Buenos Aires — El Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires presentará este miércoles un proyecto para crear un Distrito de Inteligencia Artificial en el microcentro, en busca de posicionar a la capital como un hub regional en tecnologías de frontera, en un momento en que la competencia entre ciudades por atraer talento se intensifica.
Según pudo saber Bloomberg Línea, tras varios meses, la iniciativa que implicará, entre otras cuestiones, beneficios impositivos será oficializada en la Legislatura porteña mediante un proyecto de ley.
La inteligencia artificial dejó de ser una tecnología emergente para convertirse en un motor transversal de crecimiento y el Gobierno porteño plantea una estrategia para aprovechar la reconversión en marcha del área central, golpeada por la caída de actividad tras la pandemia y el cambio en los patrones de trabajo.
El Distrito de Inteligencia Artificial se estructura como un régimen de promoción económica con base territorial. A diferencia de otras iniciativas vinculadas con la digitalización, el foco no estará en el uso de herramientas de IA, sino en su desarrollo. Es decir, el objetivo es atraer y concentrar empresas, centros de investigación y universidades que produzcan tecnología basada en datos y algoritmos.
El alcance del proyecto incluye actividades como desarrollo de sistemas de inteligencia artificial, ciencia de datos, automatización, procesamiento de lenguaje natural, robótica, auditoría algorítmica y gobernanza de datos. También contempla la formación de talento y la investigación aplicada, con universidades y centros científico-tecnológicos como actores centrales del ecosistema.
La elección del microcentro no es casual. El plan se apoya en el proceso de reconversión urbana de esa zona para reutilizar infraestructura existente, reactivar la actividad económica y diversificar los usos del espacio. En términos prácticos, se trata de reconvertir oficinas vacías en nodos de innovación tecnológica, en línea con experiencias internacionales en ciudades como Toronto, Barcelona y Tel Aviv.
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El modelo no es nuevo para la Ciudad. El Gobierno toma como antecedente la política de distritos económicos lanzada en 2008 con la creación del Distrito Tecnológico, que hoy concentra más de 300 empresas y más de 23.000 puestos de trabajo. Desde entonces, el esquema se replicó en sectores como el audiovisual, el diseño y las artes. La novedad es que ahora se aplica a un sector de mayor complejidad tecnológica y proyección global.
Además de ser presentado el proyecto, este miércoles el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, realizará el anuncio junto a su jefe de Gabinete, Gabriel Sánchez Zinny; el subsecretario de inversión, Augusto Ardiles; y el secretario de Innovación y Transformación, Raúl Piola.
Los funcionarios del Gobierno porteño estarán acompañados por representantes de empresas como Oracle, Huawei, Aws, Salesforce, IBM y Meta.
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Para atraer inversiones, el proyecto al que pudo acceder este medio prevé un paquete integral de incentivos. En el plano fiscal, incluye exenciones en Ingresos Brutos, Impuesto de Sellos, tributos inmobiliarios y derechos de obra.
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A ello se suman líneas de crédito preferenciales a través del Banco Ciudad y medidas de facilitación regulatoria, como la promoción de infraestructura crítica —incluidos centros de datos— y la creación de entornos de prueba (sandbox) para experimentar con nuevas tecnologías.
El régimen también incorpora condiciones para acceder a los beneficios. Las empresas deberán radicarse efectivamente en el distrito y desarrollar actividades vinculadas a la inteligencia artificial. Además, se establecen mecanismos de control y cupos fiscales para garantizar la sostenibilidad del esquema y evitar distorsiones.
En términos económicos, el Gobierno espera que el distrito impulse la inversión privada en sectores estratégicos, genere empleo calificado y aumente las exportaciones de servicios basados en conocimiento. El objetivo de fondo es acelerar la transformación de la matriz productiva hacia actividades de mayor valor agregado y escalabilidad global.
El impacto esperado no se limita al plano económico. Desde la perspectiva urbana, la iniciativa busca revitalizar el microcentro, aumentar la densidad de actividad y aprovechar el stock inmobiliario ocioso. En paralelo, el desarrollo de capacidades locales en inteligencia artificial podría acelerar la creación de startups y mejorar la transferencia de conocimiento entre el sistema académico y el sector productivo.
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