32% entre 1990 y 1998.
- 78% durante la burbuja de 1999-2000.
- 61% entre 2001 y 2025.
- 70% entre 2011 y 2025.
Curiosamente, las empresas con pérdidas registraron un rendimiento promedio del primer día de 26,7%, superior al 13,3% observado entre las compañías rentables.
Los rendimientos de largo plazo suelen quedar por detrás del mercado
Carson menciona que, para quienes mantienen la inversión durante tres años, generalmente resulta más conveniente comprar el mercado amplio que participar en una IPO.
El rendimiento promedio acumulado a tres años, medido desde el cierre del primer día, fue de 19,1%, lo que implicó un rezago de 20,5 puntos porcentuales frente al mercado.
Los resultados mejoran si el inversor logra acceder al precio de colocación: en ese caso, el rendimiento promedio fue de 36,3%. Aun así, quedó 3,3 puntos porcentuales por debajo del mercado.
Las IPO más grandes y rentables tienen mejor desempeño a largo plazo
En otro tramo del estudio, Carson menciona que, al dividir las compañías según ventas, las empresas con ingresos inferiores a US$100 millones registraron un rendimiento promedio del primer día de 23,2%, pero apenas avanzaron 5,3% en los tres años posteriores, quedando 34,3 puntos porcentuales por detrás del mercado.
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Por el contrario, las compañías con ventas superiores a US$100 millones tuvieron un salto inicial más moderado, de 13,6%, pero generaron un rendimiento de 36,4% en tres años, con un rezago de solo 3,2 puntos porcentuales respecto del mercado.
La rentabilidad muestra un patrón similar. Las empresas con pérdidas avanzaron 26,5% en el primer día, pero obtuvieron un rendimiento de -0,5% en los tres años siguientes, quedando 30,7 puntos por debajo del mercado.
Las empresas rentables subieron 13,3% en la primera jornada y generaron un rendimiento acumulado de 33,6% en tres años, con un rezago de 13 puntos porcentuales frente al mercado.
Los múltiplos elevados de precio sobre ventas son una señal de alerta
Entre las IPO con al menos US$100 millones en ventas, las compañías más caras mostraron los mayores saltos iniciales, pero luego tuvieron un desempeño considerablemente peor, según se observa en los datos.
Las empresas que cotizaban a más de 40 veces ventas registraron un avance promedio de 93,6% en el primer día. Sin embargo, perdieron 44,8% durante los tres años siguientes y quedaron 58,5 puntos porcentuales por debajo del mercado.
En contraste, las compañías más baratas, con múltiplos inferiores a cinco veces ventas, avanzaron apenas 8,9% el primer día, pero generaron un rendimiento de 41,3% en tres años, quedando solo 1,3 puntos porcentuales por detrás del mercado.
La lectura a futuro respecto de la IPO de SpaceX
Algunas cifras del formulario S-1 que presentó SpaceX previo a su IPO pueden analizarse bajo esta misma óptica, señala Carson.
Los ingresos de 2025 rondaron los US$18.700 millones, muy por encima del umbral de US$100 millones utilizado en los estudios anteriores.
Sin embargo, suponiendo una valuación de US$1,7 billones, la relación precio sobre ventas sería cercana a 91 veces un nivel muy elevado
Además, SpaceX no es rentable. La compañía reportó pérdidas netas de US$4.900 millones en 2025 y de US$4.270 millones durante el primer trimestre de 2026.
Tomando únicamente la experiencia histórica, “podría esperarse un fuerte salto inicial en la cotización, seguido de un desempeño más difícil en el largo plazo”, aclaran los analistas.













