Colombia presenta una alta dependencia de fertilizantes importados, lo que amplifica la transmisión de choques externos hacia los costos agrícolas y podría representar un nuevo riesgo para la inflación.
El crudo Brent va camino de registrar una subida mensual récord en marzo, mientras la guerra entre EE.UU., Israel e Irán ha sacudido Medio Oriente, rico en petróleo.
Los índices cerraron con fuertes caídas ante el alza del petróleo, el repunte de los rendimientos del Tesoro y la creciente incertidumbre por la guerra con Irán.
El repunte del crudo impulsa a las acciones petroleras latinoamericanas, pero el impacto varía según la capacidad de capturar el precio en flujo de caja.
Cálculos de ANIF apuntan a un déficit del FEPC de COP$10,7 billones en 2026, acumulando un total de COP$136 billones desde su creación, lo que equivaldría a 15 reformas tributarias.
Los precios del petróleo se han disparado desde que EE.UU. e Israel atacaron Irán el 28 de febrero, con el West Texas Intermediate subiendo cerca de un 30% a US$91 el barril.
La Casa Blanca ha insistido en que las conversaciones de paz con Irán están en curso, incluso cuando Teherán rechazó públicamente las propuestas estadounidenses.
A pesar de que Venezuela es fuerte en reservas, tiene una debilidad importante en producción. Las presiones sobre el petróleo se mantienen al alza mientras los flujos a través del estrecho de Ormuz permanecen restringidos.
Irán mantuvo ataques con misiles y aviones no tripulados este miércoles, y muestra pocos signos de retroceder a pesar de los incesantes bombardeos israelíes y estadounidenses.
Los mercados bursátiles estadounidenses avanzaron con cautela mientras los inversionistas reaccionan a señales mixtas sobre un posible acuerdo entre Washington y Teherán.
El banco estadounidense considera que mantener posiciones largas en franco suizo se presenta como la cobertura más atractiva ante un escenario de precios de la energía elevados por un período prolongado.
El oro subió hasta 2,8% tras el intento de EE.UU. de impulsar un alto el fuego con Irán, aunque Teherán rechazó la propuesta. El petróleo cayó y las acciones repuntaron, mientras los traders recalibran el riesgo inflacionario.
El mercado reproduce la lógica de los shocks petroleros previos, aunque sin incorporar aún un escenario de inflación persistente ni un deterioro en la actividad.