A semanas del inicio del Mundial 2026, grandes empresas ya incorporan el torneo en sus guidance financieros y estrategias comerciales. Bank of America estima que el evento podría sumar US$41.000 millones al PIB global.
La empresa alemana acelera tras el impulso del running y unos resultados por encima de lo previsto, mientras que la estadounidense entra en la recta previa al Mundial con ajustes en ingresos y márgenes.
A los inversores les preocupa que Nike pueda estar erosionando su reputación como marca de gama alta y desconectándose de los consumidores más acomodados.
Nike sufrió una caída del 13% tras presentar previsiones más débiles y admitir que su negocio sigue perdiendo tracción. El CEO Elliott Hill expresó su frustración ante los empleados y pidió acelerar los cambios.
Se prevé que los ingresos disminuyan entre un 2% y un 4% en el trimestre actual y que el descenso se mantenga en un porcentaje bajo de un solo dígito durante el resto del año.
Los cambios incluyen nuevas funciones y traslados de equipo para parte del personal, según la nota del director ejecutivo de Converse, Aaron Cain, consultada por Bloomberg News.