Lo que las MiPymes mexicanas le confirmaron a Visa en la antesala del gran juego

Por Alina Carmona, Gerente Sénior de Impacto Social para Visa América Latina y el Caribe

Lo que las MiPymes mexicanas le confirmaron a Visa en la antesala del gran juego
Tiempo de lectura: 3 minutos

Hay una conversación que llevamos años teniendo sobre inclusión financiera en México que se detiene demasiado pronto. Se habla de acceso, de uso, de cuántos negocios tienen terminal. Y tiene sentido, el acceso es una barrera real. Pero en Visa tenemos una convicción más profunda: cruzar esa barrera no es el fin del camino. Es el comienzo de algo más importante - la adopción de las herramientas digitales y el crecimiento de los negocios.

En la antesala de la Copa Mundial de la FIFA 2026™, con los ojos puestos en la derrama económica que el torneo traería, nos aliamos con OLA México para poner a prueba esa convicción: que las MiPymes mexicanas tienen todo para crecer, y que la digitalización bien acompañada es la llave para lograrlo.

El programa operó en Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey como un esquema de acompañamiento empresarial intensivo: diagnóstico individual, talleres presenciales, conexiones estratégicas y capital semilla para negocios con mayor avance. En Visa llevamos décadas construyendo redes de pago ágiles, seguras y confiables precisamente porque creemos que esa infraestructura es el motor de la prosperidad económica. OLA México es la apuesta por asegurarnos de que ese motor llegue a quienes más lo necesitan. Lo desarrollamos junto con Impact Hub CDMX y aliados locales. Más de 1,400 negocios participaron. Tres de cada cuatro son mujeres. El negocio promedio lleva cuatro años operando: no emprendimientos nuevos, sino con experiencia real que nunca habían tenido acceso a formación estructurada.

El resultado en adopción es contundente: aproximadamente el 97% cuenta hoy con al menos un método de pago digital. Confirmamos que la barrera existe y que puede cruzarse. Pero el dato que nos interesa más no es ese.

Lo que confirmamos — y esto transforma la conversación — es que en el momento en que un negocio se digitaliza, algo nuevo se vuelve posible: sus transacciones dejan huella. El negocio tiene acceso a datos que no tenía. Y con esto viene la posibilidad real de planear y crecer con base en evidencia y no en intuición. El 77% de los participantes reporta que ahora lleva un seguimiento más claro de sus finanzas. El 70% definió o mejoró su propuesta de valor. Eso no es consecuencia de la terminal; es consecuencia de saber usar la data y los beneficios que viene de la mano con ella.

La fórmula del acompañamiento: Metodología, secuencia y capital

La metodología parte de un diagnóstico individual. Desde ahí: diez talleres presenciales en modelo de negocio, finanzas, marketing digital y hospitalidad, facilitados por expertos con trayectoria práctica. Al cierre, los negocios con mayor avance acceden a capital semilla de entre cinco y diez mil pesos para ejecutar mejoras concretas. Hasta hoy se han entregado fondos a 80 negocios, destinados principalmente a equipamiento, publicidad y mejoras en punto de venta, y el proceso continúa.

La secuencia importa tanto como el contenido. El diagnóstico antes de los talleres. Los talleres y el acceso a herramientas digitales antes del capital. Y todo anclado en organizaciones que ya tienen presencia en cada comunidad. La tecnología de pagos funciona igual en todos lados, pero el ecosistema humano alrededor varía, y hay que construirlo con quienes ya lo conocen.

Los resultados en campo lo confirman: evaluamos negocios en las inmediaciones del Estadio Banorte durante eventos previos a la Copa Mundial de la FIFA 2026™. El 45% reportó ventas por encima de lo habitual. El 70% observó más solicitudes de pago con tarjeta. Negocios preparados responden de manera distinta cuando llega la demanda.

Nuestra misión en Visa es que todos, en todas partes, puedan prosperar. No como declaración de intenciones — como modelo de negocio. Un programa que toca directamente a más de 1,400 negocios tiene valor propio. Pero uno que además genera aprendizaje real sobre qué barreras persisten y qué necesitan las MiPymes para crecer tiene valor multiplicador.

Lo que aprendemos en programas como este no se queda ahí. Cuando confirmamos qué obstáculos persisten más allá de la adopción digital, eso informa cómo Visa diseña sus productos, elige sus aliados y construye soluciones que llegan a muchos más negocios de los que cualquier programa puede tocar directamente. El impacto directo es el punto de partida, no el techo.

México tiene el ecosistema y la densidad de MiPymes para escalar este modelo. Nuestro compromiso con el país es de largo plazo, y este programa con OLA México muestra que cuando la digitalización va acompañada de capacidad para usarla, el resultado no es solo un negocio que acepta tarjeta. Es un negocio que por primera vez tiene las herramientas para entender su propio crecimiento.

Eso es lo que estamos construyendo juntos.

Alina Carmona Calvillo

Gerente Sénior de Impacto Social para Visa América Latina y el Caribe

Con más de 15 años de experiencia, ha liderado iniciativas de inclusión financiera, educación para MiPymes y emprendimiento con enfoque social en más de 15 países. Ha colaborado con ONGs como World Vision, FUNDES y ProEmpleo.

Este año fue reconocida como una de las 100 emprendedoras más inspiradoras de México. Su formación en educación, equidad de género, finanzas sustentables y gobernabilidad la posiciona como referente en modelos de negocio con propósito.

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