Economía

Cinco retos de José Antonio Ocampo como nuevo ministro de Hacienda de Colombia

“Construir una economía productiva y para la vida”, fueron las palabras que usó Gustavo Petro al anunciar que Ocampo será el jefe de la cartera de Hacienda

José Antonio Ocampo, excodirector del Banco Central de Colombia, habla durante una entrevista con Bloomberg Television en Nueva York, Estados Unidos, el miércoles 5 de abril de 2017.
30 de junio, 2022 | 01:14 AM
Tiempo de lectura: 6 minutos

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El presidente electo de Colombia, Gustavo Petro, confirmó en la madrugada de este jueves que el economista y profesor de la Universidad de Columbia José Antonio Ocampo será el nuevo ministro de Hacienda, lo que podría dar tranquilidad a los mercados luego de días de incertidumbre por ese nombramiento.

Si bien José Antonio Ocampo apoyó a Sergio Fajardo durante la campaña, su nombre figuró para conformar el gabinete de Gustavo Petro una vez el líder de izquierda ganó las elecciones a la Presidencia el pasado 19 de junio.

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Ocampo inicialmente fue confirmado como asesor del equipo económico de Petro de cara al empalme con la actual Administración de Iván Duque.

Ocampo, de 69 años, tiene una amplia experiencia en el sector público ya que fue ministro de Agricultura y Desarrollo Rural en el Gobierno de César Gaviria (1993-1994).

Antes de ser ministro de Hacienda y Crédito Público de Colombia (1996-1997) durante el Gobierno de Ernesto Samper, también ejerció como director del Departamento Nacional de Planeación (1994-1996).

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El reconocido economista, coautor de libros con el premio Nobel Joseph Stiglitz, también fue secretario ejecutivo de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y secretario general Adjunto del Departamento de Asuntos Económicos y Sociales de Naciones Unidas.

José Antonio Ocampo también se desempeñó como miembro de la Junta Directiva del Banco de la República desde el 28 de febrero de 2017 y hasta el 1 de enero de 2020 cuando presentó su renuncia.

En su reciente columna de opinión en el Espectador, Ocampo aseguró que “el país concentra una multitud de retos económicos en materia fiscal, productiva y ambiental”.

Pero señaló que “uno de los principales es la enorme desigualdad social, que genera grietas en temas como pobreza y desarrollo regional”.

Equilibrar las finanzas del país

Entre los principales retos del nuevo ministro de Hacienda está la reforma tributaria que pretende presentar Gustavo Petro este mismo año con miras a estabilizar las finanzas del país al recaudar entre $50 billones y $75 billones.

Petro ha dicho que su reforma tributaria buscará subir los impuestos a las 4.000 personas más ricas, apuntando a las actividades que ha denominado improductivas como los capitales en paraísos fiscales.

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El líder de Colombia Humana ha señalado que esta medida sería “absolutamente pertinente y justa”, al afirmar que estas personas supuestamente “pagan menos impuestos que sus secretarios y trabajadores”.

La última reforma tributaria, que estuvo precedida de una ola de protestas contra el Gobierno, busca recaudar más de $15 billones desde 2023 a través de ajustes a los impuestos corporativos, mecanismos para luchar contra la evasión y una parte también a través de ahorros estatales, entre otras medidas.

Controlar la inflación

Entre otros asuntos, Ocampo tendrá que lidiar con la escalada de la inflación en Colombia, luego de que en mayo esta se ubicara en 9,07% anual, un aumento de 5,77 puntos porcentuales (pps) frente al mismo mes de 2021 (3,30%).

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Pese a que la inflación anual de mayo es inferior a la de abril de este año -la más alta desde julio del 2000-, “todavía seguimos viendo un nivel de inflación que supera récords históricos en los últimos 21 años, vistos entre agosto y octubre del 2000″, comentó en ese entonces Juan Daniel Oviedo, director del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (Dane).

Para tratar de contrarrestar esta situación, Colombia excluirá el valor de los fletes y los cargos asociados de la base gravable sobre la cual se liquidan los tributos aduaneros a 200 productos importados.

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El Gobierno expidió el Decreto 955 del 4 de junio de 2022 con el cual se “busca mitigar el impacto de los altos costos de productos básicos importados y aliviar el bolsillo de los colombianos”.

