Bloomberg Línea — El oro y la plata registran fuertes caídas el viernes después de que los datos de inflación en Estados Unidos reforzaran la expectativa de tasas de interés elevadas durante más tiempo, en un mercado que además enfrenta presiones por el alza del petróleo, el fortalecimiento del dólar y mayores rendimientos de los bonos del Tesoro.
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A las 9:07 ET, el oro al contado caía cerca de 2.74% y se ubicaba alrededor de US$4.556 por onza, mientras que la plata perdía hasta 8,68% y retrocedía hacia US$77,8. La corrección también alcanzó al cobre, que llegaba a caer 2,5%, en una sesión marcada por ventas generalizadas en materias primas y activos de riesgo.
La presión sobre los metales preciosos apareció después de que la inflación mayorista en Estados Unidos registrara en abril su mayor aceleración desde 2022 y el índice de precios al consumidor avanzara al ritmo más alto desde 2023.
Ese escenario elevó los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense y fortaleció al dólar, dos factores que suelen reducir el atractivo del oro y la plata porque no generan rendimientos financieros.
Ewa Manthey, estratega de materias primas de ING, señaló esta semana que “los rendimientos reales y el dólar siguen siendo las principales restricciones para el oro”, mientras el mercado ajusta sus expectativas sobre la Reserva Federal y reduce las apuestas a recortes de tasas en el corto plazo.
La caída también refleja cómo el conflicto en Medio Oriente modificó la dinámica tradicional del oro como refugio. Aunque el metal suele subir en períodos de tensión geopolítica, el repunte del petróleo y las presiones inflacionarias derivadas de la guerra entre Irán y EE.UU. cambiaron el foco del mercado hacia el riesgo de tasas más altas y un dólar más fuerte.
Manthey explicó que “un shock energético impulsado por la oferta hace lo contrario” a lo que normalmente favorece al oro, porque “los precios más altos del petróleo elevan la inflación, mantienen a los bancos centrales en pausa y fortalecen al dólar”. Desde el inicio del conflicto con Irán, el oro acumula una caída cercana a 12%.
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Inflación, petróleo y tasas dominan el mercado
El movimiento del mercado también coincide con un deterioro en las expectativas sobre una flexibilización monetaria de la Reserva Federal.
Los datos inflacionarios publicados esta semana redujeron la probabilidad de recortes de tasas en los próximos meses y llevaron el rendimiento de los bonos estadounidenses a dos años a máximos de varios meses.
Ese ajuste impactó de forma directa sobre los metales preciosos. A medida que suben las tasas y los bonos ofrecen retornos más altos, el costo de oportunidad de mantener posiciones en oro o plata aumenta para los inversionistas.
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Daniel Hynes y Soni Kumari, analistas de ANZ Group Holdings, escribieron en una nota que “las expectativas de inflación, los mayores rendimientos y un dólar más fuerte probablemente mantendrán al oro bajo presión en el corto plazo”. La entidad además postergó su proyección de un oro a US$6.000 por onza hasta mediados de 2027.
La evolución del petróleo se convirtió en otro factor central para el mercado. El Estrecho de Ormuz, una ruta clave para el comercio mundial de energía, continúa afectado por el conflicto en Medio Oriente, una situación que mantiene elevados los precios del crudo y alimenta las preocupaciones inflacionarias globales.
El Brent se mantuvo cerca de US$109 por barril y el WTI alrededor de US$105. Ese nivel de precios incrementa el riesgo de nuevas presiones sobre combustibles, transporte y costos industriales, algo que complica el margen de acción de los bancos centrales.
Dilin Wu, estratega de investigación, afirmó que “la inflación sigue siendo la principal preocupación de la Fed y la principal restricción para el oro”, en un contexto donde cualquier sorpresa inflacionaria puede modificar rápidamente las expectativas sobre política monetaria y crecimiento económico.
India endurece importaciones y golpea la demanda
El mercado también recibió presión desde India, el segundo mayor consumidor mundial de oro después de China. El gobierno elevó los aranceles de importación sobre oro y plata hasta cerca de 15% y además impuso un límite de 100 kilogramos para las importaciones libres de impuestos destinadas a exportadores de joyería.
La medida busca reducir importaciones y proteger las reservas de divisas del país, pero también afecta la demanda física de metales preciosos en uno de los principales mercados globales del sector.
India importó oro por un valor récord de US$71.980 millones en el año fiscal 2025-2026, aunque el volumen importado cayó 4,76%, una señal de que el aumento del valor respondió principalmente al fuerte incremento de los precios internacionales.
La corrección reciente además coincidió con toma de ganancias después del fuerte rally que impulsó al oro durante los últimos meses. Los flujos hacia ETF respaldados en oro también comenzaron a moderarse desde el inicio del conflicto en Medio Oriente, aunque ING considera que el interés estructural de bancos centrales todavía actúa como soporte para el mercado.
Manthey indicó que “el papel del oro como refugio seguro no está en duda”, aunque advirtió que “la acción del precio a corto plazo todavía puede estar dominada por fuerzas macroeconómicas, particularmente los rendimientos reales, el dólar y las expectativas sobre la política de la Fed”.