El oro, la plata y el cobre marcarán el nuevo paradigma de precios hasta 2026, impulsados por tensiones geopolíticas, acumulación de reservas y menor dependencia del dólar.
Wall Street se divide tras los resultados de Netflix: ingresos por encima del consenso, pero previsiones operativas más débiles y expectativas de que la acción vuelva a subir.
Un informe de George Saravelos, jefe global de investigación FX de Deutsche Bank, recuerda que el Viejo Continente es el principal financista de Estados Unidos.
El banco cree que será un año clave para la inteligencia artificial, marcado por el desencanto empresarial, tensiones en la cadena de suministro y una creciente presión regulatoria.
El país está ofreciendo bonos denominados en dólares con vencimiento a tres, cinco y siete años, con precios iniciales de alrededor del 6%, 6,75% y 7,1%, respectivamente.
El banco alemán publicó su lista Fresh Money Conviction con ideas de inversión para el primer trimestre del año. La selección combina nombres defensivos y cíclicos con alto potencial de recuperación de múltiplos.
Wall Street arranca 2026 con estimaciones para el S&P 500, en medio de expectativas de recortes de tasas, impulso fiscal y un nuevo ciclo de inversión tecnológica.
El banco alemán advierte que la combinación de estímulo fiscal y monetario en economías avanzadas podría reactivar las presiones inflacionarias y obligar a los bancos centrales a endurecer su postura antes de lo previsto.
La región se perfila como uno de los motores del crecimiento petrolero no-OPEP+, pero enfrenta un entorno desafiante con inventarios altos y precios a la baja.
OpenAI enfrenta una nueva etapa marcada por menor crecimiento. Un reporte de Deutsche Bank sugiere que su rol dominante en la IA podría estar reconfigurándose.
Un factor que añade presión a la divisa es la llegada en 2026 del nuevo presidente de la Fed que Trump ha sugerido podría ser su asesor económico Kevin Hassett.
El posible aumento responde a la combinación de tasas de equilibrio en ascenso y la recuperación de las primas por plazo a nivel global, según los estrategas de Deutsche Bank.