Wall Street cae tras el desplome de Microsoft, el oro retrocede y el petróleo alcanza US$70

El mercado opera con cautela en medio de resultados corporativos dispares, dudas sobre la monetización de la IA y presión bajista sobre el dólar que impulsa el oro, la plata y el petróleo.

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Bloomberg Línea — Las acciones de Estados Unidos muestran una corrección significativa, liderada por el sector tecnológico, en una jornada que dejó en evidencia la creciente incomodidad de los inversores con el volumen de gasto en inteligencia artificial y la falta de claridad sobre cuándo comenzará a reflejarse en los resultados.

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Los principales índices retrocedieron desde niveles cercanos a máximos históricos, con el S&P 500 cayendo en torno a 1,13% y el Nasdaq profundizando las pérdidas hasta cerca de 2,1%, en un movimiento que concentró el nerviosismo del mercado en las grandes tecnológicas.

El golpe más fuerte lo recibió Microsoft (MSFT), cuyas acciones se desplomaron alrededor de 12%, su peor caída desde el inicio de la pandemia. El retroceso se produjo en medio de dudas crecientes sobre el tiempo que tomará a la compañía convertir en retornos tangibles las cuantiosas inversiones que viene realizando en infraestructura y desarrollo vinculados a la inteligencia artificial.

La magnitud de la baja arrastró al conjunto del sector y reforzó la percepción de que el mercado comienza a exigir resultados más inmediatos tras años de apostar casi sin reservas por la narrativa del crecimiento asociado a la IA.

El comportamiento de Microsoft contrastó parcialmente con el de Meta (META), cuyas previsiones fueron interpretadas como una señal de que el gasto en inteligencia artificial podría ser más manejable de lo que algunos temían. Aun así, el alivio fue limitado y no alcanzó para revertir la tónica general de ventas.

Los inversores también mantuvieron cautela a la espera de los resultados de Apple (AAPL), que se conocerán más adelante y podrían aportar nuevas pistas sobre la salud del consumo y la capacidad de las grandes tecnológicas para sostener márgenes en un entorno de inversiones elevadas.

Otros grandes nombres muestran un comportamiento dispar. Tesla (TSLA) también cae en medio de la presión de las tecnológicas a pesar de superar las estimaciones de beneficios y anunciar US$20.000 millones en inversiones para reconfigurar sus líneas de producción. IBM (IBM) registra un fuerte repunte gracias al sólido crecimiento de su división de software.

“Estamos de vuelta en el tema de que no vemos un crecimiento uniforme en todas las compañías tecnológicas”, señaló Rory McPherson, director de inversiones de Magnus Financial Discretionary Management, a Bloomberg. “El gasto de capital ha aumentado en todos los frentes. El mercado está premiando la capacidad de monetizarlo, mientras pone signos de interrogación sobre las empresas que no pueden hacerlo”, añadió.

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Ese escepticismo se ve reforzado por datos agregados de beneficios que han decepcionado. Las empresas del S&P 500 están registrando la tasa más baja de sorpresas positivas en un año, y la reacción bursátil ante resultados por debajo de lo esperado está siendo la más severa en décadas. En un mercado donde las expectativas son exigentes, incluso las compañías que baten previsiones están siendo castigadas si el mensaje hacia adelante no convence.

La jornada puso de relieve un debate que viene ganando peso entre los gestores de fondos. Durante gran parte de los últimos tres años, un grupo reducido de gigantes tecnológicos fue el principal motor de las subidas bursátiles. Sin embargo, hacia el final de 2025 comenzó a consolidarse un giro en el ánimo del mercado, a medida que crecía el escepticismo sobre los cientos de miles de millones de dólares destinados a proyectos de inteligencia artificial y sobre el calendario realista para que esas inversiones generen beneficios.

En el frente macroeconómico, el dólar muestra volatilidad tras la decisión de la Reserva Federal de mantener sin cambios las tasas de interés. El mercado sigue atento a cualquier señal de un giro más moderado en la política monetaria, especialmente ante la especulación sobre un futuro liderazgo más proclive a recortes.

