El azúcar alcanzó máximos desde octubre impulsado por el alza del petróleo y las disrupciones en el estrecho de Ormuz, que afectan el comercio y el suministro global.
Los futuros de azúcar de Nueva York ya se cotizan a aproximadamente la mitad del pico de 2023, y se estima que el consumo será inferior a la producción en la temporada actual en aproximadamente 1,63 millones de toneladas.
El banco revisa sus previsiones para café, cacao y azúcar ante señales de estabilización en los mercados. El informe destaca factores estructurales y coyunturales que podrían poner fin a la racha alcista de 2025.
Aunque mantiene un crecimiento positivo, su dinamismo se enfría. El café y la palma entran a 2026 en un buen momento de precios y producción, pero sectores como el arroz, el azúcar y algunas cadenas pecuarias están bajo presión.
La medida, que entra en vigor el martes, incluye aranceles del 156% y del 210% sobre el azúcar de caña, la azúcar líquida refinada, azúcar de remolacha y jarabes, según el boletín oficial.
El superávit récord de petróleo proyectado para el próximo año se ve aún mayor a medida que la OPEP+ continúa reactivando la producción y sus rivales la incrementan.