Ciudad de México — Fitch Ratings dijo que el Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC) podría entrar en ‘modo zombi’ incluso si el acuerdo comercial se mantuviera intacto durante la revisión programada para el próximo 1 de julio de 2026.
Todd Martínez, analista de Soberanos para América Latina de Fitch Ratings, dijo que están menos preocupados por los aranceles, aunque la renegociación del T-MEC todavía presenta un ambiente incierto sobre lo que hará Estados Unidos.
En conferencia virtual para presentar el Credit Outlook 2026 para América Latina, apuntó que, incluso si el tratado comercial se mantuviera intacto, existe la posibilidad de que “entre en modo zombi”.
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Es decir -explicó- que el T-MEC existirá en papel, pero podría renovarse cada año o tal vez Estados Unidos continuaría preservando la posibilidad de usar acciones arancelarias discrecionales o discretas.
Fitch Ratings ratificó el 16 de abril de 2025 la calificación crediticia de México en moneda extranjera a largo plazo en BBB-, la nota más baja dentro del grado de inversión. La ratificación ocurrió al reconocer el compromiso del Gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum para reducir el déficit fiscal.
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Martínez consideró que existen dudas sobre si Estados Unidos planteará el divorcio del tratado comercial, aunque también hay una ventana en el sentido de que la economía estadounidense ve ciertos incentivos en el T-MEC para tener un arreglo preferencial con México.
Jamieson Greer, representante comercial de Estados Unidos, y Marcelo Ebrard, secretario de Economía, acordaron iniciar conversaciones formales rumbo a la revisión del T-MEC en temas estratégicos y estructurales.
Nearshoring y finanzas públicas de México

Fitch Ratings dijo que no ve un escenario en el que el nearshoring vaya a tener un potencial “muy positivo”, ya que a nivel nacional hay aspectos que no están alineados con el potencial de la relocalización como la reforma judicial y aspectos económicos que pueden complicar la ventaja de México.
La agencia calificadora se refirió al Plan México y a la inversión. Señaló que hay una necesidad de recursos que el Estado no tiene, por lo que habrá que seguir el desarrollo de la estrategia para atraer las inversiones, sobre todo los contratos mixtos en el sector de hidrocarburos y sector de electricidad.
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El analista de Fitch dijo que México mantiene como fortaleza sus finanzas públicas, aunque matizó que precisamente lo fiscal podría ser un punto de presión porque el país atraviesa un periodo de crecimiento muy débil y un déficit alto.
El Gobierno de Sheinbaum proyecta un crecimiento económico de entre 1,8% y 2,8% en 2026, un rango que se queda por encima del 1,3% que esperan los analistas consultados por la Encuesta Citi de Expectativas.
Martínez mencionó que existen dudas sobre si México podrá continuar este año con la consolidación fiscal que inició en 2025, además, cuestionó que la producción de petróleo está en declive, lo que agrega presión a las finanzas públicas mientras el gasto público va al alza.
“El Gobierno quería aumentar el CAPEX (gasto de capital) este año y no bajarlo, pero creo que esto también es un punto de presión para México”
Todd Martínez, analista de soberanos para América Latina de Fitch Ratings
La Secretaría de Hacienda estima que los Requerimientos Financieros del Sector Público (RFSP), la medida más amplia del déficit fiscal, se ubicará en 4,1% del Producto Interno Bruto (PIB) al cierre de 2026.
El déficit proyectado para 2026 será similar al 4,3% que Hacienda espera para cierre en 2025, aunque será mayor al déficit de 3,5% que se había planteado Sheinbaum en su plan original al inicio de su administración.
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Martínez anotó que la deuda pública como porcentaje del PIB registra un aumento moderado, pero no es “nada que cause un riesgo para el puntaje, pero es algo que hay que poner atención”.
La deuda pública, medida en su forma más amplia en el Saldo Histórico de los Requerimientos Financieros del Sector Público (SHRFSP), se ubicará en 52,3% del PIB en 2026, nivel equivalente al estimado para el cierre de 2025.
Sheinbaum se endeudará con MXN$1,7 billones a nivel interno y con un monto de endeudamiento neto externo de hasta US$15.500 millones, recursos que se destinarán para Pemex e inversión pública.












