Imprimir la firma de Trump en la moneda estadounidense “no solo es apropiado, sino también bien merecido”, dijo el Tesorero de EE.UU., Brandon Beach, en el comunicado.
La baja de la tasa de interés reduce el diferencial de intereses entre otras divisas con el peso mexicano, lo que hace que la operación resulte menos atractiva para inversionistas.
Los índices cerraron con fuertes caídas ante el alza del petróleo, el repunte de los rendimientos del Tesoro y la creciente incertidumbre por la guerra con Irán.
Los mercados bursátiles estadounidenses avanzaron con cautela mientras los inversionistas reaccionan a señales mixtas sobre un posible acuerdo entre Washington y Teherán.
El yen japonés y el franco suizo, como monedas refugio, serían las que más ganarían frente al dólar en un escenario en el que la preocupación por el crecimiento se tradujera en un endurecimiento impulsado por la renta variable.
Los índices cerraron con caídas, en un mercado condicionado por el repunte del crudo, tensiones en el crédito y crecientes riesgos para el crecimiento global.
El metal registró su peor caída en más de cuatro décadas la semana pasada en medio del conflicto en Medio Oriente, en un mercado que ha desplazado su rol tradicional como refugio.
Latinoamérica enfrenta riesgos inflacionarios, fiscales y en su crecimiento ante los shocks energéticos generados por la guerra en Medio Oriente, según Santander.
Futuros del índice S&P 500 apenas registraron cambios tras las pérdidas iniciales. El crudo Brent cayó más del 1% hasta cotizar en torno a los US$110 por barril.
Esto marca un cambio de sentimiento en el mercado de divisas, que mueve US$9,5 billones al día, en las tres semanas transcurridas desde que EE.UU. atacó Irán.
Wall Street profundizó sus caídas ante la escalada en Medio Oriente, el shock petrolero y un giro en las expectativas sobre la Fed, ante los temores por una inflación persistente.
El retroceso del petróleo dio un respiro a los mercados, pero la volatilidad persiste en medio de un conflicto que sigue tensionando la oferta energética global.
La combinación de tensiones en Medio Oriente y el mensaje de la Fed golpeó a acciones y bonos, mientras el petróleo reavivó los temores inflacionarios.
Los principales índices avanzaron, mientras el mercado sigue atento al impacto inflacionario de la guerra en Irán y a la reunión de la Reserva Federal.