El índice S&P 500 de consumo discrecional cae 5,2% en 2026 frente al avance de 11% del mercado, mientras la inflación y una posible subida de tasas aumentan la presión.
Esta iniciativa es el último esfuerzo de los grupos conservadores de accionistas por cuestionar a las empresas en materia de prácticas de diversidad, igualdad e inclusión.
Inversores esperaban que los reembolsos, que comenzaron a llegar este verano, impulsaran el mercado, pero la reacción de las acciones ha sido moderada.
La empresa dejará el S&P 100 mientras intenta recuperar terreno frente a nuevos competidores y reordenar su negocio en China. Wall Street ve potencial en la acción, pero también riesgos para la recuperación.
Las acciones se han desplomado un 38% este año debido a la caída de las ventas de productos de la marca Jordan y a las dificultades de la división de ropa deportiva de Nike para competir con empresas como On Holding AG y Deckers Outdoor Corp.
El rebote de las acciones de semiconductores impulsó a Wall Street, mientras los inversionistas siguieron atentos a la escalada del conflicto en Medio Oriente, el alza del petróleo y la inminente temporada de resultados de las grandes tecnológicas.
La empresa lamentó que ninguno de los equipos que patrocinaba llegara a la final del Mundial 2026, aunque defendió su estrategia y aseguró que cumplió los objetivos que se había fijado para el torneo.
Dado que las finalistas, España y Argentina, lucirán indumentaria de Adidas cuando salgan al campo el domingo, la empresa tiene garantizada una exposición privilegiada sobre el terreno de juego, independientemente de qué equipo levante el trofeo.
Los resultados superaron las previsiones, pero las dudas sobre el consumo, China y el ritmo de la recuperación siguen condicionando la visión de Wall Street.
Las ventas alcanzaron los US$11.000 millones en el cuarto trimestre fiscal de la compañía, superando el promedio de las estimaciones recopiladas por Bloomberg.
Los inversionistas ampliaron sus compras hacia sectores distintos de la tecnología, apoyados por señales de resiliencia económica y un descenso de los precios del petróleo.
El Mundial más grande de la historia tendrá un efecto limitado sobre la economía estadounidense, pero podría impulsar los ingresos de hoteles, restaurantes, medios, tecnológicas y casas de apuestas.
Detrás del partido más importante del fútbol europeo se cruzan dos estrategias de crecimiento distintas. PSG y Arsenal representan la convergencia entre geopolítica, entretenimiento y negocios en una industria cada vez más globalizada.
A semanas del inicio del Mundial 2026, grandes empresas ya incorporan el torneo en sus guidance financieros y estrategias comerciales. Bank of America estima que el evento podría sumar US$41.000 millones al PIB global.
La empresa alemana acelera tras el impulso del running y unos resultados por encima de lo previsto, mientras que la estadounidense entra en la recta previa al Mundial con ajustes en ingresos y márgenes.