Wall Street abre al alza mientras el petróleo cede y el mercado espera a la Fed

Las acciones en Estados Unidos repuntan este lunes apoyadas por un alivio en el crudo, mientras el mercado espera la reunión de la Reserva Federal.

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Bloomberg Línea — Los principales índices bursátiles abren al alza este lunes, con el primer repunte en cinco jornadas, en una sesión marcada por un respiro parcial en el mercado petrolero, la caída de los rendimientos de los bonos del Tesoro y una atención cada vez más concentrada en el impacto económico de la guerra con Irán.

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El cambio de tono se produjo a medida que el crudo recortaba ganancias ante señales de que algunos buques empiezan a atravesar de nuevo el estrecho de Ormuz y de que continúan conversaciones diplomáticas para reforzar la seguridad de esa ruta.

Ese alivio moderó, al menos por ahora, una de las principales fuentes de presión sobre Wall Street, después de varias jornadas en las que el encarecimiento de la energía dominó la lectura de los inversionistas sobre inflación, crecimiento y tasas de interés. El S&P 500 subía 0,92%, mientras que el Dow Jones Industrial avanzaba 0,79%. El Nasdaq Composite ganaba 1,13%.

El mercado inicia la semana con una narrativa menos centrada en el pánico inmediato por el suministro y más enfocada en la posibilidad de que el shock petrolero termine erosionando la actividad económica. El Brent cotizaba en US$103,57 por barril hacia media mañana en Londres, tras haber acumulado un salto superior a 40% en las últimas dos semanas, mientras el WTI retrocedía 1,1%, a US$97,59.

La reanudación de operaciones en Fujairah, en Emiratos Árabes Unidos, y el tránsito de algunos buques durante el fin de semana ayudaron a bajar la tensión inicial, aunque el mercado sigue operando bajo una volatilidad extraordinaria y con la producción de Emiratos afectada casi a la mitad.

Alexandre Baradez, analista jefe de mercados de IG en París, resumió el clima al señalar que “claramente los precios del petróleo parecen ser el factor decisivo”, y agregó que la caída del crudo por debajo de US$100 en algunos momentos mostraba que “el medidor de riesgo del conflicto está bajando un poco por ahora”.

Ese repliegue del petróleo coincidió con un movimiento de refugio en la deuda soberana. El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años bajaba hasta 4,25%, después de haber subido más de 30 puntos básicos en marzo, mientras el índice manufacturero Empire de la Fed de Nueva York cayó a -0,2 en marzo, frente al 3,9 esperado por economistas consultados por Bloomberg.

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El dato sugirió que la actividad fabril en Nueva York se estancó, arrastrada por una baja en los envíos, aunque también mostró una moderación en las expectativas de inflación de los fabricantes y un repunte en el empleo del sector. Para Wall Street, el informe reforzó la idea de que la economía ya mostraba señales de pérdida de impulso incluso antes de que el conflicto en Medio Oriente entrara en su tercera semana.

En ese contexto, la atención del mercado gira hacia la Reserva Federal, que probablemente mantendrá sin cambios su tasa de referencia en el rango de 3,5% a 3,75% en su reunión de esta semana. El dilema para Jerome Powell y sus colegas es cada vez más evidente.

Por un lado, el salto del petróleo amenaza con reavivar la inflación; por otro, un encarecimiento persistente de la energía podría frenar el consumo, la inversión y el empleo. Aditya Bhave, economista senior para Estados Unidos en BofA Securities (BAC), dijo que la Fed sigue en modo de espera porque “no quieren sacar conclusiones apresuradas. Este es un shock de oferta”.

Loretta Mester, expresidenta de la Fed de Cleveland, advirtió a su vez que “hay factores que podrían afectar el lado del empleo del mandato con riesgos a la baja, y riesgos al alza para la parte de inflación”, una tensión que explica por qué el mercado llega a la decisión con más preguntas que certezas.

Las dudas no provienen solo de la Fed. El Banco de Pagos Internacionales alertó este lunes que una guerra prolongada en Medio Oriente podría desanclar expectativas de inflación y derivar en ajustes más severos en las condiciones financieras.

Hyun Song Shin, jefe del departamento monetario y económico del BIS, dijo que “si el conflicto persiste o se amplía más allá de lo que hoy se espera, eso podría desencadenar ajustes más bruscos en las expectativas de inflación y en las condiciones financieras”.

