Bloomberg — La petrolera estatal argentina YPF SA mantendrá los precios de los combustibles sin cambios durante 45 días en momentos que el conflicto con Irán suma presión inflacionaria. La decisión marca un quiebre con el enfoque de libre mercado del presidente Javier Milei.
“En YPF hemos decidido crear un buffer de precios para estabilizar los precios de los conbustibles hasta 45 días”, dijo el presidente y CEO de la empresa, Horacio Marín, en una entrevista televisiva la noche del miércoles con La Nación. “Sea el precio del Brent suba o baje, vamos a mantener los precios aproximadamente constantes”.
Marín insistió en que el precio del barril de petróleo en Argentina “es libre y seguirá siendo libre”. Ese es un punto clave ya que los productores de hidrocarburos recuerdan los controles de precios de gobiernos anteriores que desincentivaron la inversión en importantes yacimientos como Vaca Muerta.
Ver más: YPF despeja variable de riesgo, sus acciones suben y Marín acelera proyectos de inversión
Los precios de los combustibles en Argentina han subido cerca de 20% desde que comenzó el conflicto. Marín descartó que esta medida para los consumidores implique controles, topes o fijación de precios.
Más allá de la denominación, quedó claro que la empresa energética controlada por el gobierno adoptará un enfoque más intervencionista. Al inicio de su presidencia, Milei eliminó todos los controles de precios y promovió el libre mercado, aunque ha mantenido algunos controles cambiarios.
“Al consumidor, se lo digo a la cámara, voy a ayudarte —perdón, YPF va a ayudarte—, va a mantener los precios estables”, dijo Marín mirando directamente a la cámara.
Varios líderes en América Latina han intentado contener el impacto económico de la guerra en Irán, en momentos que el Brent se mantiene por encima de US$100 por barril. En Chile, el presidente derechista Jose Antonio Kast ha visto su popularidad desplomarse en su primer mes de mandato tras ordenar una drástica alza de los combustibles. En Brasil, el presidente Luiz Inacio Lula da Silva eliminó impuestos para contener los precios.
La inflación en Argentina no ha cedido desde mayo pasado, aunque desde niveles mucho más bajos que los de la crisis que Milei heredó hace dos años. Aun así, su administración manifiesta preocupación por la desaceleración del crecimiento económico, mientras el mandatario enfrenta el nivel de aprobación más bajo de su presidencia.
“¿Qué me preocupa? La velocidad de la recuperación”, dijo el ministro de Economía, Luis Caputo, en un discurso el miércoles en la ciudad de Rosario, al insistir en que a largo plazo la estrategia económica del gobierno dará resultados.
Lea más en Bloomberg.com













