Bogotá — Movistar empieza a despedirse del mercado colombiano después de más de dos décadas. Colombia Telecomunicaciones S.A. ESP BIC (Coltel), la empresa que operaba con ese nombre, pasa a identificarse como Tigo.
El cambio es la consecuencia natural de la compra que Millicom, dueña de Tigo, cerró a comienzos de año: la compañía adquirió el 67,5% de Coltel, que estaba en manos de Telefónica, por US$214,4 millones.
Para millones de usuarios, la pregunta es sencilla: ¿qué tengo que hacer? La respuesta corta es nada.
Su número, su SIM y su plan se mantienen
De acuerdo con información de Tigo, los clientes conservarán sus números de teléfono, sus tarjetas SIM, sus contratos y las condiciones que tienen hoy. No hace falta realizar ningún trámite, y la sociedad que responde legalmente por los servicios sigue siendo Colombia Telecomunicaciones.
Tampoco habrá que reemplazar equipos. La empresa aclara que no es necesario cambiar el celular ni los aparatos instalados en el hogar, porque el servicio continúa con normalidad.
En cuanto al bolsillo, la transición no trae un aumento automático de tarifas ni obliga a aceptar un plan distinto, y la compañía asegura que avisará con anticipación cualquier modificación futura.
La factura: el primer cambio visible
El logo es lo primero que cambiará. Desde octubre de 2026 las facturas mostrarán la marca Tigo, aunque seguirán llegando desde las mismas direcciones de correo.
Conviene tener presentes esas direcciones para no confundir el documento con un mensaje fraudulento.
Los medios de pago tampoco cambian. Los canales actuales siguen disponibles y quienes tienen débito automático inscrito podrán mantenerlo.
En noviembre, la red se llamará Tigo
El otro cambio llegará directamente a la pantalla del teléfono. Desde noviembre, el nombre de la red móvil aparecerá automáticamente como Tigo en lugar de Movistar. No requiere configurar nada ni acudir a un punto de atención.
La integración no elimina los derechos del usuario. Bajo el marco legal colombiano, se conservan intactos los derechos a la portabilidad numérica y a la cancelación del contrato.
Quien prefiera irse a otro operador puede hacerlo con su mismo número.
Detrás del cambio de nombre hay un plan de expansión. Millicom anunció una inversión de COP$8,5 billones de para los próximos cuatro años, que incluye llevar conexión a más de 492.000 personas en zonas rurales hoy sin servicio y mejorar la experiencia de más de 3 millones de usuarios actuales.
Con la integración, Tigo queda como el segundo operador móvil del país por número de accesos, en una competencia más directa con Claro.