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También advirtió que un aumento de tasas podría presionar valoraciones elevadas de los activos y deteriorar la sostenibilidad fiscal de los gobiernos, en un momento en que los bancos centrales de las principales economías deben calibrar si responden a un shock temporal o a una perturbación más duradera.

Otros activos ofrecían una señal mixta sobre el apetito por riesgo. El oro se mantenía cerca de US$5.014,37 la onza, con una leve caída de 0,1%, afectado por la perspectiva de menos recortes de tasas en Estados Unidos, aunque UBS Global Wealth Management sostuvo que el metal sigue siendo una cobertura frente a riesgos monetarios más amplios, como la devaluación de monedas, el aumento de déficits y la desaceleración económica.

En paralelo, el bitcoin (XBTUSD) avanzaba hacia US$73.800, después de tocar US$74.416, apoyado por entradas de US$763 millones en los ETF al contado de Estados Unidos la semana pasada y por una lectura de algunos operadores que lo empiezan a ver como cobertura macroeconómica en un contexto geopolítico tenso.

La presión sobre las materias primas industriales tampoco desaparece. El aluminio llegó a subir hasta US$3.494,50 por tonelada en Londres después de que Aluminium Bahrain anunciara un recorte escalonado de producción equivalente a 19% de su capacidad, aunque luego borró esas ganancias y caía 0,9%. El episodio ilustra cómo la guerra no solo afecta al petróleo, sino también a cadenas industriales más amplias, un punto que alimenta la cautela de cara a la jornada.

¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?

Con el mejor tono con el que arrancan los mercados la semana, el dólar cede frente a sus principales pares. No obstante, para Chris Turner, analista de ING, la lectura dominante entre los operadores parece ser que solo una señal concreta de desescalada o un camino claro hacia un cese del fuego permitiría retirar la prima de riesgo que hoy sostiene tanto al petróleo como al dólar.

A la tensión geopolítica se suma ahora una semana decisiva para la política monetaria global. Ocho bancos centrales del G10 se reúnen para fijar tasas, un calendario que eleva la sensibilidad de los mercados a cualquier señal sobre el rumbo del crédito y la inflación.

En medio de ese contexto, las monedas de América Latina avanzan. El peso chileno (USDCLP), el real brasileño (USDBRL), el peso mexicano (USDMXN) suben, al igual que el peso colombiano (USDCOP) y el peso argentino (USDARS).

El foco principal para los activos estadounidenses estará en la Reserva Federal. La expectativa recogida en el insumo es que la reunión del Comité Federal de Mercado Abierto tenga un sesgo favorable para el dólar.

Las noticias corporativas del día:

- Shell (SHEL) prevé que la demanda mundial de gas natural licuado (GNL) siga creciendo con fuerza pese a la volatilidad causada por la guerra en Medio Oriente, estimando un alza de al menos 45% hacia 2050 frente a 2025, impulsada sobre todo por Asia y, en menor medida, por una Europa que aún necesitará este combustible mientras avanza lentamente en renovables.

- Dollar Tree (DLTR) anticipa una desaceleración de su crecimiento en 2026, con ventas estimadas de hasta US$20.700 millones, cerca de un 7% más que el año pasado, por debajo del ritmo de 10% registrado en el ejercicio previo, en una señal que genera dudas sobre cuánto más puede sostener su impulso comercial. Aunque la empresa sigue captando consumidores presionados por la economía, el mercado recibió la guía con cautela y la acción cae.

- Meta (META) acordó gastar hasta US$27.000 millones en cinco años con Nebius para asegurar capacidad de infraestructura de inteligencia artificial, en una señal del fuerte ritmo de inversión que mantiene para competir con OpenAI y Google (GOOGL) en modelos avanzados. El acuerdo refuerza la carrera por centros de datos y poder de cómputo en el sector tecnológico.

- JPMorgan (JPM) y otros grandes bancos lanzaron la venta de un préstamo apalancado por US$5.750 millones para financiar la compra de Electronic Arts (EA), en una de las mayores operaciones de este tipo en el mercado. La transacción, vinculada a un acuerdo que valora a la empresa en unos US$55.000 millones, servirá como prueba del apetito de los inversionistas por deuda de alto riesgo en medio de la volatilidad global.

Esta historia se actualizó a las 9:48 ET para reflejar la tendencia de las monedas en América Latina.