¿Petróleo a US$120? El efecto en el dólar y las monedas globales que vigila UBS

El petróleo se ha mantenido por encima de los US$100 por barril y ha alcanzado máximos de hasta US$120 en el mercado de futuros.

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En la foto, tiras de billetes de 20 dólares pasan por una gran máquina de inspección y embalaje.
09 de marzo, 2026 | 12:00 PM

Bloomberg Línea — El alza del petróleo y el gas por las tensiones geopolíticas en Irán refuerza las perspectivas de fortaleza del dólar (DXY) en el corto plazo, mientras los mayores costos energéticos presionan al euro y otras monedas ligadas al crecimiento, según un reporte de la entidad de servicios financieros UBS (UBS).

Aunque no se anticipan interrupciones prolongadas en el suministro energético por cuenta de los choques en el estrecho de Ormuz, el riesgo de disrupciones más duraderas podría impulsar nuevas alzas en los precios de la energía y reavivar la volatilidad en los mercados de divisas.

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El índice DXY subió un 0,5 % al comienzo de esta semana, tras una ganancia del 1,4 % la semana pasada que se vio apoyada en parte por datos que reflejan una economía estadounidense resistente, explica UBS.

“Creemos que las perspectivas a corto plazo para el dólar estadounidense son de fortaleza", dijo UBS. “El fuerte aumento de los precios del petróleo y el gas es un factor de apoyo, mientras que los mayores costos energéticos pesan sobre monedas ligadas al crecimiento, como el euro”.

Dado el riesgo de interrupciones prolongadas en el suministro de energía, desde UBS ven valor en coberturas defensivas (risk-off), incluso en el mercado de divisas.

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Ver más: El dólar se fortalece mientras la guerra en Irán sacude las apuestas sobre tasas

“Un nuevo aumento significativo de los precios de la energía podría llevar al EUR/USD nuevamente al rango de 1,10–1,12. Sin embargo, no esperamos una repetición completa de lo ocurrido en 2022, cuando el EUR/USD cayó por debajo de la paridad“, dijo UBS.

Los analistas de UBS aún anticipan que las interrupciones en los flujos de energía sean de corta duración (menos de un mes).

Además, señalan que en el último año han surgido factores estructurales negativos para el dólar que “probablemente persistirán y actuarán como un obstáculo para su fortaleza”.

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Atado a lo anterior dicen que los esfuerzos de Alemania por apoyar su economía brindan un respaldo adicional al euro.

En visión de UBS, los precios más altos de la energía no solo son negativos para el euro, sino también para los mercados emergentes.

Por ejemplo, monedas altamente ligadas al crecimiento como el real brasileño o el peso mexicano “tienden a verse presionadas por el encarecimiento de la energía”.

“Más allá de las oscilaciones de precios inducidas por la guerra y de las consideraciones macroeconómicas, los datos de confianza en EE.UU. han sido sólidos, lo que respalda al dólar. Además, vemos riesgos al alza para el dato de inflación de febrero en EE.UU.“, señaló UBS.

En este sentido, anticipan que el índice del dólar (DXY) se sitúe en 100 o ligeramente por encima esta semana. “Por ahora, creemos que es demasiado pronto para posicionarse ante una reversión inmediata del dólar, aunque seguimos esperando que esto ocurra a medida que avance el año".

Riesgo de estanflación global

US Oil Production As Trump Strikes Iran

Los bancos centrales probablemente responderán de forma diferente ante un posible choque estanflacionario, según UBS.

A diferencia de 2022, cuando el entorno posterior a la pandemia estaba marcado por una tendencia reflacionaria, el contexto actual es de desinflación.

Para los analistas, también será importante monitorear la acción de los gobiernos.

Los elevados déficits en economías clave limitan la capacidad de proteger a los consumidores, lo que aumenta el riesgo de impactos más rápidos y negativos en el crecimiento si los precios se mantienen altos o continúan subiendo durante más tiempo.

“Este entorno favorece activos refugio más allá del dólar, como los metales preciosos (oro), el franco suizo y el yen japonés en cruces cambiarios. También sugiere que la debilidad en las monedas ligadas al crecimiento podría persistir“, señala.

Ver más: ¿Bonanza o crisis de los 70? El impacto del petróleo en el dólar y la inflación de Latinoamérica en 2026

Petróleo se dispara a los US$100

La nueva unidad de hidrotratamiento de diésel, diseñada para reducir las partes por millón de azufre en el combustible, en la refinería de Ecopetrol Barrancabermeja en Barrancabermeja, departamento de Santander, Colombia, el martes 7 de octubre de 2025.

El petróleo superó a los US$100 por barril por primera vez desde 2022 ante la escalada del conflicto en Medio Oriente.

En el inicio de la semana, el petróleo ha alcanzado máximos de hasta US$120 en el mercado de futuros.

No obstante, "en las últimas horas el precio ha mostrado cierta reversión, luego de conocerse informes que apuntan a que los países del G7 estarían evaluando una liberación coordinada de reservas de emergencia para contener el impacto sobre la oferta", dijo en una nota Ignacio Mieres, director de investigación de la aplicación de inversiones XTB Latam.

El repunte del crudo, provocado por interrupciones en el suministro desde el Golfo Pérsico y recortes de producción en varios países de la región, avivó temores de un nuevo shock inflacionario y llevó a los inversionistas a replantear las expectativas sobre las tasas de interés.

El S&P 500 cae 0,88% en la apertura del lunes, mientras el Nasdaq Composite cede 0,87%. El Dow Jones Industrial pierde 0,95%.

El movimiento se producía mientras el precio del Brent se mantenía por encima de ese umbral psicológico tras haber llegado a acercarse a US$120 en las primeras operaciones de la semana.

El alza responde en gran parte a la paralización del tránsito de petróleo por el estrecho de Ormuz, una vía estratégica por donde normalmente pasa cerca de una quinta parte del suministro mundial de crudo.

La interrupción del flujo ha obligado a varios productores del Golfo a reducir la extracción, incluyendo a Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait e Irak, ante la rápida saturación de sus instalaciones de almacenamiento.

Mieres dice que el foco del mercado sigue centrado en la evolución del conflicto, ya que por ahora “no se observan señales de desescalada”.

“En este sentido, la duración del conflicto será determinante, dado que cada jornada adicional de tensión incrementa la presión sobre las perspectivas energéticas y refuerza los riesgos inflacionarios a nivel global", señaló.

Ver más: S&P 500 cae con fuerza y el petróleo sigue arriba de US$100 por la guerra en Medio Oriente

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