Asia

Michelle Bachelet dice que su viaje a China no es una investigación

El viaje a la zona donde Estados Unidos acusa a Pekín de genocidio es delicado

Michelle Bachelet, expresidenta de Chile y alta comisionada para los Derechos Humanos de la ONU
Por Bloomberg News
23 de mayo, 2022 | 10:47 AM
Tiempo de lectura: 3 minutos

Bloomberg — La alta comisionada de las Naciones Unidas para los derechos humanos de las Naciones Unidas dijo a diplomáticos que su viaje a Xinjiang esta semana no sería una “investigación”, en un aparente intento de manejar las expectativas de su histórica visita a China.

Michelle Bachelet dijo que su viaje tenía como objetivo promover, proteger y respetar los derechos humanos, según dos personas que asistieron a la videollamada del lunes con unos 100 participantes, que eran en su mayoría diplomáticos con sede en Pekín. Las personas pidieron no ser identificadas por tratarse de un tema sensible.

Bachelet dijo que establecer altas expectativas conduciría a decepción, según las personas, al abordar las preocupaciones planteadas principalmente por diplomáticos occidentales en la llamada sobre si se le otorgaría acceso sin restricciones a Xinjiang.

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Grupos activistas y distintos países, entre ellos Estados Unidos, han acusado a Pekín de encerrar a la mayoría de los uigures de etnia musulmana en campos de detención masiva en la región del extremo occidental como parte de una campaña de “genocidio”. China rechaza las acusaciones de abusos de los derechos humanos o de genocidio en Xinjiang, que se ha convertido en uno de los mayores puntos de tensión entre las dos mayores economías del mundo.

El embajador de EE.UU. Nicholas Burns, expresó a Bachelet su “profunda preocupación” por el historial de derechos humanos de China en Xinjiang y por los intentos de Pekín de manipular el viaje, según varias personas que participaron en la llamada y que pidieron el anonimato por no estar autorizadas a hablar.

La Oficina de Derechos Humanos de la ONU no respondió inmediatamente a una solicitud de comentarios sobre las críticas a la reunión.

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No obstante, Bachelet dijo que aprovecharía al máximo su estancia en China. Su llegada a Pekín esta semana marcó la primera vez que un jefe de derechos humanos de la ONU visita el país desde 2005.

La funcionaria de la ONU también confirmó que visitará un centro de detención en Xinjiang y que ha concertado reuniones independientemente de las autoridades chinas, dijo una de las personas. Bachelet añadió que elaborará un informe sobre Xinjiang, independiente del que su oficina ya está elaborando con retraso, sin compartir las fechas de publicación de ninguno de ellos.

También pronunciará una conferencia en la Universidad de Guangzhou, en la provincia meridional de Guangdong, visitará Kashgar y Urumqi, en Xinjiang, y ofrecerá una rueda de prensa el sábado para concluir el viaje, según informó el viernes la Oficina de Derechos Humanos de la ONU.

El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Wang Wenbin, dijo el lunes en una rueda de prensa periódica en Pekín que Bachelet viajaría en un “circuito cerrado, tal y como acordaron las dos partes”, lo que implica que no viajará con la prensa. China está luchando contra los brotes del Covid-19 en varias ciudades, mientras se aferra a la política de Cero Covid para eliminar el virus.

La visita de Bachelet ha tardado años en organizarse, luego de retrasarse por la pandemia y las negociaciones sobre el acceso. Las discusiones entre China y Europa sobre un viaje a Xinjiang de un grupo de embajadores llegaron a un punto muerto el año pasado, y un funcionario de la región se quejó de que los enviados querían reunirse con “criminales”. China rutinariamente hace que la policía siga a los reporteros que viajan a la región.

El Departamento de Estado esbozó este mes planes para aumentar la presión sobre China por lo que denominó “horribles abusos” contra los uigures y otras minorías étnicas en Xinjiang. Una ley de EE.UU. que entrará en vigor el mes que viene prohibirá la importación de bienes procedentes de Xinjiang a menos que las empresas puedan demostrar que no han sido fabricados con trabajos forzados.

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Washington también está sopesando la medida sin precedentes de imponer severas sanciones del Departamento del Tesoro a Hangzhou Hikvision Digital Technology Co. (002415) que fabrica sistemas de vigilancia utilizados en Xinjiang.

Este artículo fue traducido por Estefanía Salinas Concha.

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