Aún con las oscilaciones de precio que lo han caracterizado en los últimos años, el litio sigue siendo un insumo clave para la electromovilidad, el almacenamiento estacionario de energía, la electrónica de consumo, la industria de energías renovables, entre otros sectores.
En ese contexto, Chile y Argentina se han consolidado entre los principales productores del mundo del llamado, coloquialmente, oro blanco.
Mientras tanto, Brasil también hace algún aporte, mientras que Bolivia, pese a tener una enorme cantidad de recursos potenciales de litio, por el momento no figura entre los proveedores mundiales de esta materia prima.
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¿Qué países fueron los principales proveedores de litio en el mundo en 2025?
Según datos provistos por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), los principales productores mundiales de litio en 2025 (producción minera, en toneladas de contenido de litio) fueron:
- Australia: 92.000 toneladas
- China: 62.000 toneladas
- Chile: 56.000 toneladas
- Zimbabue: 28.000 toneladas
- Argentina: 23.000 toneladas
- Brasil: 12.000 toneladas
- Malí: 9.400 toneladas
- Canadá: 5.600 toneladas

El estudio detalla que la producción mundial total en 2025 fue de aproximadamente 290.000 toneladas, aunque en el cálculo se excluyen datos de Estados Unidos, que fueron reservados por confidencialidad.
De esta forma, Chile, que está tercero, compite con China por el segundo puesto, mientras que Argentina pelea el cuarto escalón con Zimbabue.
Reservas y recursos
Sin embargo, al mirar las reservas, la tabla es distinta. Chile lidera con 9.200.000 toneladas, le sigue Australia con 8.400.000 toneladas, luego aparecen Argentina y Estados Unidos con 4.400.000 toneladas cada uno.
En recursos potenciales los tres primeros lugares son para sudamericanos: Argentina, con 28 millones de toneladas; Bolivia, con 23 millones de toneladas; y Chile con 13 millones de toneladas.
En la industria minera no es lo mismo hablar de recursos que de reservas. El concepto de recurso alude a la concentración total estimada de un mineral en un yacimiento, a partir de estudios geológicos preliminares y distintos grados de certeza técnica.
Incluye tanto el material que podría llegar a explotarse en el futuro como aquel cuya viabilidad económica aún no está demostrada. Por eso, las cifras de recursos suelen ser más amplias y reflejan el potencial geológico disponible, independientemente de las condiciones actuales del mercado o de la tecnología.
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Las reservas, en cambio, representan la porción de ese recurso que ya fue evaluada con mayor precisión y que puede extraerse de manera rentable bajo las condiciones económicas, técnicas y regulatorias vigentes. Para que un volumen sea clasificado como reserva debe existir información suficiente sobre su calidad, accesibilidad y costos de explotación. En síntesis, todo volumen declarado como reserva forma parte de un recurso, pero no todo recurso califica como reserva.
En virtud de ello, la cantidad de recursos de Bolivia permite ilusionarse con el potencial, aunque el bajo nivel de inversión que se ha dado hasta aquí no permite saber cuánto de ese total puede ser considerado reserva.
Freno a la producción en Zimbabue
En los últimos días, Zimbabue suspendió las exportaciones de concentrados de litio y otras materias primas para aumentar la presión sobre los compradores, con el objetivo de que instalen sus operaciones de refinación en el país. Esta decisión contribuyó a un repunte del precio commodity, por tratarse de una determinación drástica del cuarto proveedor mundial.
Si bien el precio del litio subió cerca de 130% en los últimos doce meses, su precio actual (alrededor de US$25.000 la tonelada métrica de carbonato de litio) se encuentra muy lejos de los casi US$80.000 la tonelada métrica que alcanzó en el último trimestre de 2022.













