Wall Street recorta pérdidas por alivio en el crudo, pero metales se hunden por tensión en Irán

El retroceso del petróleo dio un respiro a los mercados, pero la volatilidad persiste en medio de un conflicto que sigue tensionando la oferta energética global.

Por

Bloomberg Línea — Las acciones en Estados Unidos lograron revertir las pérdidas y cerraron con un tono más estable, en una jornada marcada por la alta volatilidad de las materias primas y un leve respiro en los precios del petróleo ante expectativas de una posible apertura del estrecho de Ormuz.

Ver más: El oro y la plata se desploman: qué hay detrás del giro que sacude a los mercados de metales

El S&P 500, que llegó a caer cerca de 1% durante la sesión, recuperó terreno hacia el cierre, en línea con un rebote también observado en los bonos del Tesoro, mientras los inversionistas siguieron de cerca cada titular proveniente del conflicto en Medio Oriente. El indicador terminó con una caída de 0,27%, mientras el Dow Jones Industrial perdió 0,44% y el Nasdaq cedió 0,28%.

El principal catalizador de la jornada volvió a ser el mercado energético. El crudo estadounidense, que durante el día superó los US$100 por barril, terminó moderándose y se ubicó por debajo de US$93, reflejando un cambio en el sentimiento tras señales de posible desescalamiento. El Brent cayó a US$105 tras haber rozado los US$120. Esta corrección alivió parcialmente la presión sobre la renta variable, aunque el encarecimiento del petróleo sigue alimentando los temores inflacionarios y golpeando a los activos de riesgo.

Esas dudas se reflejan en los bancos centrales. En Reino Unido, el Banco de Inglaterra mantuvo las tasas sin cambios en una decisión unánime, pero dejó claro que está preparado para actuar si las presiones de precios se intensifican, mientras el mercado ya descuenta nuevos incrementos en el horizonte.

En Japón, la autoridad monetaria también optó por no modificar su política, aunque advirtió que la incertidumbre derivada del conflicto ha nublado las perspectivas económicas. En Estados Unidos, la Reserva Federal se enfrenta a un panorama similar.

La dinámica del mercado ha estado dominada por la incertidumbre geopolítica. Tres semanas de enfrentamientos en el Golfo Pérsico han alterado profundamente las cadenas globales de suministro energético, con el estrecho de Ormuz prácticamente cerrado y múltiples ataques a infraestructura clave en la región. Este escenario ha impulsado los precios de combustibles como la gasolina y el diésel, generando preocupación sobre el impacto en el crecimiento económico global.

Las autoridades estadounidenses han comenzado a explorar medidas para contener el alza de los precios. El secretario del Tesoro, Scott Bessent, señaló que el gobierno evalúa levantar algunas sanciones sobre el petróleo iraní, lo que podría liberar hasta 140 millones de barriles actualmente almacenados en el mar. Según explicó, estos volúmenes equivalen a entre 10 y 14 días de suministro, y formarían parte de un esfuerzo más amplio que también contempla eventuales liberaciones adicionales de reservas estratégicas.

Suscríbete al newsletter Línea de Mercado, una selección de Bloomberg Línea con las noticias bursátiles más destacadas del día.

Además, las principales economías del G7 condenaron los ataques de Irán contra buques comerciales e infraestructura energética, y señalaron que están dispuestos a tomar medidas adicionales para estabilizar los mercados energéticos.

Las declaraciones contribuyeron a moderar las expectativas más extremas en el mercado energético, aunque no eliminaron la volatilidad. “El crudo está en otra montaña rusa hoy”, afirmó Rebecca Babin, operadora senior de energía en CIBC Private Wealth Group, al describir los bruscos movimientos de precios. La experta agregó que los valores han retrocedido ante mensajes de desescalamiento, pero continúan reaccionando de forma sensible a cualquier señal sobre la duración del conflicto.

A pesar de este alivio parcial, persisten riesgos estructurales. Los ataques a instalaciones energéticas en Catar, Kuwait y Arabia Saudita han generado daños significativos, con potenciales efectos de largo plazo sobre la oferta global. En particular, la afectación del complejo de gas natural licuado de Ras Laffan podría tardar años en resolverse, lo que refuerza las presiones inflacionarias a nivel mundial.

