Bloomberg Línea — Las acciones estadounidenses cerraron a la baja el miércoles, en una jornada marcada por la persistente incertidumbre geopolítica y el fuerte repunte de las materias primas energéticas.
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La prolongación del conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán mantuvo a los inversionistas en modo defensivo, presionando a la renta variable y elevando los rendimientos de la deuda pública, mientras el petróleo volvió a escalar pese al mayor intento coordinado de los países consumidores para liberar reservas estratégicas.
El índice S&P 500 retrocedió 0,08% al cierre de la sesión, reflejando un sentimiento cauteloso en Wall Street ante la posibilidad de que el choque energético derivado del conflicto termine reavivando las presiones inflacionarias. El Dow Jones Industrial perdió 0,61%, mientras que el Nasdaq avanzó 0,08%.
Los bonos del Tesoro estadounidense también registraron pérdidas, con el rendimiento del papel a 10 años subiendo nuevamente, en medio de una revisión de las expectativas sobre la política monetaria de la Reserva Federal. Tras los últimos datos de inflación y el encarecimiento del petróleo, los operadores ahora descuentan apenas un recorte de tasas en lo que resta del año.
El principal catalizador de los movimientos del mercado sigue siendo el petróleo. Los futuros del West Texas Intermediate avanzaron 4,6% y cerraron por encima de los US$87 por barril, prolongando la volatilidad que ha caracterizado al mercado energético desde que el conflicto en Medio Oriente interrumpió el tránsito por el estrecho de Ormuz, una arteria por la que normalmente circula cerca de una quinta parte del petróleo transportado por mar a nivel global.
La subida se produjo incluso después de que la Agencia Internacional de Energía aprobara la liberación coordinada de 400 millones de barriles de reservas estratégicas, la mayor intervención de este tipo registrada a la fecha.
El mercado reaccionó con escepticismo ante la capacidad de ese volumen para compensar las interrupciones en el suministro. Pavel Molchanov, analista de Raymond James, señaló que con entre 15 y 20 millones de barriles diarios de oferta del Golfo Pérsico actualmente fuera del mercado, el plan “proporciona un colchón para aproximadamente un mes”, pero advirtió que podrían ser necesarias liberaciones adicionales si el conflicto se extiende más allá de marzo.
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La persistente tensión en la región también ha obligado a grandes productores como Arabia Saudita, Emiratos Árabes Unidos e Irak a reducir su producción, lo que equivale a cerca del 6% de la oferta mundial.
La escalada energética ha tenido implicaciones directas para las perspectivas de inflación y de política monetaria en Estados Unidos. Si bien los datos publicados esta mañana mostraron que la inflación subyacente se moderó a comienzos del año, los economistas advierten que el impacto del alza del petróleo podría revertir esa tendencia en los próximos meses.
Brian Jacobsen, economista jefe de Annex Wealth Management, afirmó que “las cifras de inflación de febrero iban en la dirección correcta, pero luego llegó el conflicto en Medio Oriente y ahora la trayectoria está cambiando”. De hecho, varios analistas prevén que el índice de precios del gasto en consumo personal subyacente, la métrica preferida de la Reserva Federal, se mantenga en niveles elevados con un aumento anual estimado de 3,1%.
Por ahora, el índice de precios al consumidor subyacente, que excluye alimentos y energía, se encuentra en 0,2% mensual, en línea con lo esperado por el mercado, mientras que en términos interanuales se mantiene en 2,5%, el ritmo más bajo en casi cinco años.
El encarecimiento de la energía también ha elevado la presión política en Washington. El presidente Donald Trump evalúa invocar la Ley de Producción de Defensa para facilitar la reactivación de producción petrolera costa afuera en California mediante la empresa Sable Offshore, en un intento por aliviar el déficit de suministro global. Las acciones de la compañía llegaron a subir hasta 34% tras conocerse la posible medida, lo que llevó a suspensiones temporales de su cotización.
