Inquietud en Wall Street: ¿Hay riesgo sistémico en el mercado de crédito privado?

Quiebras, rescates suspendidos y dudas sobre valuaciones vuelven a poner bajo la lupa al mercado de crédito privado, un segmento que creció con fuerza fuera de la banca tradicional.

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25 de febrero, 2026 | 03:00 AM

El mercado global de crédito privado —un segmento de financiamiento alternativo donde gestoras otorgan préstamos directos a empresas fuera de bancos tradicionales— enfrenta un aumento de señales de estrés que genera preocupación entre inversionistas y analistas.

Un informe reciente de la consultora Delphos Investment resalta que “el boom del crédito privado", que lleva años y llegó a sumar activos por unos US$3.000 millones, es el centro de una cascada de quiebras, cargos por fraude y eventos de falta de liquidez.

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Esta firma sostiene que dicho mercado “carece de características necesarias para ser un mercado líquido", ya que cada producto/crédito es distinto en algo.

Las primeras señales de tensión surgieron en septiembre de 2025, cuando se declararon en quiebra Tricolor y First Brands. La primera operaba como financiadora de préstamos prendarios dirigidos a clientes con calificaciones crediticias bajas; la segunda se desempeñaba como fabricante de autopartes.

Ambas atravesaban dificultades propias y, en ciertos casos, sus ejecutivos o administradores enfrentaron demandas por presunto fraude. En paralelo, los papeles de compañías vinculadas al negocio del crédito privado —entre ellas Blackstone Inc. (BX)acusaron el impacto en el mercado.

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Más tarde se sumó una advertencia pública de Jamie Dimon, director ejecutivo de JPMorgan Chase & Co. (JPM): “Cuando ves una cucaracha, probablemente haya más. Todos deberían estar advertidos sobre esto”.

Tras esas declaraciones, la atención mediática se moderó y no se registraron sobresaltos relevantes hasta mediados de enero, cuando comenzó una fuerte corrección en las empresas de software.

Las acciones de Blackstone retomaron la tendencia descendente pocos días después de que el ETF iShares Expanded Tech-Software Sector ETF (IGV) perforara con claridad la trayectoria alcista que mantenía. También retrocedieron los papeles de Ares Management, KKR, Apollo Global Management, BlackRock, TPG y Blue Owl Capital.

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En ese marco, el miércoles de la semana pasada, Blue Owl Capital informó la suspensión de rescates en uno de sus fondos minoristas enfocados en crédito privado, una medida que volvió a poner el foco sobre la liquidez dentro de ese segmento del mercado.

Según destaca un informe de la consultora Delphos Investment, en un primer momento, algunos análisis atribuyeron la caída a la expansión de la inteligencia artificial y a su eventual impacto sobre esos modelos de negocio.

Sin embargo, de manera más concreta, parte de los fondos gestionados por esas firmas mantiene una exposición relevante a compañías de software a través de instrumentos de crédito privado.

¿Puede haber riesgo sistémico?

De acuerdo con Emanoelle Santos, analista de mercados de la plataforma global de inversiones XTB Latam, existe un nivel de inquietud en el mercado ante los últimos episodios vinculados al crédito privado.

Según explicó, los cambios en las condiciones de rescate, la venta de activos para obtener liquidez o los cuestionamientos sobre los criterios de valuación reactivaron el debate en torno al descalce de plazos y a la menor transparencia en la formación de precios en algunos vehículos.

A su juicio, ese escenario podría escalar si se desencadena una pérdida de confianza más amplia que fuerce liquidaciones, derive en una revaluación brusca del riesgo y termine endureciendo las condiciones financieras de manera generalizada.

No obstante, precisó que, por el momento, el diagnóstico predominante es el de un foco de vulnerabilidad puntual, aunque con elevada sensibilidad ante cualquier nueva señal de tensión.

Santos indicó, además, que los reguladores siguen de cerca este segmento debido al desplazamiento del crédito desde la banca tradicional hacia intermediarios no bancarios, donde suelen concentrarse riesgos asociados al apalancamiento, la interconexión y la liquidez.

En esa línea, el Fondo Monetario Internacional ha advertido que la expansión del crédito privado implica vulnerabilidades relevantes; el Consejo de Estabilidad Financiera monitorea los riesgos en la intermediación financiera no bancaria; y el Banco de Pagos Internacionales ha profundizado el análisis específico sobre este mercado, según sus reportes. También Moody’s ha señalado que el aumento de la interconexión puede elevar los riesgos.

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Al mismo tiempo, agregó que existen posturas que relativizan el alcance de los episodios recientes y consideran que casos como el de Blue Owl Capital responderían a situaciones acotadas o a dinámicas amplificadas por factores temáticos específicos, más que a un problema sistémico generalizado.

Calificación del crédito privado

Un artículo publicado por la agencia de noticias Reuters menciona que la calidad del crédito privado continuó deteriorándose este año, según la agencia calificadora Morningstar DBRS, ya que la proporción de rebajas de calificación alcanzó un nuevo máximo en febrero.

La cantidad de rebajas fue 3,3 veces superior a la de mejoras en el mes, frente a 2,4 veces un año antes. La perspectiva para 2026 se mantiene negativa, en un contexto de compresión de márgenes en distintos sectores y aumento de los niveles de endeudamiento, señaló Michael Dimler, vicepresidente senior de calificaciones de crédito privado, en una entrevista el lunes.

La mirada del Gobierno de los Estados Unidos

El secretario del Tesoro, Scott Bessent, manifestó inquietud por los riesgos acumulados en el crédito privado y en lo que se conoce como “shadow banking”, es decir, el conjunto de intermediarios financieros no bancarios —fondos, vehículos de inversión y prestamistas privados— que otorgan financiamiento fuera del sistema bancario tradicional y con menor supervisión regulatoria.

Desde sectores republicanos se atribuye parte de estas tensiones a un endurecimiento excesivo de las normas que rigen a los bancos, lo que habría desplazado actividad hacia esquemas menos regulados. Dado que la discusión es reciente y todavía incipiente, no se observa por ahora la antesala de una intervención estatal inmediata, sino un debate en desarrollo con margen para nuevas definiciones.

Si bien aparecen indicios de tensión y mayor cautela en el mercado, el escenario actual no refleja un cuadro de pánico ni anticipa un derrumbe del sector. En cualquier caso, su dimensión sistémica sería considerablemente menor a la observada en la crisis financiera de 2008.

Qué es y cómo funciona el mercado de crédito privado

El mercado de crédito privado es un canal de financiamiento en el que fondos de inversión y gestores especializados otorgan préstamos directamente a empresas, sin que esos créditos coticen en mercados públicos ni pasen por la intermediación bancaria tradicional. Suele enfocarse en compañías medianas o con perfiles de riesgo más altos, que buscan alternativas fuera del sistema financiero convencional.

Funciona a través de vehículos que reúnen capital de inversores institucionales y lo destinan a préstamos estructurados, generalmente con tasas más elevadas a cambio de mayor riesgo y menor liquidez. Las condiciones —plazos, garantías y tasas— se negocian de forma privada, y el repago depende del flujo de fondos de las empresas financiadas.

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