Bloomberg — Las Naciones Unidas podrían quedarse sin efectivo en julio, advirtió su jefe, mientras la organización sigue haciendo frente a una crisis financiera alimentada en gran medida por los pagos atrasados de Estados Unidos.
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, dijo a los Estados miembros que el organismo mundial se enfrenta a un “colapso financiero inminente” y que, si se mantienen las tendencias históricas, su presupuesto ordinario podría agotarse en los próximos seis meses.
En la carta del 28 de enero, vista por Bloomberg News, Guterres afirma que una norma presupuestaria que obliga a la ONU a devolver todo el dinero no gastado ha hecho especialmente difícil que la organización mantenga su liquidez. “Cuanto más ahorramos, más se nos penaliza”, escribió.
La institución lleva mucho tiempo con problemas de liquidez, pero se ha visto especialmente exprimida desde el inicio del segundo mandato del presidente Donald Trump, ya que EEUU ha arremetido contra las organizaciones internacionales y se ha negado a pagar sus cuotas, adoptando en su lugar un enfoque más selectivo respecto a las causas que ayuda a financiar.
La misión estadounidense ante la ONU no respondió el viernes a una solicitud de comentarios.
Al mismo tiempo, la Casa Blanca ha intentado poner en marcha su Junta de Paz. Inicialmente, el panel debía ayudar a administrar Gaza tras una tregua entre Israel y Hamás, pero Trump lo ha presentado como un sustituto de una ONU que, según él, no ha estado a la altura de su potencial.
“La ONU ha estado en una crisis financiera perpetua”, afirma Daniel Forti, que dirige los asuntos de la ONU en el International Crisis Group. “Si EE.UU. paga parte del dinero que debe, serviría un poco como válvula de presión, pero no cambia fundamentalmente el balance final de lo grave que es la situación financiera de la ONU, a falta de que EE.UU. cumpla con varios años de pagos”.
Tradicionalmente, EEUU es responsable del 22% del presupuesto de la organización. Todavía debe a la ONU unos US$1.400 millones en atrasos de años pasados, además de una factura de 767 millones para el presupuesto de este año, según un alto funcionario de la ONU. En 2025, la Casa Blanca no pagó ninguna de sus cuotas de US$826 millones.
EE.UU. sí prometió US$2.000 millones al brazo humanitario de la organización en diciembre, aunque se negó a pagar sus cuotas obligatorias.
El año pasado, la ONU señaló que podría quedarse sin dinero en septiembre. Consiguió estirar los fondos con algunos recortes y reformas presupuestarias, dijo Forti. “Incluso en comparación con el año pasado, las circunstancias son peores”, afirmó.
Guterres ha estado intentando reducir el gasto y revertir los problemas de financiación desde 2024. Incluso lanzó una nueva iniciativa para intentar reformar la institución, y en diciembre la organización anunció que dejaría de proporcionar toallas de papel en los baños de su sede mundial en Nueva York para ahorrar unos US$100.000. La ONU ya recortó el presupuesto de este año en un 7% con respecto al año anterior.
El déficit estructural de financiación es sencillamente demasiado grande para compensarlo sólo con reformas internas. No ayuda el hecho de que, una vez decidido el presupuesto de la organización, los fondos no gastados al final del ciclo deban devolverse a los Estados miembros.
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