Mientras tanto, el conflicto también comenzó a reflejarse en el ámbito corporativo. Las acciones de Stryker llegaron a caer hasta 5,3% luego de que un ciberataque interrumpiera operaciones globales de la empresa de tecnología médica, según reportó Bloomberg. Un grupo digital proiraní se atribuyó el incidente, lo que elevó las preocupaciones sobre posibles represalias cibernéticas en el contexto de la guerra.
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En los mercados de metales preciosos, el oro mostró movimientos más contenidos. El metal se mantuvo por debajo de los US$5.200 la onza y cotizaba alrededor de US$5.176 en Nueva York, con una caída cercana a 0,3% durante la jornada. El fortalecimiento del dólar y el aumento de los rendimientos de los bonos limitaron su avance, a pesar de la incertidumbre geopolítica que normalmente favorece a los activos refugio. La plata retrocedió con mayor fuerza, con una caída de 3,5%, mientras que el platino y el paladio también registraron descensos.
En los metales industriales, el aluminio subió 1,5% hasta US$3.457 por tonelada en la Bolsa de Metales de Londres, alcanzando su nivel más alto desde abril de 2022.
El aumento responde a interrupciones de producción en fundiciones del Medio Oriente y a la paralización del tránsito por el estrecho de Ormuz, factores que han impulsado las primas de suministro en Asia a máximos de más de una década. En contraste, el cobre retrocedió 0,7% y la mayoría de los metales industriales cerraron en terreno negativo.
¿Cómo va el dólar hoy en América Latina?
El dólar cerró la jornada con avances en medio de un entorno internacional marcado por la elevada prima de riesgo geopolítico y una persistente incertidumbre en torno al conflicto en Medio Oriente, factores que continúan respaldando la demanda por activos refugio y presionando a monedas emergentes.
Ignacio Mieres, analista de XTB Latam, señaló que “la atención se ha centrado en los reportes que sugieren que Irán estaría tomando medidas para colocar minas en el Estrecho de Ormuz, lo que mantiene la preocupación por eventuales interrupciones en el flujo de crudo”.
En medio de ese contexto, las monedas de América Latina ceden. El peso chileno (USDCLP), el mexicano (USDMXN) y el colombiano (USDCOP) cayeron, al igual que el real brasileño (USDBRL). El sol peruano (USDPEN) y el peso argentino (USDARS) se desligaron y avanzaron levemente,
Francesco Pesole, analista de ING, anticipaba poca reacción del dato de inflación en el desempeño de la divisa estadounidense y veía un “efecto contagio” relativamente contenido sobre el dólar debido al peso de los factores geopolíticos y energéticos en los mercados.
Las noticias corporativas del día:
- Rheinmetall decepcionó con su previsión de ingresos pese al auge del gasto militar en Europa. La empresa alemana de defensa proyectó ventas para 2026 de entre €14.000 millones y €14.500 millones ($16.300 millones–$16.900 millones), por debajo de los €15.000 millones (US$17.400 millones) esperados por analistas, lo que provocó una caída de hasta 6,3% en sus acciones.
- Porsche planea más recortes de empleo ante el desplome de ventas en China y presión por aranceles. El nuevo CEO, Michael Leiters, anunció que el fabricante alemán aplicará más despidos para reducir costos mientras enfrenta una fuerte caída de demanda en China, donde las ventas podrían desplomarse casi un tercio hasta unas 30.000 unidades en 2026, tras haber caído 26% el año pasado.
- Nvidia (NVDA) anunció una inversión estratégica de US$2.000 millones en Nebius Group, proveedor europeo de infraestructura de inteligencia artificial, para desarrollar y operar centros de datos especializados en IA. El acuerdo permitirá que la firma con sede en Ámsterdam despliegue más de 5 gigavatios de sistemas Nvidia para 2030.
- Uber (UBER) anunció un acuerdo multianual con Zoox, la división de conducción autónoma de Amazon (AMZN), que permitirá a los usuarios solicitar robotaxis a través de la app, comenzando en Las Vegas este verano y expandiéndose a Los Ángeles en 2027. La noticia impulsó las acciones de Uber. El acuerdo llega en medio de creciente competencia en el mercado de movilidad autónoma.
Esta historia se actualizó tras el cierre de los mercados en Wall Street.