Bloomberg Línea — La inflación en México y Colombia ha sido más persistente de lo previsto, en parte por la influencia de los incrementos del salario mínimo por encima de la productividad, dijo a Bloomberg Línea el economista jefe para América Latina de Citigroup (C), Ernesto Revilla.
Revilla dijo en la entrevista que, “sin lugar a duda”, un factor común en la persistencia inflacionaria en Colombia y México ha sido la cuestión de los salarios mínimos.
En México, el Consejo de Representantes aprobó un incremento al salario mínimo general de 13% para 2026 hasta los MXN$315,04 diarios (US$18,31 de hoy) a partir del 1 de enero de 2026. Así, desde este 2026 el salario mínimo general alcanza los MXN$9.582 mensuales (US$556).
Y Colombia el salario mínimo mensual aumentó en un 23% para el 2026 hasta COP$1.746.882 (US$469 de hoy). Incluyendo el denominado auxilio de transporte, el salario base mensual subió a COP$2 millones (unos US$538) en 2026.
“Cuando el salario mínimo crece por arriba de la productividad desafortunadamente no beneficia a los trabajadores porque acaba reflejándose en una mayor inflación que reduce el poder adquisitivo y acaba negando el incremento original”, dijo Ernesto Revilla en una videollamada con Bloomberg Línea.
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En México, la inflación subió al 3,92 % interanual en la primera quincena de febrero de 2026, encima de la estimación media del 3,89% de los analistas consultados por Bloomberg.
Entre tanto, la inflación en Colombia repuntó hasta el 5,35% interanual en enero pasado.
“Ya sabíamos que Colombia era uno de los países más rezagados en la convergencia de la inflación a la meta del Banco Central”, apuntó Revilla. “Con el incremento del salario mínimo tan fuerte que se dio nosotros y el resto de los analistas nos vimos obligados a subir el pronóstico de inflación de Colombia para el 2026, de 4,1% a 5,8%”.
Presiones del salario mínimo

Revilla explicó que México acumula siete años de aumentos del salario mínimo muy superiores a la productividad, lo que ha incidido en los precios.
A esto se suman nuevos impuestos a bienes de consumo, aranceles a productos chinos y presiones puntuales derivadas del Mundial de Fútbol, que podrían impactar algunos sectores.
De acuerdo con un reciente informe de la Dirección de Estudios Económicos de Banamex, el Mundial de fútbol de 2026 incrementaría la inflación general en 35,8 puntos base entre junio y julio y aportaría 0,1 puntos porcentuales al crecimiento económico.
Ante el impacto del Mundial en los precios, Banamex ajustó al alza sus estimados de inflación para cierre de 2026, con lo que la inflación general subiría a 4,23% desde un estimado previo de 4,16% y la inflación subyacente escalaría a 4,31% desde un nivel previo de 4,14%.
En todo caso, Citi anticipa en México una reducción de 50 puntos base en la tasa de interés este año.
En Colombia, el economista de Citi advirtió que el riesgo está en que el alza del salario mínimo genere efectos de “segundo orden” y empiece a contaminar la formación de precios en algunos otros mercados domésticos.
No obstante, estima que el impacto sería contenido y e inicialmente cree que “no vaya a tener un efecto de segundo orden”.
Revilla considera que parte del ajuste al salario mínimo no se reflejará exclusivamente en precios, sino también en un mercado laboral más débil.
Y a partir de ese canal, Citi anticipa que “se frene la demanda y el incremento en los precios”, señaló Revilla. “El efecto de la inflación no será tan fuerte desde nuestra opinión porque estará dividido entre otros impactos”.
Para Colombia, Revilla proyecta que el banco central aún podría subir las tasas en 150 puntos base adicionales en la primera mitad del año, menos de lo que descuenta el mercado.
“El mercado en algún momento llegó a esperar 300 puntos base adicionales”, comentó Revilla.
Sin embargo, dice que la proyección de Citi es menor porque el ajuste monetario ya realizado reduce la necesidad de mayores incrementos. “Al adelantarse el incremento de tasas, el Banco Central puede ser más efectivo y no necesitar tantos aumentos de manera subsecuente”.
Regreso de la divergencia en Latinoamérica

Revilla consideró que “la divergencia” ha regresado a la región, con inflaciones y tasas de interés moviéndose en direcciones contrarias entre países.
“Ese no fue el caso durante varios años después de la pandemia, pero ahora regresó la divergencia y tenemos a bancos centrales que se espera que reduzcan mucho la tasa de interés”, manifestó.
Las tasas de interés aún elevadas y las diferencias en el rumbo de la política monetaria en América Latina mantendrían vigente el carry trade en 2026, que sigue siendo una de las estrategias “favoritas” del mercado.
Las tasas de interés en la región también seguirían dando soporte a las monedas locales frente al dólar, al mismo tiempo que brindarían atractivo a los diferentes activos de Latinoamérica.
Independientemente del comportamiento de los bancos centrales, “estamos esperando tasas de interés que se mantienen altas durante el 2026”, dijo el economista de Citi.
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