Los entusiastas de la relojería apenas se han recuperado de todas las novedades que vieron en la LVMH Watch Week, el evento anual donde el gigante del lujo presentó algunos de sus principales lanzamientos. Pero el conglomerado se reservó una sorpresa: la revelación del LVDB-03, un nuevo par de relojes surgidos de la colaboración entre Louis Vuitton y la firma independiente De Bethune.
El resultado es doble y recupera un antiguo concepto del mundo de la relojería: un audaz reloj de pulsera y otro reloj de mesa que impulsa al primero. Ambos se complementan y nacen de una ancestral relación entre ambos tipos de objetos: el reloj Sympathique, un antiguo dispositivo creado originalmente por Abraham-Louis Breguet en el siglo XVIII. Este dispositivo permitía que un reloj maestro diera cuerda y ajustara la hora a un reloj portátil al colocarlo en una base especializada.

En pleno 2026, el reloj de pulsera vuelve como el LVDB-03 Louis Varius, del que solo se han lanzado solo 12 piezas a nivel mundial y que destacan por la maestría decorativa así como el mecanismo. Elaborado en titanio azul con platino y finas decoraciones que remiten a la Vía Láctea, el ejemplar recupera la caja conocida como Taiko de 45 mm de diámetro y 14,05 mm de grosor.
Ambas firmas echaron la casa por la ventana para convertir la pieza en una vitrina de maestría relojera: 763 componentes colocados a manos que lo dotan de once días de reservas. Los detalles tan minuciosos incluyen pintura a mano y aplicación de hoja de oro.
La proeza relojera de Louis Vuitton y De Bethune se mantuvo a pequeña escala y solo se produjeron 12 piezas, de las cuales dos tienen una ventana reservada para un set especial que viene con el reloj de mesa. El costo del reloj individual es de €375.000, equivalentes a US$ 442.963,12.

Un reloj de mesa que actualiza un antiguo concepto horológico
La otra parte del proyecto es el LVDB-003 Sympathique, un reloj de mesa que funge como un sistema para sincronizar el reloj de bolsillo con mayor precisión. Con un peso de 9,97 kilogramos, es también una obra de arte concebida por el artista belga François Schuiten, quien plasmó un tren de vapor, globos aerostáticos sobre la sabana africana y sherpas ascendiendo montañas en distintos niveles y aros que integran una obra única.
En su base se puede sincronizar el LVDB-03 Louis Varius, cuyos dos ejemplares restantes se venden en un set exclusivo con el reloj de mesa dentro de un baúl de titanio revestido del monograma de la firma de marroquinería que sirve de homenaje a la fama en artículos de viajes que le abrió paso a Louis Vuitton. El precio es de €4 millones, unos US$4,72 millones.














