Bloomberg — El gobierno y el banco central de Japón deben adoptar una postura firme ante el aumento de los rendimientos, afirmó el jefe de un pequeño pero influyente partido de la oposición, un día después de que los rendimientos de los bonos japoneses a más largo plazo subieran a máximos históricos por los temores fiscales.
Aunque cayeron el miércoles por la mañana tras los llamamientos a la calma del mercado por parte del ministro de Finanzas japonés, el líder de la oposición Yuichiro Tamaki calificó los movimientos de “situación muy irregular”. Sugirió considerar la recompra de deuda pública y la reducción de la emisión de bonos a 40 años como posibles medidas adicionales.
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“Creo que el gobierno y el Banco de Japón deberían dar una respuesta firme para calmar los movimientos excesivos en el mercado, incluyendo la intervención en los mercados de divisas”, dijo, y añadió que necesitan comunicarse con el mercado y mostrar la dirección a medio y largo plazo de sus políticas fiscales.
La subida de los rendimientos a largo plazo se produjo en medio de una mayor preocupación por las finanzas del país, ya que los principales partidos de la oposición y el bloque gobernante prometen un recorte del impuesto sobre las ventas de alimentos en las próximas elecciones, aunque sus posturas difieren en cuanto al momento y la amplitud.
Aunque el Partido Democrático para el Pueblo de Tamaki también ha abogado por un recorte del impuesto sobre las ventas, afirmó que el mensaje relativo a dicho recorte es crucial de cara a unas elecciones anticipadas. La primera ministra, Sanae Takaichi, tiene previsto disolver oficialmente la Cámara Baja el viernes.
“Estoy en contra de recortar el impuesto sobre las ventas como forma de contrarrestar la inflación, aunque puede tener sentido como medida de estímulo económico”, dijo, señalando que las medidas contra la inflación deben ser rápidas, mientras que un recorte del impuesto sobre las ventas llevaría tiempo: al menos dos años hasta su aplicación, según Tamaki.
Dijo que el DPP se diferenciaría de otros partidos con contramedidas contra la inflación que pudieran llegar más rápidamente a los hogares que un recorte del impuesto sobre las ventas, como la eliminación del límite de deducción fiscal básica basado en los niveles de ingresos.

Takaichi se comprometió el lunes a recortar un impuesto del 8% sobre los alimentos y las bebidas no alcohólicas durante dos años, sin aclarar cómo lo pagará. Se espera que la medida cueste unos 5 billones de yenes (US$31.600 millones) al año, según el Ministerio de Finanzas.
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La promesa marcó un cambio de postura del gobernante Partido Liberal Democrático, pero muestra alineamiento con su socio menor, el Partido de la Innovación de Japón, que ha hecho campaña a favor del recorte temporal en elecciones anteriores.
Con el mayor partido de la oposición prometiendo un recorte permanente de los impuestos sobre los alimentos, parece probable que la salud de las finanzas de la nación siga siendo un punto de preocupación en el arranque de la campaña electoral.
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