De Trump a la crisis de salud: los 40 días de Nasry Asfura al frente de Honduras

En su primer mes y medio, la administración de Asfura enfrenta desafíos económicos, sanitarios y educativos, mientras expertos señalan la necesidad de resultados concretos y dirección clara.

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Nasry Asfura da su discurso en la toma de posesión presidencial, el 27 de enero de 2026.
09 de marzo, 2026 | 02:49 PM

Bloomberg Línea — A 40 días de asumir la Presidencia de Honduras, Nasry Asfura encara desafíos que van desde la economía hasta la salud, la educación y la seguridad, mientras su gobierno busca consolidar una agenda proempresarial y de apertura internacional, con la supervisión técnica del FMI, la reestructuración de Enee y el regreso al Ciadi.

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En un análisis difundido este lunes 9 de marzo, la Universidad Nacional Autónoma de Honduras (Unah), máxima casa de estudios del país, advirtió sobre la ausencia de conducción en áreas clave y la necesidad de resultados concretos en la gestión pública.

“Aunque los primeros días de una administración suelen estar marcados por procesos de organización interna, la magnitud de los problemas estructurales del país exige señales claras de conducción, dirección estratégica y capacidad de respuesta”, dijo.

Nasry Asfura, de 67 años, exalcalde de Tegucigalpa, pertenece al conservador Partido Nacional y ganó las elecciones de noviembre de 2025 con 40,27% de los votos, apenas un punto por encima de Salvador Nasralla, candidato del Partido Liberal.

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Su campaña “Honduras vamos a estar bien”, respaldada por el presidente de EE.UU., Donald Trump, priorizó la creación de empleos, seguridad jurídica para empresas y atracción de inversión, en un país donde más del 60% de la población vive en pobreza.

El 28 de enero, un día después de asumir el cargo, Asfura solicitó al Congreso que declarara una emergencia nacional para abordar la mora quirúrgica, que afecta a más de 10.000 pacientes, y para garantizar el suministro y distribución de medicamentos.

Sin embargo, uno de los aspectos que preocupa a la Unah “es la ausencia de autoridades formales en áreas estratégicas del Estado”, particularmente porque el presidente asumió la conducción directa de la Secretaría de Salud, sin un titular tradicional, “situación que no solo debilita la conducción administrativa, sino que también proyecta una imagen de improvisación que resulta incompatible con la gravedad de los desafíos nacionales”.

En el ámbito educativo, la Autónoma advirtió que “Honduras enfrenta uno de los mayores retrasos educativos de la región”, por lo que el país necesita una visión clara sobre el futuro de la educación para garantizar una “posibilidad real de desarrollo”.

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En materia de infraestructura, se observan acciones de bacheo en diferentes vías del país, aparentemente orientadas a mejorar las condiciones de tránsito previo al período de Semana Santa que, si bien pueden aliviar algunos problemas de movilidad, “preocupa que dichas intervenciones se limiten a soluciones superficiales y de corto plazo”.

Reestructuración del Estado

En cuanto a política exterior, aunque Asfura se ha reunido en dos ocasiones con Trump, una en febrero en Mar-a-Lago y la otra en la reciente cumbre “Escudo de las Américas”, la Unah señaló que “la política exterior debe traducirse en beneficios tangibles para los ciudadanos”.

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La academia también enfatizó en la necesidad de que estas gestiones muestren resultados concretos, especialmente en asuntos que afectan a los hondureños en el exterior, como las deportaciones, la presión sobre remesas familiares y la incertidumbre migratoria.

Sobre la modernización del Estado, tras la visita de un equipo técnico del Fondo Monetario Internacional a Tegucigalpa en febrero, las autoridades de Gobierno reiteraron su compromiso por mejorar la eficiencia del sector público y la reasignación de recursos del gasto corriente a la inversión pública y el gasto social prioritario, particularmente en salud.

En ese sentido, la Unah dijo que el país requiere avanzar “hacia una reducción racional del aparato estatal, especialmente en aquellas instituciones que han perdido funcionalidad, utilidad pública o presentan duplicidad administrativa”. Además, instó a que la reestructuración estatal no sea una “herramienta de revancha política ni como un mecanismo de sustitución clientelar”.

Perspectivas desde fuera

Desde Washington, expertas del Atlantic Council señalaron que los primeros pasos del gobierno de Asfura muestran una orientación proempresarial, pero “tras unas elecciones tan disputadas, traducir las promesas de campaña sobre la economía y el progreso social en resultados tangibles será clave para consolidar la confianza”.

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En el análisis, María Fernanda Bozmoski e Isabella Palacios, del Adrienne Arsht Latin America Center, destacaron la expansión del Régimen Temporal de Importaciones y el regreso de Honduras al Centro Internacional de Arreglo de Diferencias Relativas a Inversiones (Ciadi).

Sin embargo, alertaron que para traducir estas medidas en ganancias duraderas será necesario implementar reformas profundas en comercio, inversión y energía, además de garantizar los compromisos asumidos con Estados Unidos, la posibilidad de renovar los lazos con Taiwán, tras la ruptura diplomática en 2023, y avanzar en la reducción de la criminalidad.

La Empresa Nacional de Energía Eléctrica (Enee), el monopolio estatal del país, es otro punto crítico, debido a que arrastra más de US$3.000 millones en deuda y pérdidas de distribución cercanas al 40%, según cifras proporcionadas por la nueva gerencia.

Bozmoski y Palacios señalaron que se requieren reformas que incluyan reestructuración de deuda, inversión en infraestructura y modernización institucional para garantizar un suministro confiable y tarifas más competitivas para atraer inversiones a largo plazo.

En seguridad, las analistas destacaron que, pese a que la reducción de homicidios es un avance, persisten altos niveles de violencia organizada y extorsión, que requieren “una reforma institucional en el sistema de justicia, profesionalización de las fuerzas de seguridad e inversión en programas de prevención de la violencia”.

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