Los peruanos acudirán a las urnas este domingo para elegir a un nuevo presidente entre un número récord de 36 candidatos y para renovar el poder legislativo, que por primera vez en más de tres décadas volverá a un sistema bicameral.
Esta es una de las elecciones más complejas de Perú, con las papeletas más extensas y costosas de su tumultuosa historia. Con tantos candidatos y muchos votantes que deciden a última hora, es imposible predecir el resultado y hay mucho margen para las sorpresas.
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Aunque el voto es obligatorio, ni siquiera los favoritos cuentan con mucho apoyo, y es probable que muchas de las papeletas, con su abrumadora cantidad de opciones, resulten nulas o inválidas. Lo único seguro es que no se espera que ningún candidato presidencial obtenga más de la mitad de los votos, lo que hace que una segunda vuelta en junio entre los dos principales contendientes sea prácticamente inevitable.
El ganador podría tener dificultades para gobernar con eficacia, ya que una legislatura ampliada será el factor decisivo en muchas decisiones políticas, lo que generará tensiones que podrían prolongar la inestabilidad política crónica de Perú.
Las urnas abrieron a las 7 a.m. y cierran a las 5 p.m. El organismo electoral publicará los resultados a medida que vayan llegando y espera tener el 60% de los votos escrutados para la medianoche.
El ganador de las elecciones presidenciales sucederá a José María Balcázar, un presidente interino conservador que sustituyó a Dina Boluarte en febrero, tras ser destituida por “incapacidad moral permanente”.
Quienquiera que resulte vencedor será el décimo jefe de Estado del país desde 2016. Ese año fue la última vez que un presidente peruano completó un mandato de cinco años. De los últimos ocho líderes, solo dos fueron elegidos mediante voto popular.
El ultraliberal Pedro Castillo fue el último en ser elegido en el ciclo de 2021. El maestro rural subió en las encuestas solo unas semanas antes de la votación para superar ampliamente sus números en la primera vuelta y luego ganar la votación final contra Keiko Fujimori, quien había quedado en segundo lugar en tres ocasiones. Castillo fue destituido por el Congreso y encarcelado en diciembre de 2022 tras intentar gobernar por decreto. Desde entonces le han sucedido tres presidentes.
A pesar de su política disfuncional, Perú, exportador de cobre, se encuentra entre los países con mejor desempeño económico de la región. El producto interno bruto creció más de 3% por segundo año consecutivo en 2025, superando a Colombia, Chile, Brasil y México, mientras que la inflación se encuentra entre las más bajas de los mercados emergentes.
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Aumento de la delincuencia
Al igual que en muchos países latinoamericanos, la principal preocupación de los votantes peruanos en este ciclo electoral es el aumento de la delincuencia. Según datos oficiales, los homicidios se han disparado un 40% en los últimos cinco años.
Muchos de los candidatos presidenciales se han comprometido a tomar medidas enérgicas con propuestas que van desde la construcción de megacárceles al estilo de El Salvador hasta el restablecimiento de la pena de muerte.
Fujimori, de derecha, pro-Washington y pro-mercado, intenta por cuarta vez seguir los pasos de su padre, el polémico y fallecido presidente Alberto Fujimori. Otros candidatos conservadores son el comediante de televisión Carlos Álvarez, el magnate empresarial Rafael López Aliaga y el exalcalde de la capital, Lima, Ricardo Belmont.
Entre los contendientes de centro e izquierda se encuentran el sociólogo Jorge Nieto, el exdirector del banco central Alfonso López-Chau y el congresista Roberto Sánchez.
“Un electorado relativamente conservador y profundamente preocupado por la delincuencia favorece a un candidato de derecha, lo que sería bien recibido por los mercados. Creemos que un escenario de segunda vuelta con un candidato de izquierda y un contendiente de derecha muy rechazado podría provocar volatilidad en los mercados a corto plazo, pero aún así no representaría una amenaza duradera para la estabilidad macroeconómica de larga data de Perú”.
-Jimena Zúñiga, analista de geoeconomía de América Latina, y Felipe Hernández, economista de América Latina
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Los peruanos también votarán para cubrir 130 escaños en la Cámara de Diputados y, por primera vez desde la década de 1990, 60 escaños en el Senado, ya que la nación andina vuelve a un sistema bicameral.
El restablecimiento del Senado tiene como objetivo elevar el umbral para el juicio político que ha derrocado a un presidente tras otro durante años.
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