Este entorno también se reflejó en otros mercados. Los metales industriales registraron caídas pronunciadas, con el cobre retrocediendo hasta 5,2% en Londres y el aluminio anotando su mayor descenso desde 2018, ante el deterioro de las perspectivas de crecimiento. “La acción del precio ha estado impulsada por un sentimiento de aversión al riesgo y preocupaciones macroeconómicas”, señaló Jason Ying, estratega de BNP Paribas.

Por su parte, los metales preciosos extendieron su racha bajista. El oro cayó hasta 6,6% y acumuló su séptima sesión consecutiva a la baja, presionado por la expectativa de tasas de interés más altas por más tiempo. “Es una historia de tasas de interés y petróleo”, explicó Bart Melek, de TD Securities, al advertir que la combinación de inflación elevada y crecimiento más lento podría limitar la capacidad de los bancos centrales para recortar tipos.

El mercado de criptomonedas tampoco fue ajeno a este entorno adverso. El bitcoin (XBTUSD) descendió por debajo de los US$70.000, reflejando una mayor cautela entre los inversionistas frente al repunte de la energía y el endurecimiento de las condiciones financieras. Aunque el activo digital ha mostrado cierta resiliencia en semanas recientes, continúa operando dentro de un rango amplio sin una tendencia definida.

Ver más: Precio del petróleo entre US$110 y US$200: los escenarios de Citi por la guerra en Irán

¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?

El dólar cerró a la baja frente a sus principales pares, presionado por el aumento de los rendimientos en otras economías desarrolladas. El índice Bloomberg Dollar Spot retrocedió hasta 0,6%, con especial debilidad frente a la libra esterlina, que subió hasta 1,2% en su mayor avance intradía desde enero.

El movimiento responde al repunte de tasas en Europa y el Reino Unido, donde los mercados ahora descuentan más de dos incrementos de tasas hacia fin de año. La divergencia de rendimientos ha reducido el atractivo relativo del billete verde.

En medio de ese contexto, las divisas de América Latina lograron revertir las pérdidas a medida que cambió el tono del mercado durante el día. El sol peruano (USDPEN) cayó, pero el real brasileño (USDBRL), el peso mexicano (USDMXN), el chileno (USDCLP), el colombiano (USDCOP) y el argentino (USDARS) registraron ganancias.

Los analistas creen que el desempeño del dólar estará guiado por las expectativas de política monetaria. Francesco Pesole, analista de ING, advierte que “la falta de orientación por parte de la Fed deja a los mercados bastante libres para seguir especulando sobre las implicaciones de política derivadas de la guerra y mantiene a los precios del petróleo firmemente en el asiento del conductor para el mercado de divisas”.

Las noticias corporativas del día:

- Uber (UBER) anunció una inversión inicial de US$300 millones en Rivian (RIVN) que podría escalar hasta US$1.250 millones hacia 2031 para desarrollar una flota de robotaxis eléctricos, con el objetivo de desplegar al menos 10.000 vehículos autónomos en Estados Unidos, Canadá y Europa desde 2028, comenzando en San Francisco y Miami. El acuerdo refuerza la estrategia de Uber de apoyarse en alianzas para competir en el creciente mercado de conducción autónoma frente a actores como Tesla (TSLA), Waymo y Zoox.

- Alibaba (BABA) anunció su objetivo de alcanzar US$100.000 millones en ingresos combinados de inteligencia artificial y computación en la nube en cinco años, en medio de una fuerte presión financiera tras reportar una caída del 67% en sus ganancias trimestrales y un crecimiento de ingresos de apenas 2% hasta US$41.300 millones.

- Ferrari decidió suspender la mayoría de sus entregas en Medio Oriente debido a las disrupciones logísticas provocadas por casi tres semanas de conflicto, afectando una región que representa cerca del 4,6% de sus envíos globales, mientras los costos de transporte aéreo se han multiplicado hasta por cuatro y el transporte marítimo sigue limitado.

- Crypto.com anunció el despido de aproximadamente el 12% de su fuerza laboral, unos 180 empleados, como parte de una estrategia para integrar inteligencia artificial y mejorar eficiencia operativa en un contexto de presión sobre ingresos por la caída del mercado cripto.

Esta historia se actualizó al cierre de los mercados.