Tres razones por las que Nicaragua buscaría negociar con EE.UU. tras la caída de Maduro

El Gobierno de Daniel Ortega y Rosario Murillo temen ser víctimas de un efecto dominó, de acuerdo con el Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica.

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Daniel Ortega y Rosario Murillo
20 de enero, 2026 | 11:37 AM

Bloomberg Línea — El Gobierno de Nicaragua, encabezado por los esposos Daniel Ortega y Rosario Murillo, buscaría negociar con Estados Unidos tras la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores en Venezuela, ante la posibilidad de un efecto dominó, según el Centro de Estudios Transdisciplinarios de Centroamérica (Cetcam).

Antes de la irrupción estadounidense en Caracas para capturar al líder chavista y su esposa, Nicaragua designó a su canciller, Denis Moncada, como encargado de negocios en Washington, hecho que “se interpreta como un intento de los Ortega Murillo para abrir un canal de comunicación con los Estados Unidos”, dice un informe del Cetcam publicado el 19 de enero en Costa Rica.

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Después del operativo ordenado por Donald Trump en la capital venezolana, Ortega y Murillo han sido cautelosos en torno a este tema. Si bien rechazaron la “intervención” y el “secuestro” de Maduro, evitaron mencionar a Estados Unidos ni a su mandatario en sus declaraciones.

Sumado a ello, ordenaron la liberación de 20 presos políticos nicaragüenses el pasado 10 de enero, una semana después de lo sucedido en Venezuela y un día después de que Estados Unidos los presionara públicamente a hacerlo.

La embajada de Estados Unidos en Nicaragua sugirió en X que el Gobierno de Ortega y Murillo debía seguir los pasos del chavismo, que excarceló a algunos presos políticos tras la caída de Maduro.

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“Venezuela dio un paso importante hacia la paz al liberar a un gran número de presos políticos. En Nicaragua, más de 60 personas siguen injustamente detenidas o desaparecidas, entre ellas pastores, trabajadores religiosos, enfermos y ancianos. ¡La paz solo es posible con libertad!”, dice la publicación.

En ese contexto, el Cetcam analiza que Ortega y Murillo se encuentran ante un dilema: aferrarse al camino del “antimperialismo” para permanecer en el poder, sin importar que implique estar bajo la presión de Estados Unidos, o buscar una “apertura gradual” con la administración Trump, sin arriesgar sus “intereses vitales”.

Si algo demostró la intervención en Venezuela es que “las motivaciones de Trump son prioritarias —si no exclusivamente— económicas y, en consecuencia, negocia con quien garantice sus intereses independientemente de su carácter democrático”, agrega el centro de pensamiento.

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¿Por qué negociar con EE.UU.?

El Cetcom dice que ahora mismo hay “indicios” de que Nicaragua tiene “canales de comunicación abiertos” para conducir una negociación con Estados Unidos, “si no es que ya están negociando”. Además, enumera tres razones por las que el Gobierno de Ortega y Murillo conversarían con la administración Trump.

1. La crisis por la sucesión de Ortega

El informe establece que Nicaragua está en crisis por la sucesión de Daniel Ortega, en especial porque Rosario Murillo ha recurrido a purgas internas con más de 150 sandinistas apresados para heredar el poder, aunque las consecuencias no se han manifestado plenamente.

La crisis podría tornarse compleja en 2026, un año preelectoral en Nicaragua, puesto que las presiones de Estados Unidos ”podrían llevar a los intereses económicos y políticos de distintos sectores del orteguismo” a alinearse para promover una salida pragmática con una sucesión administrada sin Murillo.

En contraste, la propia Murillo podría someterse a las condiciones de la administración Trump, si es necesario, para mantener el control de la estructura de poder en Nicaragua. Algo similar a lo que sucede con Delcy Rodríguez en Venezuela.

2. Las elecciones de medio término en EE.UU.

Este año están previstos los comicios de medio término para el Congreso de Estados Unidos, razón por la cual Trump y sus aliados harán lo que esté a su alcance para posicionarse y que el Partido Republicano gane electores. Así, pues, pese a que la operación en Venezuela les sirve como ejemplo de resultados, no hay que descartar algo similar con Nicaragua.

“Trump y varios de sus cercanos colaboradores como Marco Rubio, necesitan posicionarse mejor exhibiendo logros concretos para mantener abiertas sus aspiraciones de continuidad. Venezuela es una “pieza mayor”, pero todo indica que buscan otros en Latinoamérica. En ese entramado, Nicaragua aparece como un eslabón fácil”, sustenta Cetcam.

3. Las “reacciones tibias” de Rusia y China

Nicaragua tiene menos peso geopolítico, económico y simbólico que Venezuela, no obstante, puede ser un arma de doble filo. De un lado, evita que la atención de Estados Unidos se concentre de lleno en Ortega y Murillo; del otro, lo hace más vulnerable ante una eventual intervención norteamericana.

“A juzgar por las tibias reacciones de Rusia y China frente a lo ocurrido en Venezuela, la dictadura Ortega-Murillo sabe que si no hicieron más por ese país y su socio Maduro, es menos probable que hagan algo ante una situación similar en Nicaragua”, analiza Cetcam. “Irán, otro de sus aliados clave, atraviesa un momento crítico por las protestas de la población y las amenazas de intervención expresadas por Trump”.

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