El conglomerado mundial del lujo LVMH y una de las mayores firmas de capital privado del mundo, Carlyle Group, tienen participaciones en los operadores que se enfrentan a un escrutinio tras un accidente mortal en Perú
La temporada de fin de año marca un pico de demanda y consolida al país como un destino relevante para la marca de LVMH, con una demanda que va más allá del espumoso brut, según ha declarado el presidente global, Arnaud de Saignes, a Bloomberg Línea.
La demanda, publicada por primera vez por el diario francés Libération, añade un nuevo giro a la saga sobre el paradero de las acciones de Nicolas Puech.
El empresario francés adquirió 2,5 millones de acciones en ocho meses, acercando a su familia a controlar la mitad del grupo de lujo más grande del mundo.
A 30 años del Big Bang en la industria de la moda de lujo, el sector atraviesa un renacimiento creativo o una conmoción desconcertante, según a quién se pregunte.
Los legendarios actores fueron fichados por la firma de lujo para estelarizar una campaña del fotógrafo de Donald Trump, Vladimir Putin o Mark Zuckerberg.
La marca de relojes y joyería Bulgari, de LVMH Moët Hennessy Louis Vuitton SE, también está sopesando su primer buque insignia en Corea del Sur, mientras que un buque insignia de Tiffany & Co. se lanzará en 2027 en Cheongdam.
Versiones miniatura y clásicos de vocación viajera destacan entre las opciones que abren las puertas al universo de lujo de la casa francesa sin comprometer la cartera.
La brecha se ha ampliado debido a la compleja red de demanda china, la percepción variable de las marcas, la debilidad del dólar y las altas valoraciones que impactan a estas empresas de forma diferente.
Desde Nestlé hasta L’Oréal, marcas globales están utilizando la tecnología de Nvidia para transformar su producción de contenido, marketing y experiencias digitales mediante inteligencia artificial y gemelos digitales.