Impulsar un crecimiento sostenible

José Antonio Ocampo también tiene el reto de generar consensos para adelantar las reformas que se requieren e incentivar un crecimiento sostenible en medio de los desafíos que deja la pandemia y de los cuales el país hasta ahora empieza a levantarse, luego de que su economía cayera un 6,8% en 2020 para luego rebotar y crecer un 10,6% en 2021.

Según estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI), la economía de Colombia crecería 5,8% este año y 3,6% en 2023.

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A principios de este mes el Banco Mundial mejoró el pronóstico de crecimiento de la economía colombiana del 4,4% al 5,4% en 2022 debido, en parte, “a los efectos de arrastre” y al impulso que le da el precio de algunas de las principales materias primas.

En 2023 la economía del país crecería 3,2% y en 2024 un 3,3%, de acuerdo a las proyecciones de esa entidad.

Y para la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE), Colombia crecería un 6,1% este año apalancada por el consumo privado y el repunte de los precios de las materias primas, lo que le permitirá al país ser el de mejor desempeño entre las economías de Latinoamérica.

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Reducir el déficit fiscal

Cumplir las metas que plantea la transición a la nueva regla fiscal también hará parte de las tareas del nuevo ministro de Hacienda.

Aunque en el Marco Fiscal de Mediano Plazo (MFMP), hoja de ruta fiscal y económica para los próximos años, que presentó el Ministerio este mes se expone que el déficit fiscal del país tendría una senda decreciente, “no hay que perder de vista que los déficits observados son muy altos”, alertó recientemente el Comité Autónomo de la Regla Fiscal (CARF).

Para poner en contexto lo anterior, en 2022 el déficit estimado sería de 5,6% del PIB ($75,6 billones) y en 2023 caería a 3,6% del PIB ($51,8 billones), en 2024 y 2025 seguiría cayendo a 2% y 2,3% del PIB respectivamente, pero volvería a subir a niveles del 3,3% y 3% del PIB entre 2026 y 2030.

Además, Ocampo tiene la tarea de aplicar los ajustes respectivos para que el Fondo de Estabilización de Precios de los Combustibles (FEPC) deje de representar pérdidas continuas por los subsidios a la gasolina y ACPM.

Según los expertos del CARF, el déficit fiscal de Colombia es alto y aún no se incluyen en este las cuentas del FEPC. Para poner un ejemplo, de incluirlas, el déficit subiría del 5,6% estimado para 2022 a 6,4% del PIB.

Bajar y nivelar la deuda

Según el MFMP, en 2022 la deuda neta del GNC sería de 56,5% del PIB y en 2024 Colombia bajaría a 55% del PIB, llegando así al ancla establecida en la nueva regla fiscal vigente desde enero de 2022. En términos sencillos esa ancla hace referencia al nivel de deuda considerado sostenible.

Siguiendo con lo anterior, en 2025 y 2033 la deuda neta sería 0,7 puntos porcentuales (pps) inferior al ancla, en promedio. De acuerdo con el Marco Fiscal, “si bien los ingresos petroleros juegan un rol importante en la acelerada convergencia de la deuda al ancla, la estabilidad de las finanzas públicas en el mediano plazo se explica por otros factores”.

Entre esos factores el Minhacienda mencionó los ajustes propuestos para evitar déficits en el FEPC, la corrección del elevado gasto actual en intereses, mayor austeridad en el gasto de funcionamiento “y el repunte de la transferencia de utilidades del Banco de la República a la Nación”.

Teniendo en cuenta lo anterior, deberán cumplirse esos supuestos para cumplir las proyecciones de reducción de deuda neta expuestas en el MFMP publicado recientemente. Así las cosas, Ocampo tiene una tarea importante en esta materia para que la sostenibilidad de las finanzas no se comprometa en los próximos años.

Según los expertos del CARF, el cumplimiento del plan propuesto en el Marco Fiscal “dependerá crucialmente de las decisiones que se tomen en los próximos 18 meses. En particular, será fundamental que se cumplan las metas fijadas para 2022, se respeten los techos de balance primario que traza el MFMP para el año 2023 y la planeación del presupuesto del año 2024″.

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