Ciudad de México — La cantidad de gasolina que importa la empresa estatal Petróleos Mexicanos es casi la misma que produce en el país, aun con el aumento en refinación y el objetivo de autosuficiencia del Gobierno de México, de acuerdo con datos de la compañía compilados por Bloomberg Línea.
Ver más: Producción de Pemex cae a mínimos históricos en medio de rescate del Gobierno de Sheinbaum
Aunque Pemex, como se conoce a la compañía, registró el nivel más bajo de importaciones de gasolinas en más de 15 años, la empresa ingresó desde el extranjero un promedio anual de 338.000 barriles diarios de gasolinas durante 2025, principalmente de Estados Unidos.
En el mismo periodo, la producción anual de gasolinas fue de 356.000 barriles por día, un aumento de 23%, pero 14% por debajo del objetivo de la petrolera.
La producción de gasolinas de Pemex es superior a las importaciones en 5% o 18.000 barriles diarios.
Pemex estimó para 2025 una demanda de gasolinas de 666.000 barriles por día. Las ventas internas de gasolina ascendieron a 674.000 barriles por día, unos US$27.400 millones, según sus indicadores más recientes.
Aunque la petrolera dirigida por Víctor Rodríguez Padilla contabiliza la elaboración de combustibles de su refinería Deer Park, se trata de importaciones por su ubicación en Texas, además de que la compañía ha informado que solo envía entre 15 y 20% de su producción a México porque es más rentable comercializarla en Estados Unidos.
Ver más: Refinería Deer Park envía a México solo 15% de los combustibles que produce
Más refinación con combustóleo
En 2025, Pemex elevó el procesamiento de crudo en sus refinerías por encima del millón de barriles diarios, impulsado por la entrada en operación de la refinería Dos Bocas y eficiencias operativas; sin embargo, el resto de sus complejos aún producen más de 200.000 barriles diarios de combustóleo, un petrolífero altamente contaminante con el que la compañía pierde dinero.
“La modernización del SNR y la operación continua de la refinería Olmeca -Dos Bocas- han sido factores determinantes que han impulsado la disminución en las compras en el extranjero”, dijo Pemex en su plan estratégico 2025-2035.
La refinerías de Pemex fueron diseñadas para procesar crudos ligeros, pero la mayor parte de su producción petrolera es de aceite pesado. Adaptarlas ha requerido fuertes inversiones y los trabajos enfrentan retrasos.
Incluso en 2018, Pemex realizó una polémica importación de crudo para mezclar su petróleo y facilitar la producción de combustibles.
Pemex ha usado las importaciones para atender parte de la demanda doméstica de gasolinas y diésel.
Aunque la petrolera mexicana ha realizado inversiones en dos nuevas plantas coquizadoras, unidades de refinación que transforman residuos más pesados como el combustóleo en combustibles de alto valor como gasolinas y diésel, los retrasos en las coquizadoras de Tula y Salinas Cruz han frenado esta estrategia.
Bloomberg Línea consultó a Pemex sobre el tema, pero no obtuvo respuesta inmediata.
El Gobierno mexicano tiene como objetivo acabar con las exportaciones de crudo e importaciones de combustibles de Pemex para enfocarse en la refinación doméstica y lograr una autosuficiencia en gasolina y diésel.
Esta promesa comenzó en el Gobierno del expresidente Andrés Manuel López Obrador, quien enfrentó múltiples retrasos en obras estratégicas como el de la refinería Dos Bocas que tardó dos años en producir sus primeros barriles a partir de su inauguración en julio de 2022.













