Estados Unidos boicoteó la reunión del G-20 celebrada el fin de semana en Sudáfrica y envió una nota diplomática advirtiendo a Pretoria contra la adopción de una declaración de los líderes.
La cumbre del G-20 logró cerrar una declaración común pese a la presión de Trump, mientras líderes del Sur Global y Europa se reagrupan ante el debilitamiento del multilateralismo.
En septiembre, Trump anunció que él personalmente no asistiría a la conferencia de líderes mundiales, pero que el vicepresidente JD Vance iría en su lugar.
Los mercados están pendientes de las declaraciones del presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, el viernes, en busca de señales sobre la perspectiva de un recorte de tasas en septiembre.
Trump ha golpeado recientemente a Brasil con un arancel del 50% y ha impuesto sanciones a un juez del Tribunal Supremo que está supervisando casos legales contra Jair Bolsonaro.
El foro preeminente para la cooperación multilateral ha estado bajo asalto desde que Trump regresó a la Casa Blanca, obstaculizando el progreso en temas como el cambio climático.
Los Brics nacieron en 2009 como un mecanismo para lograr una mayor integración y coordinación económica entre las economías emergentes. EE.UU. está incomodado con el aumento de su influencia global.