Del café a la soja: estas son las proyecciones para las materias primas del agro para 2026

Los mercados agrícolas llegan a 2026 con señales dispares entre oferta abundante, incertidumbre en biocombustibles y recuperación parcial de precios.

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Bloomberg Línea — La evolución de los mercados agrícolas en 2026 estará determinada por factores que incluyen la transición climática entre El Niño y La Niña, las políticas de biocombustibles en Estados Unidos, los ajustes comerciales entre China y Washington, y el persistente desbalance estructural en cultivos clave como el cacao. Las proyecciones disponibles apuntan a una recomposición de la oferta global, con impactos heterogéneos entre grupos de materias primas.

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Los analistas observan que, a pesar de un entorno macroeconómico más estable en los países desarrollados, persisten riesgos en el frente climático, financiero y regulatorio. En el caso de los fondos de inversión, se mantiene un posicionamiento defensivo frente a los commodities agrícolas, especialmente ante las señales mixtas de consumo y las correcciones en los precios internacionales tras los máximos de 2022 y 2023.

“Los bajos precios de los cultivos están alineados con un ajuste de la oferta agrícola y una mejora de las ganancias en 2026, a medida que las fincas, los proveedores de insumos y los fabricantes de equipos enfrentan el final de un año afectado por una amplia oferta, un gasto del consumidor anémico y una política de biocombustibles opaca”, dijo Jason F. Miner de Bloomberg Intelligence.

Ajuste de precios tras las alzas de 2025

Las cotizaciones del café se mantienen presionadas por una expectativa de mejora en la oferta global. Citi proyecta que “los precios del café bajarán” y, en su escenario base, el precio caería hasta US$3,60 por libra en el corto plazo y a US$3 en los próximos 12 meses. Esta visión se sustenta en la eliminación de aranceles por parte de Estados Unidos sobre el café de Brasil y Vietnam, y en la mejora de las cosechas en ambos países.

Para el cacao, tras el rally de precios de 2024, los analistas coinciden en que los valores seguirán siendo elevados en 2026. Bloomberg Intelligence indica que “el cacao y el chocolate están entrando en una década en la que la volatilidad climática, la inversión crónicamente baja y una regulación cada vez más estricta moldearán la oferta, los precios y la rentabilidad”.

Citi, por su parte, ajustó su previsión a la baja, aunque espera una estabilización. “Creemos que los precios han hecho lo suficiente y podrían encontrar soporte en torno a US$5.000 y potencialmente establecer un rango en el que se negociarán durante 2026”, dijeron sus analistas. ING estima un precio promedio de US$4.800 por tonelada para 2026

El azúcar ha experimentado una fuerte caída desde los niveles de 2023. La expectativa es que los precios hayan tocado fondo. Según Citi, “aún esperamos que los precios del azúcar se negocien levemente por encima del spot actual para promediar US$0,17 por libra en 2026”.

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ING coincide en que las exportaciones récord de Brasil y la recuperación de la producción en India han empujado al mercado hacia un superávit, aunque Warren Patterson, jefe de estrategia de commodities en el banco, reconoce que “los precios podrían mostrar algo de fortaleza en el primer trimestre de 2026”, cuando la producción brasileña suele disminuir estacionalmente.

Entre la sobreoferta global y la presión de costos

El mercado de la soya enfrenta una sobreoferta global liderada por Brasil, mientras que en Estados Unidos el consumo interno y la política energética ganan protagonismo. Maria Bukowski y Bryn Swearingen, del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), reportan que “las existencias finales de soya en EE.UU. para el ciclo 2025/26 se pronostican en 350 millones de bushels, 60 millones por encima del pronóstico del mes pasado”. Este ajuste responde a menores exportaciones estadounidenses ante la disponibilidad creciente de granos sudamericanos.

La producción brasileña alcanza un récord de 178 millones de toneladas, consolidando su liderazgo en exportaciones. En términos de precios, la USDA redujo su estimación a US$10,20 por bushel. Citi destaca que “el precio medio de la soya en Chicago promediará US$11,70 por bushel en 2026”, mientras que ING advierte que “el ratio existencias-consumo caería de 29% a 25%, su nivel más bajo desde 2015/16”, lo que podría sostener los precios si persiste la demanda desde China.

