Las medallas que están recibiendo los atletas en los Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina 2026 tienen más que gloria deportiva: son genuinamente históricas, pues los precios inéditos que han alcanzado el oro y la plata convierten a las insignias en las más caras de la historia, de acuerdo con CNN.
“Entre los Juegos Olímpicos de Invierno de 2022 y los de 2026, los mercados de metales han vivido uno de los episodios de reajuste de precios más pronunciados de las últimas décadas”, explica Oxford Economics. “Estos movimientos han elevado el valor intrínseco de las medallas olímpicas a niveles que hace apenas unos años parecían improbables”.
El efecto ha tenido impacto pese a que las medallas de oro y plata no son piezas sólidas, sino una mezcla de ambos metales.
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De acuerdo con el Comité Olímpico Internacional, las preseas de oro de las Olimpiadas de invierno están compuestas por 500 gramos de plata recubiertos con seis gramos de oro puro. Las medallas de plata contienen 500 gramos de plata y no llevan baño de oro y las de bronce son las únicas de metal macizo con un peso de 420 gramos.

“Con los precios actuales de los metales preciosos y considerando únicamente su contenido mineral, el llamado valor de fundición de una medalla olímpica de oro ronda los US$2.500”, señaló CBS News.
El valor de una medalla de plata también se ha visto afectado por la fluctuación de precios, alcanzando un valor promedio de US$1.003. La valoración supone un incremento de hasta el triple que se les asignaba en 2022, según Oxford Economics. “Las medallas de bronce se mantienen muy por debajo en valor absoluto, pero su valor intrínseco también ha aumentado de forma sostenida”.
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Diseño sostenible en la era de metales con precios por las nubes
Diseñadas por el Instituto Poligráfico y Casa de la Moneda del Estado italiano (IPZS), las medallas de las Olimpiadas de Invierno 2026 tienen 80 milímetros de diámetro y un grosor de 10 milímetros. Cada una de las 1146 preseas que se repartirán entre los atletas Olímpicos y Paralímpicos fueron producidas incorporando metal reciclado recuperado y se fundieron en hornos de inducción alimentados completamente con energía renovable, según el sitio oficial de las Olimpiadas.
Su diseño minimalista destaca por la simetría en la que dos partes representan “el poder de las diferencias: dos mitades únicas que se unen para crear una declaración audaz y unificada”. Se entregan en empaques que reducen el uso de plástico.
¿Se pueden vender las medallas?
La respuesta es afirmativa, aunque Bobby Eaton, experto en objetos olímpicos de la casa de subastas RR Auction, advierte que “existe una discrepancia entre el valor de fundición y el valor real como pieza de colección”. “Si un atleta intentara vender su medalla poco después de los Juegos, podría obtener entre US$50.000 y US$80.000”, declaró Eaton a CBS News.
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Casas de subasta han registrado ventas de medallas que obtuvieron leyendas como el clavadista estadounidense Greg Louganis, quien se deshizo de tres medallas, incluida una de oro que obtuvo en Seúl 1988 y que se vendió por más de US$200.000 en una subasta de la casa RR Auction, según el medio.
El campeón de natación Ryan Lochte subastó en 2022 seis de sus medallas para recaudar fondos destinados a una organización benéfica infantil. “Están guardadas en el clóset acumulando polvo. Los recuerdos que tengo son lo que realmente más significan”, dijo a The Associated Press.