La debilidad del billete verde ha impulsado una huida hacia activos reales, y el oro llegó a superar los US$5.500 la onza, aunque sus precios comienzan a retroceder, y la plata ha marcado máximos históricos, en un movimiento que varios gestores describen como una “operación de depreciación” frente a monedas y bonos.

El repunte de las materias primas también se extiende al petróleo. El crudo Brent alcanza los US$70 por barril, su nivel más alto desde septiembre, tras las advertencias del presidente Donald Trump a Irán sobre posibles acciones militares si no hay avances en un acuerdo nuclear.

Aunque los precios incorporan una prima geopolítica creciente, la OPEP+ se encamina a mantener sin cambios su política de suministro por ahora, a la espera de señales más claras sobre interrupciones reales en la oferta.

¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?

El dólar ha oscilado entre ganancias y caídas este jueves, en un contexto en el que la reaparición de la denominada “operación de depreciación” terminó por eclipsar el mensaje del secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent, en favor de una política de dólar fuerte.

El índice Bloomberg Dollar Spot cae 0,04%. El director ejecutivo de DoubleLine Capital, Jeffrey Gundlach, señaló en una entrevista con CNBC que el dólar “no se ha comportado como una moneda refugio desde hace un tiempo”, ya que los inversionistas están optando por refugios tangibles como los metales preciosos.

En medio de ese contexto, las monedas de América Latina avanzan. El peso chileno (USDCLP), el real brasileño (USDBRL), el peso mexicano (USDMXN), el colombiano (USDCOP) y el sol peruano (USDPEN) avanzan. El peso argentino (USDARS) se desliga y cae.

La debilidad acumulada del dólar durante el último año ha dado lugar a lo que el mercado denomina la “operación de depreciación”, una apuesta a un deterioro estructural del poder adquisitivo de la moneda ante la imprevisibilidad de la política económica, déficits fiscales considerados insostenibles y un mayor aislamiento de Estados Unidos.

Las noticias corporativas del día:

- H&M reportó una utilidad operativa de US$723 millones en su cuarto trimestre fiscal, superando las previsiones, gracias a un mayor control de costos y colecciones mejoradas. Sin embargo, la compañía anticipa un comienzo lento en el nuevo ejercicio fiscal, con una caída del 2% en ventas durante los dos primeros meses, y advierte sobre márgenes presionados por aranceles y descuentos necesarios para impulsar la demanda.

- Mastercard (MA) reportó una ganancia ajustada de US$4.300 millones en el cuarto trimestre de 2025, equivalente a US$4,76 por acción, superando las estimaciones de US$3.800 millones. Los ingresos netos trimestrales alcanzaron US$8.810 millones, ligeramente por encima de lo previsto, mientras que la facturación anual rozó los US$33.000 millones, con un crecimiento del 16%. Pese a que la propuesta del presidente Donald Trump de limitar por un año las tasas de interés de tarjetas al 10% podría afectar el acceso al crédito y frenar el gasto, la compañía sigue viendo una demanda saludable.

- BBVA planea ejecutar dos operaciones de transferencia significativa de riesgo (SRT, por sus siglas en inglés) vinculadas a activos por US$8.400 millones, con posibilidad de cierre en este trimestre, según fuentes cercanas a Bloomberg. Estas transacciones permitirían al banco mejorar sus ratios de solvencia sin recurrir a emisiones de capital, liberando capacidad para nuevos créditos, adquisiciones o retornos a accionistas.

- IBM (IBM) inició una ambiciosa emisión de bonos en dólares y euros por al menos US$4.200 millones, como parte de una ola de endeudamiento del sector tecnológico en 2026 destinada a financiar inversiones en inteligencia artificial y centros de datos. La colocación en euros, la primera en un año, recibió ofertas por más de US$21.300 millones, reflejando fuerte demanda.

Esta historia se actualizó a las 11:24 ET.