En el caso de Argentina, la recuperación productiva ha sido uno de los factores que contribuye al aumento de la oferta global de soja. Desde mediados de 2025, el crecimiento en el volumen exportable del país ha presionado los precios internacionales, especialmente en un contexto en el que Brasil también reporta una cosecha récord. Este repunte en la producción argentina forma parte de la dinámica que lleva al USDA a recortar su proyección de exportaciones estadounidenses, al tiempo que eleva las existencias finales para el ciclo 2025/26.

El maíz estadounidense, por su parte, alcanzó un volumen histórico en 2025/26, superando los 425 millones de toneladas. Según Patterson “la producción récord de maíz en EE.UU. ha presionado al mercado durante gran parte del año”.

Aunque el exceso de oferta limita el alza en el corto plazo, ING prevé un cambio en 2026/27, con una contracción del 7% en la producción estadounidense y un déficit global estimado en 39 millones de toneladas. “Esto debería empezar a proporcionar cierto soporte a los precios del maíz en la campaña 2026/27”, agrega Patterson.

El trigo, en cambio, muestra señales de estabilidad. ING prevé un balance más cómodo, con stocks globales que cerrarían 2025/26 en 271 millones de toneladas. “Las existencias globales cómodas deberían limitar el alza en los precios durante 2026/27”, indica Patterson. ING proyecta un precio promedio de US$6,30 por bushel en 2026. Se espera una ligera caída en la producción, principalmente en Estados Unidos, Argentina, Rusia y la Unión Europea, aunque sin comprometer el equilibrio general del mercado.

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Señales mixtas en precios y comercio internacional

En el mercado ganadero, el comportamiento de los precios responde tanto a factores cíclicos de oferta como a cambios en la política comercial. El USDA estima que “la producción de carne vacuna en 2026 se pronostica en 25.735 millones de libras, un descenso de 1% respecto a 2025”. Esta caída se explica por una menor cantidad de reses comercializadas, parcialmente compensada por un aumento en el peso de las canales.

Los precios del ganado bovino se han recuperado tras el ajuste de finales de 2025. Según el USDA, “el pronóstico de precio anual para 2026 se eleva a US$235,75 por cada cien libras, un aumento de 5% respecto a 2025”. En el caso de los novillos de engorde, el valor proyectado alcanza los US$357 por cada cien libras, lo que representa una subida de 11% interanual. Esta firmeza se atribuye a la escasez de oferta lista para faena y a la recuperación parcial de las exportaciones hacia México.

En carne porcina, el USDA anticipa una producción de 28.200 millones de libras para 2026, un incremento de 2,3% interanual. Sin embargo, los precios tenderán a la baja. “Se pronostica que los precios del cerdo vendidos por los productores nacionales promediarán US$66,75 por cada cien libras en 2026, casi 3% por debajo del promedio de 2025”, advierte el organismo. El aumento en la oferta interna y la recuperación de las exportaciones respaldan la perspectiva general del sector.

Para las ventas externas, el USDA señala que “las exportaciones trimestrales revisadas para 2026 totalizan 7.100 millones de libras, 1,8% más que las previstas para 2025”. México se mantiene como el principal destino, con más del 45% del volumen embarcado en octubre de 2025. Los precios más bajos, junto con la estabilidad cambiaria entre el dólar y el peso mexicano, han impulsado la demanda.

Los ajustes en las cuotas arancelarias y acuerdos bilaterales también están redefiniendo el comercio ganadero. A partir de 2026, la cuota “Other” de importación de carne vacuna en EE.UU. se reduce a 52.005 toneladas, lo que ha generado un llenado acelerado en las primeras semanas del año. Según el USDA, “al 5 de enero, la cuota ‘Other’ para 2026 ya se había llenado en un 91%”.

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China también ha modificado sus condiciones de importación. El USDA informó que ese país “anunció los resultados de su investigación de salvaguardia para la carne vacuna y estableció cuotas para la mayoría de los grandes países exportadores y un arancel fuera de cuota de 55%”. Esta medida podría redirigir flujos comerciales hacia otros mercados, intensificando la competencia para la carne estadounidense en Asia.

Con el balance entre fundamentos productivos, movimientos regulatorios y dinámicas comerciales, 2026 se perfila como un año clave para la reconfiguración de precios en las materias primas agrícolas. Mientras el mercado internaliza nuevas cifras de oferta y demanda, la atención estará puesta en cómo responden los productores, los consumidores industriales y los flujos internacionales ante señales de corrección o estabilización de precios.