Bloomberg — El presidente izquierdista de Colombia, Gustavo Petro, disfruta de arremeter contra los ricos.
“Les pedimos a los más ricos: oigan, no sean tacaños”, señaló Petro en un discurso pronunciado en diciembre. “Lo sano económicamente es aumentar impuestos, pero no queremos subirlos a las masas, como siempre se ha hecho, sino a los más ricos entre los ricos”.
Ver más: Impuestos corporativos pesan más en la estructura tributaria de Colombia y Chile en la OCDE
Ahora, está haciendo su apuesta más grande hasta el momento: que el impuesto al patrimonio más alto del mundo —inspirado en el economista Thomas Piketty y en la creencia de Petro de que la desigualdad es una afrenta moral— puede ser la respuesta para arreglar las finanzas públicas tensionadas de Colombia.
Justo antes de Navidad, Petro y su gabinete declararon una “emergencia económica” en el país y, pocos días después, subieron los impuestos por decreto, más que triplicando la tasa máxima de su emblemático impuesto al patrimonio, que pasó del 1,5% al 5%. El tributo se aplica a quienes tienen patrimonios netos desde US$563.200, y la tasa más alta afecta a las fortunas superiores a unos US$27 millones.
Eso lo convierte, en teoría, en el impuesto a la riqueza más alto del mundo —superando a naciones ricas como Noruega, Suiza y España— en uno de los países más desiguales del planeta.
Ver más: Colombia usa poderes de emergencia para aumentar impuestos a bancos y ricos
La tasa del 5% es equivalente a una propuesta en California, pero la base patrimonial es mucho más baja que los US$1.000 millones de patrimonio neto que se proponen en ese estado de Estados Unidos y además incluye activos inmobiliarios. El Ministerio de Hacienda de Colombia estima que 105.332 personas enfrentarían el gravamen de alguna forma, de las cuales 66 se verían afectadas por la tasa marginal máxima.
“El tema se ha vuelto absurdo”, señaló Lucas Solano, vicepresidente de planificación patrimonial de Credicorp Capital en Colombia. “Pero todavía existe la posibilidad de que la Corte Constitucional regrese de vacaciones, analice el asunto y anule el decreto. Los clientes están muy preocupados”.

La bolsa de valores de Colombia subió un 88% en términos de dólares en 2025, impulsando el valor tanto de las empresas que cotizan en bolsa como de los multimillonarios. Si Petro logra recaudar su impuesto al patrimonio revisado, Colombia podría obtener 4 billones de pesos adicionales (US$1.100 millones) en 2026, más del doble de lo que las autoridades tributarias estimaron para el año pasado.
El gabinete de Petro aprobó el aumento de impuestos, alegando el creciente déficit fiscal y la necesidad de cubrir gastos esenciales en áreas como salud y energía. El Congreso rechazó inicialmente el cambio, pero Petro desafió la oposición y lo promulgó por decreto.
Ver más: Citi prevé que Corte tumbe decreto de emergencia económica y frene nuevos impuestos en Colombia
Deuda degradada
En diciembre, Fitch volvió a rebajar la calificación de la deuda del país a grado especulativo, pronosticando un aumento del déficit del 6,5% del producto interno bruto este año y niveles de deuda que ascenderían a casi el 63% del PIB en 2027.
La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) —un grupo intergubernamental con 38 países miembros— ha acogido con satisfacción el impuesto a la riqueza de Colombia, señalando en un informe de 2024 que puede ayudar a reducir la desigualdad “pero se puede hacer más”.
Ver más: Petro busca eludir al Congreso en la puja por aumentar impuestos en Colombia
José Antonio Ocampo, exministro de Hacienda de Petro y encargado de implementar la primera reforma tributaria del gobierno en 2023, también lo defendió como necesario.
“Las grandes fortunas deben pagar un impuesto al patrimonio porque las ganancias de capital siempre están infravaloradas”, señaló Ocampo a Bloomberg News. “Así que el impuesto al patrimonio sirve como complemento para pagar una cantidad justa de impuestos; ese fue el origen y creo que sigue siendo correcto hoy”.

Petro, de 65 años, exmiembro de un grupo guerrillero marxista y primer presidente de izquierda de Colombia, fue elegido en 2022 con la promesa de redistribuir la riqueza del país. Otras naciones de América Latina también tienen impuestos sobre el patrimonio, entre ellas Argentina y Uruguay, aunque con tasas más bajas.
A comienzos de la década de 2000, existía en Colombia una versión más agresiva del impuesto a la riqueza, según expertos, y han llegado a ver la versión de Petro más benigna, aun cuando la tasa haya subido. El lado positivo para los ultrarricos de Colombia, según ellos, es que el impuesto es potencialmente fácil de evadir.
Ver más: Reforma tributaria endurece los impuestos a las inversiones y al ahorro en Colombia
“Si usted tiene un patrimonio pero lo mantiene no como persona sino a través de una estructura corporativa, entonces la empresa es el inversionista y no hay impuesto a la riqueza”, explica Mauricio Marín Elizalde, quien gestiona Bastet Family and Corporate Consulting entre Bogotá y Miami.

“Se van”
El impuesto al patrimonio también se aplicaba a las empresas, pero la reforma tributaria de Petro solo afecta a las personas naturales, explicó. Además de proteger activos mediante su tenencia a través de compañías, el impuesto solo afecta a quienes viven físicamente en Colombia.
“Los ricos pueden irse”, señaló Marín Elizalde. “Si se les cobra demasiado en impuestos, se van. Los ultrarricos de Colombia no residen fiscalmente en Colombia”.
Los principales multimillonarios del país, como Jaime Gilinski, de Grupo Nutresa SA (NUTRESA), y David Vélez, de Nu Holdings Ltd. (NU), llevan años viviendo en el exterior, lo que significa que no tienen que pagar el impuesto a la riqueza. Ambos —que residen en Panamá y Uruguay, respectivamente— tienen una fortuna combinada de casi US$44.000 millones, según el Bloomberg Billionaires Index. Si pagaran el 5% de su patrimonio neto cada año, más que duplicarían las proyecciones totales de recaudación del impuesto a la riqueza de Petro.
Ver más: Clase media en Colombia: estos son los impuestos que la tocan en la Tributaria de Petro
Cambiar la residencia fiscal es relativamente fácil para los ultrarricos, según Mauricio Salazar, director del Observatorio Fiscal de la Universidad Javeriana en Bogotá. Eso significa que un impuesto a la riqueza más alto podría en realidad reducir la recaudación.
“Hay evidencia clara de esto entre Argentina y Uruguay”, dijo Salazar. “Cuando Argentina intentó aumentar su impuesto al patrimonio, muchas personas trasladaron su residencia fiscal a Uruguay. Para los colombianos, alternativas relativamente fáciles incluyen Panamá o España”.
Aun así, los esfuerzos de Petro han logrado asustar a algunos, incluido el famoso futbolista Radamel Falcao García, máximo goleador histórico de Colombia. Se unió a Millonarios FC en 2024 con una condición: vivir en el país menos de seis meses al año para evitar la residencia fiscal y, por lo tanto, tener que pagar impuesto a la riqueza.
Petro dejó claro que le molesta que algunos ricos puedan eludir el impuesto. “Si los patrimonios quedan en Colombia, estén los dueños o no, deben pagar impuestos”, afirmó en una publicación el mes pasado en X.
Lea más en Bloomberg.com













