El impacto del aumento del salario mínimo en Colombia: inflación, tasa de interés y gasto

El desanclaje de las expectativas inflacionarias, junto con la alta probabilidad de incumplir la meta por séptimo año consecutivo, llevaría al Banco de la República a subir la tasa de política monetaria.

Billetes de pesos colombianos.
13 de enero, 2026 | 05:00 AM

Bloomberg Línea — El aumento del 23% en el salario mínimo para 2026 terminará generando un efecto dominó perjudicial para variables macroeconómicas clave en Colombia, según advierten expertos.

“Aunque persigue el objetivo loable de mejorar los ingresos de 2,4 millones de personas que devengan el salario mínimo, el incremento desproporcionado terminará afectando negativamente a todos los colombianos a través de mayores niveles de inflación y tasas de interés", señala un análisis de Corficolombiana.

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En Colombia, el salario mínimo opera como un ancla clave de la inflación. Cerca del 60% de la canasta del IPC está indexada, directa o indirectamente, al salario mínimo (21%) o a la inflación de cierre del año (39%), lo que refuerza la transmisión de aumentos elevados hacia la inflación, especialmente en servicios.

El incremento del salario mínimo al que le apostaban diferentes expertos económicos era 6,1%, que iva en línea con la preservación del poder adquisitivo y el reconocimiento de la productividad de 2025. Con lo que este incremento implica un choque macroeconómico relevante.

Ver más: Los sectores más afectados con el incremento del salario mínimo para 2026 en Colombia

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A lo que se suma la postura monetaria más restrictiva que tendría el Banco de la República por cuenta del aumento decretado por el Gobierno Petro. El desanclaje de las expectativas inflacionarias, dice Corfi, junto con la alta probabilidad de incumplir la meta por séptimo año consecutivo, llevaría al Emisor a subir la tasa de interés entre 250 y 300 puntos básicos en 2026, muy por encima de los 50 pbs que anticipaba el mercado previamente.

Gasto público y crecimiento económico

El aumento del salario mínimo incrementa el gasto del Gobierno Nacional Central (GNC) en cerca de COP$7 billones (0,35% del PIB), principalmente por mayores salarios de funcionarios públicos y pensiones, elevando el pronóstico de Corficolombiana de déficit fiscal de 2026 a 7,9% del PIB, desde 7,5% anteriormente.

“En un momento en el cual el Gobierno nos ha dicho que se encuentra en emergencia económica, se estima que cada 1% de incremento salarial general COP$400.000 millones de gasto público adicional”, advirtió la ANDI, gremio de los industriales.

Los mercados financieros reaccionaron inmediatamente al decreto expedido por el Ejecutivo. Las tasas de los TES aumentaron, especialmente en la parte media de la curva, mientras que la curva swap IBR descuenta cerca de 300 puntos básicos adicionales de aumento en la tasa de política monetaria a 12 meses.

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Luis Fernando Mejía, director de Fedesarrollo, explicó que ajustes del salario muy por encima de la inflación y el crecimiento de la productividad, terminan afectando negativamente el empleo formal.

Ver más: Lista de servicios y tarifas que suben de precio con el salario mínimo 2026 en Colombia

De acuerdo con las cifras del Dane, el empleo asalariado con ingresos de un salario mínimo o más cayó en 427.000 personas entre enero y octubre de 2025 frente al mismo periodo del año anterior, mientras crecieron los asalariados con ingresos inferiores a un salario mínimo y los independientes, en su mayoría informales.

Posición con la que coincide ANIF y el Consejo Privado de Competitividad, que señalaron que un aumento del salario mínimo como el decretado, muy por encima de inflación y productividad, profundiza una brecha que ya existe: la que separa a los trabajadores formales de millones de jóvenes, mujeres y personas con menor educación que hoy están por fuera del sistema de protección social.

“El 56,3% de los trabajadores jóvenes del país son informales. El 44,8% son informales con salarios menores a un salario mínimo, un 80% del total de jóvenes en informalidad laboral. Necesitamos soluciones para acabar con la exclusión de los jóvenes a la formalidad laboral", dijo José Ignacio López, presidente de ANIG.

Los efectos sobre el crecimiento económico aún están en evaluación. En el corto plazo, agregó Corfi, el mayor salario mínimo, junto con elevados flujos de remesas y otros ingresos no recurrentes, podría sostener la demanda.

Sin embargo, en el mediano plazo, la falta de sostenibilidad de estas fuentes y la desconexión entre salarios y productividad aumentan el riesgo de que la economía converja a tasas de crecimiento persistentemente bajas, incluso por debajo del 2%.

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