Bloomberg Línea — La acción de Super Micro Computer (SMCI) se desploma en Wall Street tras conocerse una acusación en Estados Unidos que vincula a uno de sus cofundadores con un esquema para desviar servidores con chips de Nvidia (NVDA) hacia China, en un episodio que introduce un riesgo legal y operativo en una de las principales compañías expuestas al auge de la inteligencia artificial.
Ver más: Fitch advierte de un entorno de tensiones en energía y metales con efectos en América Latina
El caso describe un circuito de exportaciones que habría permitido eludir controles estadounidenses sobre tecnología avanzada, en un momento en que Washington ha intensificado las restricciones para limitar el acceso de China a semiconductores de alto rendimiento con aplicaciones en inteligencia artificial y defensa. A las 11:00 de Nueva York, la acción cae 27,23% hasta los US$22,41.
Según la acusación, el esquema implicó la venta de servidores ensamblados en Estados Unidos a través de una empresa en el sudeste asiático con el objetivo de redirigirlos al mercado chino, en operaciones que alcanzaron un valor de US$2.500 millones e incluyeron equipos con chips B200 y H200 de Nvidia.
Asiya Merchant, analista de Citi (C), detalló que “la Fiscalía de Estados Unidos para el Distrito Sur de Nueva York desprecintó una acusación contra tres individuos asociados con la compañía en relación con una supuesta conspiración para cometer violaciones de control de exportaciones”, aunque aclaró que “Super Micro no es nombrada como acusada”.
El expediente judicial sitúa el inicio de las operaciones en 2024, cuando los implicados habrían canalizado ventas hacia una entidad identificada como Company-1, desde donde los productos eran reenviados a clientes en China mediante intermediarios, con uso de documentación alterada y mecanismos para evitar controles internos.
Investigación penal y disrupción en la narrativa de crecimiento
El Departamento de Justicia acusa al cofundador de Super Micro Computer, Yih-Shyan Liaw, junto a otros dos implicados, de conspiración para violar controles de exportación, contrabando y fraude, en un caso que representa la mayor investigación de este tipo desde que Estados Unidos restringió en 2022 el envío de chips avanzados de Nvidia a China.
El proceso judicial describe prácticas diseñadas para sortear sistemas de cumplimiento, incluyendo la preparación de documentación falsa y la simulación de inventarios mediante servidores sin funcionamiento para aparentar que los equipos permanecían en ubicaciones autorizadas. La logística incluía ensamblaje en territorio estadounidense, traslado a Taiwán y posterior envío al sudeste asiático antes de llegar a China.
→ Suscríbete al newsletter Línea de Mercado, una selección de Bloomberg Línea con las noticias bursátiles más destacadas del día.
Dentro de las comunicaciones incluidas en la acusación, reseñadas por Bloomberg, se cita un mensaje atribuido a Liaw que indica “¡Necesitamos acelerar estos antes del 13 de mayo!”, en referencia al calendario de implementación de controles más estrictos sobre exportaciones de chips de inteligencia artificial hacia terceros países.
La dimensión del caso introduce un elemento de riesgo reputacional que se suma a antecedentes de escrutinio regulatorio sobre la compañía, en un contexto donde la credibilidad de los sistemas de control interno adquiere relevancia para inversionistas institucionales y socios comerciales.
Woo Jin Ho, analista de Bloomberg Intelligence, sostiene que la acusación “eleva el riesgo reputacional para la compañía y magnifica el progreso limitado logrado en fortalecer sus controles financieros”, lo que incorpora una lectura estructural sobre la capacidad de la empresa para gestionar riesgos regulatorios.

Impacto en la valoración
El deterioro en la percepción de riesgo se refleja en la revisión de múltiplos y en la volatilidad del precio de la acción, que registra una caída de 42,3% en los últimos doce meses, a pesar de un consenso de mercado que sitúa el precio objetivo en US$41,72, lo que implica un potencial de retorno de 85%.
Citi establece un precio objetivo de US$39 basado en un múltiplo de 10 veces ganancias proyectadas, inferior a referencias históricas y a comparables del sector, en un contexto donde factores como concentración de clientes, presión en márgenes y exposición a investigaciones limitan la expansión de valoración.
El desempeño operativo muestra una expansión de ingresos impulsada por la demanda de infraestructura para inteligencia artificial, aunque con limitaciones en rentabilidad asociadas a competencia y estructura de costos.
Ver más: Guerra en Irán activa otro golpe silencioso: el helio presiona precios y a industria de chips
El analista de Bloomberg Intelligence indica que “el auge de la inteligencia artificial de Super Micro sigue siendo un arma de doble filo”, pues “continúa beneficiándose de un impulso en ventas por la aceleración del GPU Blackwell, pero es probable que la presión sobre los márgenes en el corto plazo persista”.
Las proyecciones apuntan a ingresos trimestrales entre US$10.000 millones y US$12.000 millones en la segunda mitad del ejercicio, con márgenes brutos por debajo de 7% y márgenes operativos en torno a 4,5%, lo que condiciona la conversión de crecimiento en rentabilidad en un entorno de competencia creciente.
La reacción de los inversionistas se configura en torno a una tensión entre expectativas de expansión en inteligencia artificial y la incorporación de riesgos legales y de cumplimiento, en un escenario donde el caso judicial redefine la prima asociada a compañías vinculadas a la cadena de suministro de chips avanzados.













