Ciudad de México — Las subidas en el precio del petróleo a raíz del conflicto bélico entre EE.UU. e Israel en contra de Irán probablemente ocasionarán un choque inflacionario manejable en el corto plazo, antes de pensar en un escenario más complicado, previó Gabriel Casillas, economista en jefe para América Latina de Barclays.
Casillas cree que las preguntas clave en este momento de ataques militares en Medio Oriente son cuánto durará el conflicto y de cuánto será la magnitud del precio del petróleo, ya que las respuestas a esos cuestionamientos son determinantes para las cadenas de suministro, los mercados financieros, el dólar y para despejar el riesgo de una recesión.
“Si el conflicto dura dos, tres, cuatro semanas, la mayoría de los participantes de los mercados estarían ‘tranquilos’ de que nada se va a romper, nada grave, que el mundo puede subsistir ahí y que a lo mejor tenemos algún choque inflacionario, pero manejable a nivel global en el corto plazo”
Gabriel Casillas, economista en jefe para América Latina de Barclays.
En una presentación a medios sobre el escenario macroeconómico de Barclays para 2026, el estratega dijo que está observante del precio del petróleo que ha mostrado volatilidad tras la incursión en Irán. Sin embargo, consideró que se debe ir más allá de un “análisis de violín” de sólo ver si sube o baja el crudo.
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Se tiene que valorar la duración y magnitud del conflicto y su impacto en los petroprecios y, en ese sentido, si el conflicto dura más tiempo o la magnitud en el precio del petróleo se va todavía más arriba, entonces se podría comenzar a pensar en un escenario más complejo.
“Más de tres o cuatro semanas sí se ve como algo que puede complicarse. Si hablamos de meses podemos hablar inclusive del siguiente paso que puede ser que suba la probabilidad de una recesión”
Gabriel Casillas, economista en jefe para América Latina de Barclays.
En el Siglo XX cada vez que había un pico en el precio del petróleo había una recesión, “casi era en automático”, apuntó Casillas. A partir del año 2000 ha habido picos en los precios del petróleo, pero ninguno ha propiciado una recesión. El conflicto más reciente es la guerra entre Rusia y Ucrania, en el que los petroprecios se dispararon, pero no hubo recesión.
El domingo 8 de marzo, casi una semana después de los ataques aéreos de EE.UU. e Israel contra Irán, de los que resultó muerto el líder supremo iraní, el ayatolá Alí Jameneí, el petróleo superó los US$100 por primera vez en cuatro años.
El Brent subió 10,21% y alcanzó los US$102,11 por barril, mientras el WTI aumentó 14,95% hasta los US$104,08, con lo que ambos referentes superaban la barrera de los US$100 por primera vez desde 2022, cuando el inicio de la guerra en Ucrania golpeó a la industria.
Por el Estrecho de Ormuz pasa 20% de la producción de crudo a nivel mundial y 30% de los fertilizantes, lo que, si bien afecta más a Asia, cualquier ruptura o rezagos en las cadenas de suministro provocan problemas económicos y reacciones en los mercados financieros.
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La interrupción del suministro petrolero sin precedentes en la historia moderna del mercado energético ha desatado el mayor shock petrolero en la historia y analistas no descartan ver precios en niveles de US$150 a US$200.
“El precio del petróleo hoy está debajo de los US$100 dólares por barril, pero podría subir en los próximos 10 minutos. Estamos en un mundo sumamente volátil hasta que no se defina cuál es la siguiente etapa del conflicto, si se va a seguir prolongando o si habrá algún tipo de negociación”
Gabriel Casillas, economista en jefe para América Latina de Barclays.
Barclays proyecta que la economía de EE.UU. crecerá 2,8% hacia cierre de 2026 y que la inflación terminará en 2,3% anual, mientras que espera que la Reserva Federal recorte en dos ocasiones la tasa de interés en junio y diciembre en una magnitud de 25 puntos base cada una, dejando el referencial en un nivel de 3.00%-3.25%.
Bancos centrales y México

El economista en jefe para América Latina de Barclays mencionó que los bancos centrales en el sudeste asiático están más preocupados por una recesión ante los efectos del conflicto en Irán
Las economías asiáticas son las que más dependen del crudo que pasa por el Estrecho de Ormuz, lo que deja a muchas expuestas a la escasez de energía y a las subidas de precios, de acuerdo con un reporte de Bloomberg News.
El reporte señala que, además, los bancos centrales de los países en desarrollo de Asia se enfrentan a un cambio repentino en sus perspectivas políticas, a medida que los operadores aumentan las apuestas sobre un shock petrolero provocado por la guerra con Irán.
Casillas mencionó que, en el caso de los bancos centrales de Latinoamérica, los institutos están más preocupados por un tema de inflación más que por un tema de recesión. “Vamos a ver cómo funciona esto, hasta el momento no sabemos”.
En el caso de Banco de México (Banxico), dijo que el banco central seguirá con su plan de recortar la tasa de interés en marzo y que, incluso, ven dos recortes más durante el año, en mayo y en junio, para un total de tres ajustes, cuando anteriormente solo veían dos recortes en el año.
La proyección es que la tasa de interés termine el ciclo en un nivel de 6,25% por un periodo largo de tiempo.
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“Obviamente, si todo ese tema del petróleo cambia, cambia el esquema”, afirmó Casillas. “Ya sea que cambie a un esquema de mayor inflación en el mundo que haga que Banxico recorte menos o eventualmente tuviera que subir a la par con todos los bancos centrales del mundo o que la gente se preocupe más por una recesión y entonces veamos a todos los bancos centrales del mundo bajando tasas”.
Barclays prevé que la actividad económica mexicana repunte en 2026 en 1,7% y que la consolidación fiscal sea marginal durante el resto del mandato con una deuda pública como porcentaje del PIB por debajo del 55%.
Con información de Carlos Rodríguez Salcedo











