El gran reto de la energía renovable en América Latina es evitar que se desperdicie

Parte de la electricidad solar y eólica se pierde por falta de transmisión. La región empieza a mirar el almacenamiento y los sistemas híbridos para equilibrar la red.

PUBLICIDAD
En la imagen referencial, el parque BESS Coya de ENGIE.
10 de marzo, 2026 | 04:00 AM

Bloomberg Línea — En América Latina, la transición energética avanza con inversiones crecientes en renovables, pero gran parte de esa energía nunca llega a los usuarios porque las redes de transmisión no logran acompañar el ritmo.

Ver más: Cómo la interrupción de los combustibles fósiles lleva al auge de la energía solar y las baterías

PUBLICIDAD

Para evitar el curtailment o vertimiento de energía, en Europa y Estados Unidos, los parques solares ya se instalan acompañados de baterías para almacenar los excedentes de producción durante las horas de mayor generación solar, pero en América Latina la discusión apenas comienza.

Parque Eólico Horizonte en Antofagasta, Chile.

“El mundo desarrollado ya está resolviendo eso hace varios años. Nosotros estamos corriendo un poquito atrás. Ahora Brasil está sacando una subasta para baterías y Chile lo ha estado haciendo también”, dijo Pablo Varela, director ejecutivo de la empresa de soluciones energéticas Aggreko para América Latina, a Bloomberg Línea.

El desfase entre generación y redes de transmisión es otro de los problemas globales que se han acentuado en América Latina. Para contextualizar, solo en 2024, Brasil desechó el 10% de su energía eólica y el 17% de su solar, lo que dejó pérdidas de casi 5.000 millones de reales, o alrededor de US$873 millones, de acuerdo con cifras oficiales.

PUBLICIDAD

Mientras que en Chile, durante 2025, los vertimientos de energía renovable alcanzaron los 6.084 GWh, un aumento de 7,8% respecto del año anterior, según la Asociación Chilena de Energías Renovables y Almacenamiento (ACERA).

“Pasa en Chile, pasa en Brasil, que gran parte de la generación solar no se puede usar y simplemente se vierte y se pierde porque no hay capacidad de transmisión para llevarlo a la carga. No es solamente instalar, instalar, instalar... sino instalarlo de tal forma y hacerlo generar de tal manera”, dijo Varela.

Expansión en América Latina

Recientemente, Aggreko, con sede en Glasgow, Reino Unido, anunció una inversión de CAPEX (inyección de capital) de US$216 millones en 2026, la mayor en dos décadas en la región. Más de la mitad se destinará a soluciones renovables, principalmente generación solar y baterías.

Ver más: México es el cuarto país que menos energía renovable usa de la OCDE

PUBLICIDAD

Actualmente, la región representa alrededor del 30% de su mercado global.

“Estamos acompañando estos mercados que tienen necesidades tanto por problemas de transmisión, de crecimiento de la demanda, de problemas hídricos o mercados que están creciendo como la minería de oro, la minería de cobre”, agregó Varela.

“Ecuador está creciendo fuerte en petróleo; México empieza a repuntar y Argentina, tímidamente, podría hacerlo con Vaca Muerta”, dijo el ejecutivo.

En Costa Rica, donde la matriz energética alcanza un 99% de fuentes renovables y de ese total 72% es hidroeléctrica, Aggreko también está explorando tecnologías híbridas de generación térmica y solar con baterías de almacenamiento.

En años recientes, el país ha enfrentado la amenaza de apagones debido a la insuficiencia de las plantas hidroeléctricas y escasez de fuentes adicionales.

Ante ello, Aggreko fue contratada por el Instituto Costarricense de Electricidad (ICE) para arrendar y operar 105 MW en la subestación de Moín, Limón, como parte de un plan de soluciones térmicas para cuando baja el nivel de los reservatorios.

“Lo que le pasó al gobierno costarricense, a diferencia de otros, es que fue muy eficiente y rápido en la ejecución de la solución. Otros gobiernos llevan algunos años con el mismo problema y no lo han conseguido solucionar”, dijo Varela.

¿Emisiones cero?

La presión sobre los sistemas eléctricos no proviene solo del desperdicio de renovables. El auge de los centros de datos está acelerando la demanda a un ritmo inédito.

Ver más: El FMI advierte que un alza del 10% en los precios de la energía elevaría la inflación global

En el pasado, un aumento de 500 MW en la demanda de una ciudad podía tardar más de una década; hoy, un solo data center puede disparar ese consumo en apenas un año.

Trabajos de reposición del suministro eléctrico de las familias afectadas en Penco, Biobío, el 21 de enero de 2026.

“El aumento exponencial de la demanda hace que la oferta no pueda seguir al ritmo. Eso genera una inestabilidad que en algunos países se da más fuerte y va a ser tema claramente de los próximos cinco o diez años”, explicó Varela.

A esa presión se suma el dilema ambiental. Los compromisos de alcanzar emisiones netas cero, en el criterio particular de Varela, “todavía parece una utopía” y las soluciones 100% renovables sin considerar infraestructura, costos y disponibilidad energética pueden dejar sin electricidad a comunidades vulnerables o encarecer el suministro. “No es todo es ceros y unos, no es todo blanco y negro. Hay matices. Para mí hablar de net zero me parece mucho, ‘net poquito’, me gusta”.

PUBLICIDAD