Bloomberg Línea — La sorpresa electoral de la primera vuelta presidencial desató una reacción positiva en los mercados financieros colombianos. La apreciación del peso, la caída de las tasas de los TES y la reducción de la prima de riesgo reflejaron un cambio en las expectativas de los inversionistas.
“La primera vuelta sorprendió positivamente a los mercados. Abelardo de la Espriella obtuvo 10,4 millones de votos, más de lo que anticipaban la mayoría de las encuestas, y pasó a liderar la carrera presidencial”, señaló Corficolombiana.
Pese a ello, la firma considera que el entusiasmo inicial deberá dar paso a una evaluación más profunda sobre la capacidad del próximo gobierno para enfrentar los desequilibrios macroeconómicos que arrastra el país.
El holding de inversión sostiene que el resultado de la primera vuelta modificó el balance de riesgos que venían incorporando los mercados.
Abelardo de la Espriella obtuvo el 43,8% de los votos e Iván Cepeda el 40,9%, una diferencia que, a juicio de los inversionistas, aumentó la probabilidad de un cambio en la orientación económica del país.
Corficolombiana agrega que los mercados interpretaron este resultado como una mayor probabilidad de que Colombia avance hacia políticas favorables para la inversión privada y la disciplina fiscal.
En ese contexto, los activos financieros locales reaccionaron con rapidez durante las jornadas posteriores a la votación.
Se confirma el “trade electoral”
Para Corficolombiana, la respuesta de los mercados fue contundente. La tasa de cambio cayó a niveles cercanos a COP$3.550, mientras la prima de riesgo soberano disminuyó de manera significativa y los títulos de deuda pública registraron una de sus mayores valorizaciones de los últimos años.
“La reacción de los activos colombianos fue contundente. La semana pasada, la tasa de cambio cayó a mínimos desde 2021, mientras que las tasas de los TES en tasa fija bajaron en promedio 106 puntos básicos y la prima de riesgo medida a través de los CDS a cinco años de Colombia disminuyó 43 puntos básicos”, indicó la firma.
El comportamiento también se reflejó en el mercado accionario. Corficolombiana destaca que las acciones agrupadas en el índice Colcap iniciaron la semana posterior a las elecciones con fuertes valorizaciones, en línea con la percepción de un menor riesgo político.
En el mercado de deuda pública local los movimientos más pronunciados se registraron en los títulos de mediano plazo, donde algunas referencias experimentaron correcciones superiores a los 120 puntos básicos.
La firma considera que los inversionistas reaccionaron rápidamente a las nuevas señales políticas y comenzaron a descontar un escenario electoral distinto al que se proyectaba antes de la votación.
Efecto incorporado
Sin embargo, Corficolombiana cree que buena parte del impacto inmediato ya fue incorporado en los precios de los activos financieros.
“Los activos colombianos ya habrían incorporado la mayor parte del impacto electoral y anticipamos que el dólar se mantendrá entre COP$3.500 y COP$3.700 en las próximas semanas”, afirmó.
Según el análisis, el mercado parece estar asignando una probabilidad superior al 80% a una victoria de Abelardo De la Espriella en la segunda vuelta presidencial.
En consecuencia, la discusión de los inversionistas comenzaría a desplazarse desde el resultado electoral hacia las decisiones económicas que tendría que adoptar el próximo gobierno.
La entidad advierte que la experiencia internacional muestra que los cambios de percepción suelen producirse con rapidez, pero que posteriormente los mercados evalúan la capacidad real de los gobiernos para materializar las expectativas que inicialmente generan.
Un país con poco margen de maniobra
Corficolombiana enfatiza que Colombia llegará al cambio de gobierno en medio de importantes desafíos macroeconómicos.
“Colombia llega al cambio de gobierno con desequilibrios fiscales significativos y un bajo espacio de maniobra, con crecientes presiones de endeudamiento, bajo crecimiento económico, inflación al alza, tasas de interés elevadas y una sociedad profundamente polarizada”, señaló.
La firma recuerda que Fitch Ratings advirtió recientemente sobre la necesidad de realizar un ajuste estructural cercano al 4% del PIB para estabilizar la trayectoria de la deuda pública.
Esa estimación coincide con los cálculos de Corficolombiana y con advertencias realizadas por el Comité Autónomo de la Regla Fiscal.
Aunque los elevados precios internacionales del petróleo podrían brindar un alivio temporal a las finanzas públicas durante 2027, la entidad considera que dicho apoyo no reemplaza la necesidad de implementar medidas permanentes de consolidación fiscal.
En consecuencia, sostiene que el comportamiento de los activos colombianos después de la segunda vuelta dependerá menos del resultado electoral y más de la capacidad del gobierno electo para enfrentar retos fiscales y económicos de gran complejidad.
Desafíos de gobernabilidad
Para Corficolombiana, los riesgos políticos e institucionales que podrían influir sobre el desempeño de los activos colombianos en los próximos meses, deben ser considerados.
Señala que los cuestionamientos realizados por el presidente Gustavo Petro al proceso electoral introducen nuevas tensiones en un contexto ya marcado por una elevada polarización política.
Así mismo, advierte sobre el aumento de la movilización social observado durante la última semana.
La entidad recuerda que episodios de conflictividad como los registrados en 2021 tuvieron consecuencias sobre la estabilidad institucional, la actividad económica y la percepción de riesgo del país.
“Los cuestionamientos del gobierno de Gustavo Petro al proceso electoral y los riesgos de conflictividad social podrían convertirse en factores determinantes para la gobernabilidad y para el desempeño de los activos colombianos hacia adelante”, indicó.
Para Corficolombiana, el mercado ya reaccionó favorablemente a la nueva configuración electoral, pero la sostenibilidad de ese optimismo dependerá de lo que ocurra después de la segunda vuelta.
La atención de los inversionistas estará puesta en la capacidad del próximo gobierno para convertir las expectativas en decisiones concretas que permitan enfrentar los desafíos fiscales, económicos y sociales que tiene por delante el país.
“El mercado ya celebró el ‘milagro electoral’, pero está por verse si este puede materializarse en políticas favorables para la economía y la inversión”, concluyó la firma.