José Antonio Kast asumirá como presidente de Chile el 11 de marzo de 2026, en una ceremonia de cambio de mando que se realiza según el calendario institucional chileno tras las elecciones de 2025, y una de las preguntas que surge en el mercado es qué reacciones puede tener el dólar.
Si bien es imposible conocer el futuro, lo que sí puede hacer es observar qué sucedió en el pasado. En ese sentido, un informe de la plataforma global de inversiones XTB Latam confeccionó un informe respecto de cómo se movió la divisa en los primeros 100 días de gobierno de las distintas administraciones desde el retorno de la democracia.
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Primeros años
Durante la década de los 90, bajo los gobiernos de Patricio Aylwin y Eduardo Frei, el dólar operó con baja volatilidad gracias al sistema de bandas cambiarias y a la intervención activa del Banco Central para mantener la divisa dentro de un rango predefinido. Al inicio del mandato de Aylwin, el alza fue de apenas 0,63%, mientras que con Frei el peso experimentó una apreciación de 2,70%.
“En los años 90, el tipo de cambio no era un termómetro político inmediato, sino parte de una estrategia institucional orientada a asegurar la estabilidad nominal y a reducir la inflación”, explicó Sebastián Martínez, analista de mercados de XTB Latam y autor del informe.
Asimismo, Martínez consignó: “Herramientas como el encaje a los capitales externos ayudaban a contener flujos especulativos, mientras que el dólar actuaba como ancla para proteger la apertura comercial y blindar la economía frente a shocks externos en un contexto de creciente globalización financiera”.
Cambio radical
El escenario cambió radicalmente tras la adopción de la libre flotación en 1999. Con el cambio de siglo, el peso chileno comenzó a reaccionar con mayor sensibilidad a los flujos globales. En sus primeros 100 días, Ricardo Lagos enfrentó una depreciación de 4,98%, lo que marcó el inicio de una era en la que el mercado, y no la autoridad, determina el precio.
En el primer mandato de Michelle Bachelet, la tendencia fue similar, con movimientos acotados, pero en este período “el dólar empieza a comportarse menos como variable política interna y más como activo financiero global”.
Ciclos externos
El estudio refleja que el color político no es el único factor determinante. Durante los mandatos de Sebastián Piñera, factores externos como el terremoto de 2010 o la guerra comercial entre EE.UU. y China en 2018 fueron claves en el comportamiento de la divisa, que registró depreciaciones de 2,95% y 5,65%, respectivamente.
En ambos casos, “el comportamiento cambiario respondió más al ciclo internacional que a la expectativa doméstica de una administración pro-mercado”, sostiene el ejecutivo de XTB Latam.
En relación al mandato de Gabriel Boric, Martínez se refirió a “un hito histórico”. Con una depreciación de 8,49% en sus primeros 100 días —pasando de $807 a niveles de $875—, representó el mayor salto cambiario en un cambio de mando desde el retorno a la democracia.
Según Martínez, esto respondió a una “tormenta perfecta”: en el ámbito interno, predominaba la incertidumbre sobre el proceso constituyente y las reformas estructurales en discusión, lo que, junto con señales de un mayor gasto fiscal, elevó las primas por riesgo y generó una mayor demanda de dólares como refugio.
A nivel externo, el agresivo ciclo de alza de tasas de la Reserva Federal fortaleció al dólar y redujo el apetito por los mercados emergentes.
Según el analista de XTB Latam, “la historia muestra que el tipo de cambio no responde principalmente al color político del gobierno, sino a factores externos como las decisiones de la Reserva Federal, las crisis internacionales o las variaciones en el precio del cobre”.
Por lo mismo, el desempeño del peso chileno al inicio de cada mandato debe entenderse como “el resultado de un equilibrio entre expectativas internas y condiciones macroeconómicas globales, más que como un veredicto definitivo sobre la nueva administración”.
Depreciación estructural
Teniendo en cuenta lo mencionado, el informe de XTB Latam concluye que la trayectoria desde 1990 muestra una depreciación estructural del peso, lo que refleja "un mercado más profundo, más financiero y más sensible a los flujos globales".
En esa línea, Martínez afirma que “el dólar se consolida como el principal termómetro de la incertidumbre en Chile".
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Para XTB Latam, en cada transición presidencial, los 100 primeros días funcionan como una prueba de confianza donde el mercado calibra expectativas, mide riesgos y ajusta posiciones. “No siempre gana la política. Muchas veces gana el ciclo global. Pero en todos los casos, el dólar habla primer”, sintetiza Martínez.













