Déficits de cuenta corriente en Chile y Colombia seguirán siendo elevados: Fitch

La agencia empeoró la proyección de déficit corriente para ambos países. También analizó la reciente depreciación de las monedas andinas

Terminal de granos en Ucrania
26 de julio, 2022 | 02:54 PM

Santiago — La agencia Fitch Ratings dijo que los déficits de cuenta corriente de Chile y Colombia seguirán siendo elevados en 2022, lo que se explicaría por un fuerte y continuo crecimiento de las importaciones, además del aumento de las ganancias de las compañías del sector de materias primas, informó en un comunicado este martes.

El indicador para Chile concluiría este año con un 6,2% del Producto Interno Bruto (PIB) frente al 6,4% proyectado en 2021. En el caso de Colombia sería de 5,6% del PIB respecto al 5,7%, según el análisis del equipo liderado por Richard Francis.

Foto: Jason Alden/Bloombergdfd

Se trata de un empeoramiento en la proyección, pues inicialmente se esperaba que se situaran en 4,1% en Chile y en 4,6% en Colombia, producto de “los precios más altos para las exportaciones de commodities y de las menores importaciones”.

La expectativa es que la demanda interna continuará elevada en estos países, lo que traerá como consecuencia un aumento de las importaciones al tiempo que los precios de la exportación de las materias primas siguen volátiles. Fitch recalca que los precios del cobre cayeron a niveles previos a la guerra en Ucrania, ocasionada por la invasión rusa, y los costos del petróleo se han “retirado de su punto máximo”, así “las remesas de utilidades de las empresas petroleras y mineras privadas siguen siendo otro factor importante”.

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Incertidumbre política

La firma asegura que las incertidumbres políticas son importantes, resaltando que el nuevo gobierno de izquierda en Colombia, que está a punto de tomar posesión, y el próximo referéndum para decidir sobre una nueva Constitución en Chile.

Apunta a que estas incertidumbre, combinadas con un contexto mundial más duro, podrían afectar las cuentas financieras tanto a través de la inversión extranjera directa como de los flujos de cartera. Fitch indica que, independientemente del resultado del plebiscito del 4 de septiembre en Chile, persistirán las incertidumbres. “La administración de Gabriel Boric, que asumió en marzo, ha demostrado hasta ahora pragmatismo fiscal, comprometiéndose a aumentar los impuestos para hacer frente a las presiones del gasto social. Pero su capacidad para cumplirlos sigue sin estar clara frente a un Congreso dividido”.

De igual modo, la oficina dice que, en Colombia, el nombramiento del ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, sugiere un enfoque pragmático.

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Destaca que, aunque el presidente electo Gustavo Petro ha bajado el tono de su retórica inicial, su propuesta de detener nuevas exploraciones petroleras influye en la confianza de los inversionistas. Y agrega: “Los detalles sobre las reformas tributarias y de pensiones aún no se han resuelto”.

Depreciación de monedas

Ante la mayor presión del peso chileno y del peso colombiano en el último mes ante el fortalecimiento del dólar, Fitch dice que la depreciación debería ayudar a facilitar el ajuste externo con el tiempo, aunque puede “amplificar los desafíos macroeconómicos existentes” al aumentar la inflación.

La agencia advierte que también afecta directamente la relación deuda/PIB. “La composición monetaria de Colombia y Chile se deterioró durante la pandemia de Covid-19, ya que dependían cada vez más de la deuda externa para financiar sus grandes déficits fiscales”.

Señala que la participación de la deuda en moneda extranjera de Chile aumentó a casi el 35% a fines de 2021 desde el 21% a fines de 2019, mientras que la de Colombia aumentó a alrededor del 40% desde cerca del 34%. “Los bancos centrales han sido proactivos, elevando las tasas agresivamente y ayudando a respaldar la credibilidad de la política. Pero las reservas aún han caído, especialmente en Chile, desde un máximo de US$ 55.000 millones en octubre de 2021 a US$ 45.000 millones en junio de 2022″.

El Banco Central de Chile, liderado por Rosanna Costa, optó por intervenir en el mercado de divisas el 14 de julio con hasta US$ 25.000 millones.

La medida está impulsado al peso chileno. Pero, de acuerdo con Fitch, debilitará las métricas de liquidez externa. A esto se suma que Chile reemplazó su línea de crédito flexible del Fondo Monetario Internacional de 23.900 millones de dólares por una línea de crédito a corto plazo de US$ 3.500 millones.

Colombia no ha intervenido hasta ahora, pero sus métricas de liquidez externa son más sólidas, dice la oficina.